[Quintanilla San García (Burgos), c. 1000 – San Pedro de Arlanza, 1071/73]
Abad de San Pedro de Arlanza (c. 1047 – 1071/73) y santo

Muy poco se sabe de la vida de San García, abad de San Pedro de Arlanza. Tampoco ha llegado a nosotros ninguna Vita con sus hechos.

La tradición dice que nació en el pueblo de Quintanilla, en La Bureba, lugar rebautizado como Quintanilla San García en su honor, seguramente a principios del siglo XI.

Ingresó en el monasterio de San Pedro de Arlanza. Allí figura como abad (Garseanus abba), sucediendo al abad Aureolo, por primera vez en un documento datado el 30 de septiembre de 1047 en el cual los reyes Fernando y Sancha donan al monasterio diversas posesiones en Vallejimeno.1

Durante su período de mando del monasterio, el cenobio se enriqueció en gran medida gracias a donaciones reales de Fernando I y de Sancho II.

El 1 de julio de 1048 el rey Fernando anejó a Arlanza el monasterio de Santa María de Retortillo 2 y dos iglesias (en Villariezo y Javilla) 3; el 20 de abril de 1062 le da la villa de Santa Inés y otros privilegios 4; y el 21 de diciembre de 1063 el rey concede al monasterio el diezmo de los derechos reales en San Esteban de Gormaz y su distrito. 5

Reinando ya Sancho II, García sigue aconsejando al consejo real. Por ejemplo, un documento de 1068 registra una donación realizada por Sancho II destinada a restaurar la sede episcopal de Oca y en él aparecen las firmas de El Cid y San García, que fueron coetáneos. 6

El 22 de abril de 1069 Sancho II hizo una donación al monasterio de San Pedro de Arlanza de varias villas (Hortigüela, Guzmán…), apareciendo en el documento nuevamente como testigo firmante el Cid (Roderico Didaz), 7 quien vuelve a aparecer como testigo (Rodrigo Didaz) en otra donación del 26 de junio de 1070.8

Aparece por última vez en el Cartulario de Arlanza en 1071,9 aunque la tradición del monasterio afirmaba que su muerte había tenido lugar en 1073, siendo enterrado en la nave del Evangelio de la iglesia abacial. Su festividad se celebra el 25 de noviembre.

Las reliquias de los santos Vicente, Sabina y Cristeta de Ávila

De Fernando I consiguió el permiso para el traslado de las reliquias de los santos Vicente, Sabina y Cristeta desde Ávila hasta su monasterio, lo cual se hizo realidad el 20 de abril de 1062. Este episodio es casi el único que conocemos con certeza pues es relatado por Grimaldo, el biógrafo de Santo Domingo de Silos en su Vita Dominici Silensis.

San García tuvo una revelación divina, tal y como recoge Berceo en una de sus estrofas, de la que le hizo partícipe a Santo Domingo abad del monasterio de Silos que era el más cercano al de Arlanza. Tomaron camino hacia Burgos para comunicárselo al rey Femando y al prelado, y en Cardeña se encontraron con el abad del monasterio, San Sisebuto, y los tres se presentaron ante el obispo, en Burgos, quien a su vez se unió a la comitiva y todos ellos se encaminaron al encuentro del rey.

Atravesaron la llanura palentina y llegando al Duero, en el lugar conocido por Santa Cristina, a dos kilómetros de Zamora, estaba el rey con el obispo de Palencia. Al conocer el rey la razón que había llevado a la comitiva llegar hasta allí, se unió a la misma, atravesaron el Duero y se encaminaron hacia Ávila. Buscaron entre las ruinas del principal templo de esta ciudad los restos de los tres mártires que perecieron en al año 304 en tiempos del emperador romano Diocleciano.

Fueron encontrados los cuerpos y, después, dejaron Ávila para llevar los restos al monasterio de Arlanza. Por el camino dejaron reliquias de los tres mártires en los pueblos que pasaban, y una vez llegados a Arlanza, donde fueron enterrados los restos, el abad de Silos, Santo Domingo, se volvió a su monasterio con las manos vacías, lo cual fue objeto de quejas por sus monjes.

