[¿? – c. 951] En los documentos medievales Didacus Munnioz.

Conde de Saldaña, San Román de Entrepeñas y Carrión (c. 932 – c. 951)

Noble perteneciente a la familia llamada Banu Gómez por los cronistas musulmanes. Hijo de Munio Gómez, noble del norte de la actual provincia de Palencia, con heredades cerca de San Román de Entrepeñas. Primer conde nombrado conde de Saldaña.

 

Los orígenes: ¿Era el hijo de Abolmondar Albo?

La Crónica de Sampiro habla de un rebelión de condes castellanos ocurrida en torno al año 921/922 contra el rey Ordoño II. Cita como condes rebelados a Nuño Fernández, Abolmondar Albo y su hijo Diego, y Fernando Ansúrez, quienes se reunieron con el rey junto al río Carrión, en el lugar llamado Tebulare. Allí fueron presos y recluidos en la cárcel.

La medievalista Margarita Torres¹ propone que el conde Abolmondar Albo y su hijo Diego serían en realidad Diego Muñoz,el futuro conde de Saldaña-Carrión, y su padre Munio Gómez. Abolmondar es un nombre romanceado de Abu al-Mundir, es decir, de la kunya de Al-Mundir. Según la teoría de Margarita Torres, Abolmondar sería un sobrenombre debido a una estancia prolongada en Al-Ándalus, siendo habitual el uso de sobrenombres entre la nobleza proveniente de allí.

En 865 tuvo lugar una campaña cordobesa contra tierras castellanas, la llamada Batalla de la Morcuera, donde fueron destruidas las fortalezas de algunos señores entre ellos Gómez, señor de Mesaneka. Según Margarita Torres, de esta campaña los musulmanes regresarían con numerosos cautivos, entre ellos el propio Gómez (iniciador de la familia Banu Gómez) y su hijo Munio Gómez, el padre de Diego Muñoz, quienes debido a su estirpe estarían bajo la protección directa del emir, y que por ello es por lo que fueron conocidos como los Banu Gómez. Esto ayudaría a comprender la estrecha relación existente entre los Banu Gómez y Córdoba, donde se llegaron a recibir embajadas de paz del hijo de Diego Muñoz, y ya en tiempos del nieto de Diego Muñoz, García Gómez, García sería aliado de Almanzor.

Anteriormente a esta teoría, Justo Pérez de Úrbel propuso que Diego Muñoz era hijo de Munio Díaz y Gulantroda, en la zona de Liébana².

Primeras apariciones históricas

La primera aparición documental cierta de Diego Muñoz es del año 936. Se trata de un documento del monasterio de San Isidro de Dueñas fechado el 1 de noviembre del dicho año, otorgado por el rey Ramiro II, quien hace una donación al cenobio,  y que esta confirmado entre otros por Fernán González, Ansur Fernández y Diego Muñoz.³

Sin embargo, aunque su nombre no es citado expresamente, es perfectamente posible que la primera aparición de Diego Muñoz debamos situarla en el año 932, en la rebelión de los Banu Gómez y los Ansúrez contra Ramiro II, en un intento de reponer a Alfonso IV en el trono leonés.

El cronista musulmán Ibn Hayyan cuenta así este episodio:

Con anterioridad había tenido an-Nasir carta suya, explicándole cuanto había hecho, a uno de cuyos párrafos daba la buena nueva de las desavenencias entre el enemigo, al que Dios confunda, y de la agitación producida por la rebelión de los condes Banu Gómez y Ansúrez contra su rey, el tirano Ramiro, hijo de Ordoño, en apoyo de su hermano Alfonso, con cuyo motivo habían atacado el llano de la capital leonesa, matando a cuantos súbditos suyos hallaron y pillando cuantos depósitos suyos alcanzaron. El bárbaro Ramiro había sacado contra ellos a su amigo y comandante de sus fuerzas, el conde Flayn, con un gran ejército, con el que se enfrentó a los condes, quienes le infligieron tremenda derrota, matándole 300 hombres, entre ellos su hermano medianos y su yerno, más algunos hombres de Ramiro. Ello produjo gran pesar y distanciamiento, continuando la lucha y los ataques, con lo que la gente del llano se recogió en ciudades y fortalezas y muchos no pudieron recoger las cosechas.

