Tawaba ben Salama al-Yudamí (ثوابة بن سلامة الجذامي)

[?-746]

Valí de Al-Ándalus (745-746). Llamado Toaba en las fuentes cristianas.

De procedencia yemení, llegó a a-Andalus con el ejército sirio del 741 y se asentó en Morón de la Frontera (Cádiz), donde era el jefe de una tribu.

Apoyó a al-Sumayl en su lucha contra Abu-l-Jattar y reunió ejércitos en Morón, Sidonia, Sevilla, Niebla, Beja y Huelva. En la batalla que entabló en el río Guadalete a su paso por la cora de Medina Sidonia (745), Tawaba logró apresar a Abu-l-Jattar y lo llevó preso a Córdoba.

Nombrado bajo la tutela de los qaysíes de Al-Sumayl, juró el cargo en el mes de rayab del año 127 de la hégira (abril-mayo 745). Tawaba tenía la soberanía nominal mientras al-Sumayl ejercía el verdadero poder. Tawaba recibió la confirmación de su cargo por parte del valí de Ifriqiya, ‘Abd al-Rahman ben Habib.

El anterior valí, Abu-l-Jattar, permanecía preso en el alcázar de Córdoba. Pero una noche ‘Abd al-Rahman ben Hassan al-Kalbi junto con treinta caballeros y algunos infantes, lograron liberar a Abu-l-Jattar. Los fugados se encaminaron hacia el Algarve.

Abu-l-Jattar organizó un ejército de yemeníes en la zona de Mérida y Beja con el cual avanzó hasta situarse en las afueras de Córdoba. Tawaba salió a su encuentro y logró convencer a los yemeníes que le seguían para cambiar de bando. Así cuenta el Fath el momento:

 

«[…] Y a la caída de la tarde, un pregonero gritó con voz fuerte a los que formaban el ejército de Abu-l-Jattar: “¡Yemeníes! ¿Por qué os exponéis a las guerras de Abu-l-Jattar? Le hemos tenido ya en nuestro poder sin haber querido tomar su sangre; le hemos perdonado y si él no hubiese sido vuestro emir, vuestra causa se habría perdido, bien por la acción o por las palabras”. Y esto fue para conservar la paz y evitar la sangre.

Cuando esto oyeron las gentes, exclamaron: “¡por Dios que tiene razón! Era nuestro emir, pero ¿por qué combatir a nuestro partido?” Las gentes se diseminaron, abandonando a Abu-l-Jattar, que huyó hacia el lado de Beja. Tawaba regresó a su palacio, y sus tropas fueron llamadas Ejército de la Paz.»

 

Tras la huida de Abu-l-Jattar a Beja y se inició un breve período de paz hasta que Tawaba falleció al cabo de un año, en el 746.

Tras cuatro meses sin valí, al-Sumayl eligió para el cargo a Yusuf ben ‘Abd al-Rahman al-Fihri.