Abu-l-Jattar al-Husam ben Dirar al-Kalbi (أبو الخطار الحسام بن ضرار الكلبي)

[?-Saqunda, 747]

Valí de Al-Ándalus (743-745). En las fuentes cristianas se le llama Abulcatar o Alhozan

Siendo califa al-Walid II, fue enviado por el gobernador de Ifriqiya, Handhala ben Safwan, para resolver la disputa entre baladíes y sirios. En la primavera del 743 destituyó al valí Ta’ laba ben Salama, quien estaba al mando del ejército sirio, enviado por el califa Hisham, que había llegado a al-Andalus en el 741 a las órdenes de Balch ben Bisr.

Lo primero que hizo fue alejar a los árabes sirios de Córdoba y los instaló con los árabes baladíes, agrupándolos de acuerdo con sus coras de origen. Así, en las coras de Ocsonoba y Beja instaló el yund de Egipto con los primeros baladíes, y el resto, en la de Tudmir (donde destituyó brevemente al nuevo gobernador, Atanagildo, sucesor del conde Teodomiro); en las dos coras de Rayya instaló el yund de Jordania; en la cora de Elvira, el yund de Damasco; y en la de Jaén, el yund de Qinnasrin. Además les concedió la tercera parte de los tributarios nativos.

A los árabes baladíes no se les tocó su bienes. Pero este reparto fue la causa de nuevos enfrentamientos entre los grupos étnicos de los conquistadores pues Abu-l-Jattar mostró su preferencia por los yemeníes. Se inicia entonces la fitna, la guerra civil, cuando los qaysíes se alzan en armas al mando de al-Sumayl. Abu-l-Jattar fue derrotado y apresado en el 745. Le sucedió Tawaba ben Salama.

Puesto en libertad al año siguiente, Abu-l-Jattar trató de recuperar el mando al frente de los kalbíes, pero fue derrotado y muerto en la batalla de Saqunda (747).