[¿? – c. 956]

Conde de Saldaña y Carrión (c. 951 – c. 956)

Hijo primogénito del conde Diego Muñoz y Tigridia.

Su primera aparición documental es del 940, cuando aparece junto a sus padres y hermanos dotando con propiedades al monasterio de San Román de Entrepeñas.

Tras la muerte de Diego Muñoz existe un vacío documental hasta el año 959 en el que no aparece ningún miembro de la familia Banu Gómez en la documentación, con la excepción a la presencia en 952 del propio Munio Díaz confirmando una donación del rey Ordoño III. Posiblemente este Munio Díaz era el hijo primogénito de Diego Muñoz.

Por otro lado en cinco documentos datados entre los años 959 y 960 procedentes del monasterio de Sahagún, de los cuales al menos dos del 960 son perfectamente auténticos, ya se cita como conde a su tío Gómez Muñoz.

Es posible que Munio Díaz sucediera a su padre en la dignidad condal a partir, aproximadamente del 951 o 952 pero que falleciera de forma prematura en los diversos enfrentamientos bélicos acaecidos entre los años 956 y 958 entre Ordoño IV y Sancho I el Craso por el trono de León.

Sin embargo, para el medievalista Gonzalo Martínez Díez, el firmante del documento del 952 no sería el hijo de Diego Muñoz, argumentando que Munio Díaz desaparece de la documentación después de la fundación del monasterio de San Román en el año 940, lo que sería indicio de su muerte en edad juvenil.

Se desconoce si se casó o si tuvo descendencia.