La acción nos da una idea del poder de sendas familias, aunque finalmente fueron derrotadas por Ramiro II. Ese mismo año Ramiro cegó a su hermano Alfonso IV y capturó a los tres hijos de Fruela II, rebelados en Asturias: Alfonso, Ramiro y Ordoño.

Parece que los Banu Gómez esquivaron el duro castigo de Ramiro II pues dos años después, presuntamente capitaneados por Diego Muñoz, acudieron hasta Osma a hacer frente a una incursión musulmana junto al rey Ramiro y el conde castellano Fernán González, como narra Ibn Hayyan:

El perro Fernán González se había apoyado en su rey, el tirano Ramiro, hijo de Ordoño, pidiéndole que viniera a defenderle en su auxilio y ayuda, a lo que accedió Ramiro con gran despliegue de infieles, uniéndosele los Banu Gómez y otros cristianos notables…

 

Signo de Diego Muñoz en la documentación altomedieval

Signo de Diego Muñoz en la documentación altomedieval

Restauración del monasterio de San Román de Entrepeñas

El 9 de febrero de 937 Diego Muñoz refrenda  con su presencia la inauguración de la Iglesia de Santiago de Peñalba en el Bierzo4. Tras la victoria de Simancas (939) contra el califa ‘Abd al-Rahman III, en la que es probable que participara Diego Muñoz, el conde realiza numerosas acciones de organización en su territorio.

En el 940 Diego Muñoz y su mujer Tegridia, restauran, amplían y dotan el monasterio de San Román de Entrepeñas, y lo ofrecen al abad Lecinio, entregando para su sustento el lugar donde está situado el monasterio y sus heredades, limitadas a oriente por Balcarcere y a occidente por el camino que conduce al castillo. Lo dotan con la iglesia de San Quirce en Guardo, la iglesia de Santa María de Arconada y la iglesia de Santiago de Galleta, esta última en territorio de Dueñas. El documento lo confirman varios abades, el obispo de León Oveco, los hijos de Diego Muñoz: Munio, Gómez, Elvira y Osorio, entre otras personalidades. En el Archivo Histórico Nacional se encuentra el documento original escrito en visigótica cursiva de esta donación de Diego Muñoz al monasterio de San Román, que el profesor José Manuel Ruiz Asencio califica de diploma fundacional.

Restos románicos del monasterio de San Román de Entrepeñas

Restos románicos del monasterio de San Román de Entrepeñas

En el 941 Diego Muñoz vendió al monasterio de Sahagún6 la tercera parte de sus posesiones en el monte de Picones, cerca de San Pedro de Cansoles, los dominios originales de su padre Munio Gómez.

Ramiro II y ‘Abd al-Rahmán III acordaron una tregua en el año 941 en la que se incluyó al rey de Pamplona, García Sánchez I, a los condes, Fernán González, Ansur Fernández y al propio Diego Muñoz. Estos dos últimos condes son nombrados en la crónica de Ibn Hayyan por su estirpe, Banu Ansur y Banu Gómez:

Todo concluyó excelentemente, poniéndose fin a la guerra entre las dos comunidades desde Santarén a Huesca, pues Ramiro asoció en el tratado al señor de Pamplona, Sancho hijo de García, a Fernán González, conde de Castilla, a los Banu Gómez y Banu Ansur, y otros importantes condes leoneses.

 

Rebelión contra Ramiro II (944)

En el año 944 Diego Muñoz y el conde Fernán González de Castilla se rebelan contra el rey Ramiro II. Las causas no están claras. Según Justo Pérez de Urbel sería la existencia del condado de Monzón, en manos de los Ansúrez, que tapaba la expansión meridional del condado de Diego Muñoz, por lo que se alió con Fernán González, quien también había visto frenadas sus aspiraciones territoriales hacia la zona ahora gobernada por Ansur Fernández. La alianza de Diego Muñoz con Fernán González estaba afianzada con el casamiento de su hijo Gómez Díaz con la hija de Fernán González, Muniadona Fernández.

