La ofensiva de ʿAbd al-Raḥmān II (822-836)

Tras morir al-Ḥakam I, su sucesor ʿAbd al-Raḥmān II ha de hacer frente a multitud de rebeliones internas. Aún así, viendo el progresivo avance asturiano por la zona del Ebro, realizó una primera incursión en el año 823, en concreto en yumada II del año 208H (octubre 823). De nuevo es ʿAbd al-Karīm ben ʿAbd al-Wāḥid ben Mugīṯ el encargado de llevar la aceifa invadiendo las tierras de Álava y Castilla. Saquea, incendia, toma rehenes y pide tributos, devastando las tierras recientemente repobladas. Tras recibir promesa de sumisión por parte de castellanos y alaveses, ʿAbd al-Karīm volvió a Córdoba llevando en garantía numerosos rehenes.

En la historiografía árabe esta expedición tiene el nombre de Expedición de Álava y al-Qilā’ y así la narra la obra al-Bayan al-Mugrib:

En el año 208H tuvo lugar la expedición de Alaba y al-Qilā que dirigió ʿAbd al-Karīm ben ʿAbd al-Wāḥid ben Mugīṯ en la expedición de verano, y acampó en la Frontera, donde se juntaron los ejércitos del Islam, y anduvieron en variedad de pareceres sobre por cual puerta harían la entrada a la tierra de los cristianos, y acordaron que tuviese lugar por la puerta de Alaba, puesto que era aquella puerta la más peligrosa para el enemigo, y más inexpugnable para él, y descendieron por una garganta que se llama Yarniq, detrás de la cual había una llanura donde tenía el enemigo sus almacenes y provisiones; y cayeron las gentes del ejército sobre aquellos llanos y los tomaron, y en cuanto a las provisiones de aquellos almacenes, se apoderaron de ellas, causando además desolación de todos los lugares habitados y alquerías que hallaron desiertas, por donde pasaban, y salieron los musulmanes gananciosos y triunfantes ¡alabado sea Dios!

Según Pérez de Úrbel, los cordobeses penetraron en Castilla por el desfiladero de Pancorbo, y siguiendo la calzada romana hacia Burdeos atravesaron Salinas de Añana, Armentia y llegaron hasta el puerto de Herenchun.

Parece ser que esta terrible expedición afecto casi únicamente a la región de Álava y no así a las Bardulias. Y es que en noviembre de ese mismo año, según un documento fechado el 18-XI-822, va a haber nuevas repoblaciones en la zona de Valdegovía. Aparece en escena un nuevo impulsor de la repoblación, el abad Avito, quien funda el monasterio de San Román de Tobillas, y quien en esa carta hace donaciones a su reciente fundación. Veamos a continuación la zona de acción del abad Avito.

Avito dona a su monasterio de San Román de Tobillas los siguientes territorios: de valle Placini a font Sabanaria, con sus fuentes, bosques y presuras; presuras en San Miguel de río Tirón; en Ossemella, tierras, molinos e irrigaciones; y en Santa María de Lara; y en Castilla; y en Losa; y en Villamanca; y en Comunión y en Salinas…

El fuero de Brañosera

Mientras los cordobeses asolaban las llanuras alavesas, en el norte de Palencia la repoblación no se detiene. Encontramos en esta zona a un magnate con el título de conde llamado Munio Núñez. Puede que gobernara las zonas de Liébana y que fuera dirigiendo a los foramontanos hacia la zona de Campóo.

Existe un documento fechado el 13 de octubre del 824 en el cual se habla de la repoblación y la concesión de fuero a la localidad de Brañosera por dicho conde.

Puede ser este el primer fuero europeo. En él se describe primero el territorio repoblado en torno a Brania Ossera (Brañosera), después se cede todo el territorio a cinco familias (las de Valoro, Félix, Zonio, Cristuebalo y Cervello) y después se expone el Fuero, en el cual se dice que se podrá pedir el montático (impuesto que se pide a aquellos que vayan con sus rebaños a pastar a los prados de la villa) dando la mitad al conde; y además pagarán un impuesto por la protección que les da el conde estando a cambio exentos del servicio militar y la vigilancia los castillos.

