‘Abd al-Rahman ben Habib al-Fihri [ – 755] (en árabe, عبد_الرحمن_بن_حبيب_الفهري)

Valí de Ifriqiya (745-755)

Bisnieto de Uqba ben Nafi al-Fihri, el conquistador musulmán del norte de África. En el 740 participó junto a su padre Habib ben Abi Obeida en una expedición contra la isla de Sicilia, asediando Siracusa y consiguiendo el pago de tributos. Pero el comienzo de la rebelión bereber les obligó a cancelar la incursión y volver al norte de África. En la batalla de Baqdura los árabes fueron derrotados y el padre de ‘Abd al-Rahman falleció. Entonces se unió a las tropas que, lideradas por Balch ben Bisr, se dispusieron a cruzar a al-Andalus.

Estancia en al-Andalus (740-743)

En al-Andalus participó en los enfrentamientos entre los contingentes sirios recién llegados y los árabes ya establecidos o baladíes. Cuando Balch apresó y torturó y asesinó al valí ‘Abd al-Malik ben Qatan al-Fihrí, emparentado con él, ‘Abd al-Rahmán rompió con el ejército sirio y se unió a los baladíes. Participó en el enfrentamiento entre ambos bandos en la batalla de Aqua Portara (agosto 742) donde Balch fue herido mortalmente. ‘Abd al-Rahmán siguió enfrentado al sucesor de Balch,  Ta’laba ben Salama. En el verano del 743 llegó el nuevo valí nombrado desde Ifriqiya, Abu-l-Jattar, con el objetivo de pacificar la situación. Posiblemente es entonces cuando ‘Abd al-Rahman ben Habib regresa a Ifriqiya. Allí servirá a las órdenes del valí Handhala ben Safwan.

Tras los desórdenes acaecidos a la muerte del califa Hisham (743), el dominio omeya sobre Ifriqiya se debilita rápidamente. Es entonces cuando ‘Abd al-Rahman ben Habib, seguramente a fines del 744, reúne un ejército en el actual Túnez y se autoproclama valí de Ifriqiya. Handhala, ante el hecho de que no va a recibir refuerzos y no dispuesto a derramar más sangre, se retira a Damasco en febrero del 745.

Valí autoproclamado de Ifriqiya (745-755)

‘Abd al-Rahman se convirtió en el gobernador y en el representante de la nobleza árabe, muy temida por la población local. Hasta el momento, el ansia de riqueza y de poder de dicha nobleza había sido siempre contrarrestada por el califa de Damasco. Ahora la situación del califato dejaba a Ifriqiya en una independencia de facto. ‘Abd al-Rahman pretendía tener el poder absoluto en la región y no permitió ningún intento de rebelión ni árabe ni bereber. Y estas rebeliones se iniciaron inmediatamente: Túnez, encabezada por Orwa ben as-Zobeir as-Sadefi; Tabinas, por Ibn Attaf al-Azdi; los bereberes Sanhaja…

La rebelión más seria fue la protagonizada por los ibaditas, una secta jariyí, en la Tripolitania, en el 747. Éstos habían tomado Yerba, Sirte, Gabes y Trípoli. La zona estaba gobernada por su hermano Ilyas ben Habib al-Fihri y fue éste quien volvió a tomar el control de la región en el 752.

Sin embargo, nunca dominó la situación en el Magreb occidental. Tras la rebelión bereber del 740, la zona se encontraba en un completo desgobierno con multitud de pequeños estados soportados por los distintos clanes bereberes, como el estado de los Masmuda, erigido en el 744, o la confederación Bargawata.

‘Abd al-Rahman también participó en los conflictos de al-Andalus. En el 747 envió unas tropas al mando de su hijo Yusuf ben ‘Abd al-Rahman ben Habib al-Fihri. Al poco Yusuf fue nombrado valí de al-Andalus.

Obtuvo finalmente el reconocimiento como valí de Ifriqiya por el califa Marwan II, quien en esos momentos estaba acosado por la rebelión abbásida. Egipto cayó bajo el dominio abbasí en el 750 y poco después el califa Marwan II y la práctica totalidad de la familia omeya fueron asesinados.

En el 752, sintiéndose ya en una situación más confortable en sus dominios, envió una expedición contra Sicilia, pero se retiró al constatar que estaba fuertemente defendida.

Enfrentamiento con los abássidas y refugio de los últimos omeyas

Ante el cambio de dinastía, ‘Abd al-Rahman trató de llegar a un acuerdo con los nuevos gobernantes del califato con el objetivo de seguir manteniendo sus dominios. Pero no llegó a un acuerdo y se declaró en rebeldía: decidió no decir el nombre del nuevo califa en la oración de los viernes, quemó los documentos oficiales abásidas e incitó a los escasos miembros supervivientes de los omeyas a refugiarse en sus dominios. Entre estos refugiados estaba el futuro ‘Abd al-Rahman I. Otros dos hijos del califa al-Walid II también se refugiaron, y uno de ellos fue nombrado cadí de Qairuán.

Pero pronto empezó a temer el poder de esos omeyas refugiados y se empezó a mostrar hostil con ellos. Esta situación obligo al omeya ‘Abd al-Rahman a refugiarse entre los bereberes Banu Nafza y que desde allí pasara en el el 755 donde acabaría derrotando al propio hijo de ‘Abd al-Rahman ben Habib, Yusuf, y estableciendo un emirato independiente con capital en Córdoba.

En el 755 ‘Abd al-Rahman ben Habib descubrió que el omeya que ejercía de cadí en Qairuán estaba tramando un complot contra él y ordenó el arresto y la ejecución de los conspiradores. Pero no contaba con la actuación de la mujer de su hermano Ilyas, una omeya. La mujer incitó a su marido a matar a ‘Abd al-Rahman. En el mismo 755 Ilyas acudió al palacio de ‘Abd al-Rahman en Qairuán y le clavó un puñal en la espalda mientras éste estaba jugando con sus hijos.

Ilyas asumió el gobierno de Ifriqiya pero pronto, en diciembre del 755, fue asesinado por un sobrino, Habib ben ‘Abd al-Rahman ben Habib.