Sancho I Garcés, el Grande [¿Sangüesa? – Resa, 10 de diciembre de 925]

Rey de Pamplona (905-925)

Hijo de García Jiménez y de Dadildis de Pallars, y nieto de Ramón I de Pallars y Ribagorza, es el primer rey de la dinastía Jimena. Sucedió a Fortún Garcés tras protagonizar una rebelión apoyado por los condes de Aragón y de Pallars y Ribagorza y por el rey Alfonso III de Asturias. Obligó al viejo rey a retirarse al monasterio de San Salvador de Leyre.

Con él, el reducido reino de Pamplona se va a ver engrandecido pues va a unir a los dominios de Pamplona los de Sobrarbe por parte de su madre y el llamado Ducado de Navarra (Berrueza, Deyo y San Esteban de Monjarín) conquistado por su padre a los Banu Qasí.

En el 907 hizo frente a un ataque del Banu Qasí Lope ben Muhammad, quien murió en el combate. Su hermano ‘Abd Allah continuará la lucha. En el 911 tuvo que enfrentarse a dos ejércitos: el del señor de Huesca, al-Tawil, al que derrotó; y el de ‘Abd Allah, al que no pudo vencer.

Mantuvo una estrecha alianza con León con un objetivo común: la conquista de La Rioja. Tras un intento con pocos frutos en el 914 que acabó con la muerte del leonés García I, pamploneses y leoneses sufrieron el desastre de Valdejunquera (920). Pero en el 923 Ordoño II y Sancho I lanzan el ataque definitivo apoderándose de Nájera, Valtierra, Tudela y Viguera. Esta conquista se mantuvo a pesar del contraataque de ‘Abd al-Rahman III en el 924, en la que los cristianos perdieron Calahorra. Nájera compartirá la capitalidad del reino junto con Pamplona desde entonces.

Su reino se ensanchó pero no sólo por la actividad guerrera sino por su política matrimonial. Sancho I Garcés se había casado con Toda Aznárez, hija de Aznar Sánchez de Larraún. De este matrimonio nacieron:

Muere el 10 de diciembre de 925 y es sucedido por García Sánchez I. Fue sepultado en San Esteban de Deyo en Monjardín.