Milagros de San García

Muy poco o nada se halla documentado en cuanto a los milagros del santo. Parece que un Viernes Santo celebrando la festividad con sus monjes reunidos en torno a la mesa al bendecir el agua ésta se convirtió en vino. De este hecho, hace mención un estandarte del Santo que posee su pueblo natal, Quintanilla, y en el cual se ha grabado la siguiente redondilla:

                   En Quintanilla nací.
Con el auxilio divino
El agua en vino
En Arlanza convertí.
Placa conmemorativa en Quintanilla San García
Placa conmemorativa en Quintanilla San García

El anillo de San García

La muerte del santo no significó su olvido, ya que se le atribuyeron curaciones a su intercesión, por medio de las reliquias que dejó.

Concretamente el anillo de San García salía del monasterio de Arlanza a petición de los pueblos en los que había enfermos, y se dice que estaba fuera del monasterio hasta nueve meses.

Las reliquias de San García

El culto al Abad de San Pedro de Arlanza es muy tardío y no se remonta más allá del año 1620 cuando el Papa Urbano VIII, a petición del rey Felipe III de España, permitió el traslado de sus reliquias a la Capilla de los Mártires.

En 1724 una comisión municipal de Quintanilla San García acudió al monasterio de San Pedro de Arlanza y en presencia del abad fray Diego Martínez, se abrió la urna del Santo de la que se sacó un hueso grande de la cadera derecha. Todo ello consta en un documento fechado el 16 de enero de 1725 que quedó en el propio monasterio. Posteriormente la reliquia se colocó en el altar de la parroquia de la villa llamada Santa María de Aliende, lo cual se hizo por medio de Auto de fecha 20 de enero de 1725.

En 1813 para evitar saqueos por parte de los franceses la reliquia del santo, se sacó de la urna de plata en la que estaba depositada en el altar y se escondió detrás del propio altar donde estuvo, hasta que en los días 15 y 16 de junio pasaron en retirada soldados del ejército francés. Ese mismo año se ordenó certificar si el resto era efectivamente la reliquia del santo, para lo que dispuso como testigo al cirujano titular del pueblo.

El 24 de septiembre de 1813 en la iglesia de Quintanilla San García se reunió el tribunal que debía certificar la autenticidad de la reliquia, que se tuvo por auténtica.

En 1841, extinguido el Monasterio de San Pedro de Arlanza, los restos de San García fueron llevados a la Colegiata de San Cosme y San Damián de Covarrubias, y su anillo abacial pasó al monasterio de Santo Domingo de Silos hasta que con motivo de la fiesta de su IX centenario, se trasladaron, restos y anillo, a su patria chica.

Noveno centenario

En 1973 se celebró el noveno centenario de muerte de San García. El día 23 de junio se trasladaron al pueblo las reliquias del Santo, la urna con los restos de San García desde la Colegiata de Covarrubias y el anillo abacial desde el Monasterio de Silos. Se encargó una talla de San García de piedra de Hontoria, al escultor burgalés Ismael Ortega y se colocó en la hornacina que hay en el pórtico de la iglesia.


  1. Serrano, Luciano: Cartulario de San Pedro de Arlanza, Madrid, Junta para Ampliación de Estudios, 1925, pág. 99, doc. XLVIII.
  2. Op. cit., pp. 107-110, doc. LII
  3. Op. cit., pp. 110-111, doc. LIII
  4. Op. cit., pp. 126-128, doc. LXII
  5. Op. cit., pp. 136-137, doc. LXVI
  6. Vivancos Gómez, Miguel C.: Reinado y diplomas de Sancho II de Castilla y León, La Ergástula Ediciones, Madrid, 2014, pp. 119-123, doc. 6.
  7. Serrano, Luciano: Cartulario de San Pedro de Arlanza, Madrid, Junta para Ampliación de Estudios, 1925, pp. 144-147, doc. LXXIII.
  8. Op. cit., pp. 149-150, doc. LXXVI
  9. Op. cit., pág. 153, doc. LXXIX

Bibliografía

  • Vivancos, Miguel C.: García de Arlanza: de abad a santo, en VV.AA. : El monasterio de San Pedro de Arlanza, cuna de Castilla. Burgos, Excma. Diputación de Burgos, 2015, pp. 123-137.
  • Gonzalo de Berceo: Vida de santo Domingo de Silos. Edición y notas de Teresa Labarta de Chaves. Madrid: Castalia, 1972.
  • San García, hijo y patrono de Quintanilla.
  • Flórez, Enrique: España sagrada […], vol. XXVII, Madrid, Antonio de Sancha, 1772, cols. 130-145.
  • Serrano, Luciano: Cartulario de San Pedro de Arlanza, Madrid, Junta para Ampliación de Estudios, 1925.