Más ataques cordobeses

Según al-Bayan al-Mugrib en el año 825 dos ejércitos cordobeses se dirigieron de nuevo hacia la parte oriental del reino asturiano atacando a la vez Álava y Castilla. El primero llegó en torno a julio matando y saqueando hasta la montaña de los “adoradores del fuego”. Así la narra el Muqtabis:

En él fue enviado Ubayd Allāh b. ʿAbd Allāh al-Balansī, conocido como Sahib al-Sawā’if […] Acampó en la Frontera, donde se le unieron otros grupos para ir con él y el yund que le acompañaba se unió a los destacamentos. Le envió el emir ʿAbd al-Raḥmān con las soldadas al tesorero Musà b. Hudayr, y se las dio al yund y les pagó. Entró en Alaba, en la tierra del enemigo, en rabí I del año [210H], y quemó, destruyó y lo volvió todo patas arriba. El enemigo le salió de cara en la base del monte de los Magos, y Dios le concedió sus espaldas y los derrotó, matando a los más altivos de ellos. Fue conocida esta expedición como “la expedición de la conquista”.

Un segundo ataque se llevó sobre el castillo de al-Qa’la o Alcolea que puede ser identificado con Val de Olea (Cantabria). Fue a mediados del mes de ramadán del 210H, en torno a diciembre del 825, y comandado por Faray b. Masarra, gobernador de Jaén.

Otra razzia más en el 826 sobre el valle de Mena y los territorios limítrofes del valle de Losa y Espinosa de los Monteros. Después hubo unos años de paz hasta que en el 830, un hijo de ʿAbd al-Raḥmān penetra hasta Sotoscueva, tomando el castillo de al-Garat. Una violenta insurrección en Toledo suspenderá durante casi diez años las aceifas sobre el reino asturiano.

A pesar de estos ataques, la repoblación no se para por completo. Sigue habiendo presuras, tal y como se constata en un documento del 828, por el cual el presbítero Armentario dona un manzanar situado en el valle de Mena al monasterio de San Emeterio de Taranco.

Y tras la tregua forzosa del 830, un nuevo impulso de repoblación se localiza tras las montañas de la cordillera Cantábrica. El 18 de enero de 836 se confirma la fundación del monasterio de San Andrés de Asia por el presbítero Kardellus quien dona varias posesiones en el valle de Asón y Castilla.

Por otra parte, puede que tras las expediciones anteriores, los asturianos se dieran cuenta de la importancia que tiene el desfiladero de Pancorbo como paso estratégico y van a intentar mantenerlo bajo sus manos.

Final del Reinado de Alfonso II (837-842)

En el 837 ʿAbd al-Raḥmān II entra en Toledo sofocando su rebelión. Poco después tres ejércitos se encaminan hacia el reino de Asturias. El primero ataca Galicia, el segundo se dirige hacia León y el tercero vuelve a golpear Álava y Castilla.

En el 223 envió ʿAbd al-Raḥmān un ejército contra Alava y al-Qila. Los expedicionarios sitiaron el castillo de al-Qarab, mataron a sus defensores, tomaron lo que había en él, cautivaron a las mujeres y niños y se volvieron

Nihaya

En el 223 envió ʿAbd al-Raḥmān b. al-Hakam un ejército contra Alaba; se estableció cerca del hisn al-Garat, que sitió; se apoderó del botín que encontró allí, matando a los habitantes, y volvió, trayendo cautivos a las mueres y los niños.

Kamil

En esta expedición se conquista una fortaleza, que probablemente sea Pancorbo. Pancorbo es la llave de Castilla y Álava y a partir de ahora este va a ser el punto desde el cual se van a organizar todas las operaciones de saqueo por parte de los cordobeses. habrá que esperar hasta los años alrededor del 870 para que Pancorbo vuelva a estar en manos asturianas.

Y con esta importante plaza bajo su poder, ʿAbd al-Raḥmān II organiza una aceifa en el 838. Comenta el al-Bayan al-Mugrib que esta expedición estaba comandada por Ubayd Allāh b. al-Balansi, remontó el río Ebro, pasó por la zona de Villarcayo y asoló la región de Sotoscueva “consiguiendo una gran victoria”. Esta noticia viene confirmada tanto en los Anales Castellanos Primeros que dicen: “En la era 876, quebrantaron los cordobeses Sotoscueva”, como en el Dikr que

las cabezas cortadas fueron apiladas y era tan grande su número que un jinete montado no podía ver a otro que se hubiera colocado del otro lado

Sin descanso para los habitantes de Álava, el 839 Mūsà ben Qasī, el jefe de la importante familia de los Banū Qasī que gobernaban el valle del Ebro en torno a Tudela y Zaragoza, penetra en Álava y la saquea.

Poco después, en el 842 muere Alfonso II tras un largo reinado en el que había expandido su reino haciendo frente en la medida de sus posibilidades al su poderoso vecino sureño.