Yusuf ben ‘Abd al-Rahman ben Habib al-Fihri (en árabe, يوسف بن عبد الرحمن الفهري ). En las crónicas cristianas se le nombra como Yuzif.

[Kairuán,?-759].

Último valí de Al-Ándalus (746-756). Conocido como al-Asla’, el Calvo.

Hijo de ‘Abd al-Rahman ben Habib al-Fihri, valí de Ifriqiya y descendiente de Uqba ben Nafí, el conquistador de Kairuán.

Tras la muerte de Tawaba ben Salama, fue nombrado valí bajo la tutela de jefe qaysí al-Sumayl. Derrotó una nueva sublevación yemení liderada por Abu-l-Jattar en la batalla de Secunda (747), tras la cual al-Sumayl ordenó ejecutar a Abu-l-Jattar. Yusuf procuró quitarse de encima a su protector y lo envió como gobernador a Zaragoza.

al-Ándalus, además de la fitna, sufrió graves sequías entre los años 748 a 750. Por otro lado, los dominios de la antigua Septimania comenzaban a girar hacia los francos. Omar ben Omar, gobernador de la zona desde el 747, tuvo que enfrentarse a la abierta rebeldía de los condes godos de Magalona, Agde y Béziers, liderados por el conde Nimes, Ansemundo, que en el 752 rechazaron obedecer al Yusuf y reconocieron al rey franco Pipino III, el Breve. Con ayuda franca sitiaron Narbona, pero resistió bajo el gobierno del conde Miló. La rebelión pareció fracasar cuando una coalición antifranca de nobles visigodos asesinó a Ansemundo (754). Pero la facción profranca, ahora con el conde Radulfo, al frente, prosiguió la hostilidad contra los gobernantes musulmanes. ‘Abd al-Rahman ben ‘Uqba sustituyó a Omar ben Omar hacia el 755.

Mientras tanto los abbasíes se hacían con el poder en el califato, tras derrocar a Marwan II, y masacraban a la familia Omeya. Uno de los únicos supervivientes logró escapara Ifriqiya y fue acogido por ‘Abd al-Rahman ben Habib al Fihri: se trataba de ‘Abd al-Rahman, quien sería luego el primer emir independiente de Córdoba.

En el año 755 al-Hubab ben Rawaba y su primo  ‘Amir ben Adi al-Amiri se sublevaron en Zaragoza con un ejército de yemeníes y de bereberes y sometieron a un gran asedio a la ciudad, que estaba gobernada por al-Sumayl. Yusuf pudo acudir en su auxilio y salvó la situación. Ese mismo año envió dos contingentes hacia Yilliqiya pues habían incumplido el pacto, al mando de Ibn Sihab y de Ibn al-Dayn. Ambos fueron derrotados. Los disturbios entre las distintas facciones árabes continuaron y de este hecho se aprovechó el último omeya, quien, hostigado por ‘Abd al-Rahman ben Habib al Fihri,  desembarcó en Elvira y empezó a reunir a su alrededor a un nutrido grupo de clientes.

Mientras tanto, la familia de Yusuf, se enfrentaba por el gobierno de Ifriqiya. Su padre fue asesinado por su tío Ilyas (755) y éste a su vez se enfrentó con su hermano Amran y su sobrino Habib. En esta situación, poca ayuda podía recibir desde el norte de África.

Yusuf y al-Sumayl decidieron atacar a ‘Abd al-Rahman. Pero éste consiguió escapar de Elvira. Durante el invierno, al-Sumayl trató de llegar a un acuerdo con él ofreciendo establecer lazos de matrimonio y cediéndole el gobierno de dos coras. Pero ‘Abd al-Rahman no cayó en estos engaños y en febrero del 756 comienza un periplo por Granada, Ronda, Sidonia, Morón, etc. donde va consiguiendo apoyos y aumentando su ejército. A continuación,  se encamina hacia Córdoba y en las afueras, el 15 de mayo de 756, ocurre la batalla de al-Musara. Yusuf y al-Sumayl fueron derrotados y ‘Abd al-Rahman se hizo con el control de Córdoba y se proclamó emir.

Yusuf y al-Sumayl lograron escapar y se reorganizaron en Elvira. Pero ‘Abd al-Rahman logró un acuerdo con Yusuf en el que éste conservaba sus propiedades aunque sus hijos ‘Abd al-Rahman y Muhammad quedaban como rehenes.

Pero en el 759 Yusuf violó el pacto y se rebeló. Logró aunar un ejército de unos veinte mil soldados, principalmente bereberes, y acampó en las proximidades de Almodovar. ‘Abd al-Rahmán I envió a su primo ‘Abd al-Malik que logró derrotar a Yusuf. De nuevo logró huir y se refugió hacia la zona de Toledo. Las tropas de ‘Abd al-Rahman acosaron a Yusuf hasta que en rayab del año 142 (octubre-noviembre de 759) Yusuf  fue traicionado y asesinado por uno de sus partidarios.

La cabeza de Yusuf fue enviada al emir. ‘Abd al-Rahman ordenó que antes de que la cabeza cruzara el puente de Córdoba sacaran a ‘Abd al-Rahman ben Yusuf, que permanecía como rehén, y lo ejecutaran. Posteriormente, clavaron las cabezas de padre e hijo en sendas picas y así fueron llevadas hasta la puerta del alcázar.

Bajo el gobierno de Yusuf se elaboró un nuevo censo para adecuar los impuestos y se escribió la única crónica contemporánea de la conquista de al-Ándalus por los musulmanes: la Crónica Mozárabe del 754. Esa misma crónica señala que bajo el gobierno de Yusuf, en el 750, hubo un extraño fenómeno de meteoritos.