Diego Muñoz y Fernán González fueron desposeídos de la dignidad condal y encarcelados en el año 944 por Ramiro II. Así lo narra Sampiro:

[…] Fernán González y Diego Muñoz planearon rebelarse contra su señor el rey Ramiro e incluso prepararon la guerra. Pero este rey, como varón fuerte y enérgico que era, los apresó y los encerró en la cárcel cargados de hierros, a uno en León, al otro en Gordón. Pasado mucho tiempo, habiendo dado su juramento al rey, salieron de la prisión.

El cautiverio de los dos condes tuvo que tener lugar entre el 1 de febrero del año 944, que es cuando está fechado el último diploma de Fernán González en ese período, y el 8 de mayo de ese mismo año, que es cuando aparece en la documentación castellana sustituyendo a Fernán González el hijo de Ramiro II, el príncipe Sancho. Si seguimos el orden por el que nombra a los condes y su lugar de cautiverio, se supone que Fernán sería encarcelado en León y Diego en Gordón. Además viendo la importancia del poderoso Fernán González, lo normal es que fuera encerrado en la capital del reino.

La estancia en prisión de Diego Muñoz fue corta, pues ese mismo año, según Sampiro, tras prestar juramento de fidelidad a Ramiro II, salió de la cárcel. En efecto el 11 de noviembre del año 944 Diego Muñoz confirma un documento real a favor del monasterio de Sahagún7.

 

Últimos años de gobierno (945-951)

Todas las noticias que se tienen de Diego Muñoz desde la rebelión del año 944 son de tipo documental. No hay ni una sola mención en crónicas cristianas o musulmanas a Diego, o a los Banu Gómez.

En el año 945 Diego Muñoz confirma, en lugar destacado, una donación real al monasterio de Sahagún. En el 946, Diego Muñoz confirma también una donación de Ramiro II al monasterio de Vega, apareciendo en tercer lugar entre los magnates, por detrás de los condes Fernán González y Ansur Fernández. En el año 949 Diego Muñoz firma en compañía de Fernán González, Ansur Fernández, su hermano Osorio Muñoz y de otros condes del reino y magnates, en una concilio celebrado en León, en presencia de Ramiro II y casi todos los obispos del reino.

Las últimas apariciones documentales de Diego Muñoz provienen del cartulario del monasterio de Sahagún. Del año 950 existen dos donaciones donde confirma Diego, siendo la primera de poca importancia y de dudosa autenticidad. En la primera confirma una donación de un tal Álvaro Vela al monasterio de Sahagún.

La segunda aparición documental del 950 es un donación real de Ramiro II a Sahagún, de un monasterio y diversos bienes localizados en los condados de Saldaña y Cea. Dada la importancia del acto, el documento es confirmado por cuatro obispos y ocho de los principales condes del reino, entre los que se encontraba Diego Muñoz, que aparece como conde de Saldaña: «Didacus Monnioz, comes Saldanie». En el documento ocupa el segundo lugar entre los condes, siendo solo precedido por Fernán González. El documento además indica el territorio gobernado por los tres primeros condes que confirman: Fernán González comes Castelle, Diego Muñoz comes Saldanie y Vermudo Núñez comes in Ceie.

La última noticia documental que se tiene de Diego Muñoz data del 15 de mayo del año 951 cuando confirma una donación del nuevo rey Ordoño III al monasterio de Sahagún. Con el nuevo monarca, Diego Muñoz sigue estando entre los principales personajes del reino, pues en esta donación al igual que la del año 950 de Ramiro II, Diego Muñoz ocupa el segundo puesto entre los confirmantes después de Fernán González.

 

Muerte y sucesión

Diego Muñoz murió en torno al año 951, fecha de su última aparición documental, puesto que en el año 952, su hijo Munio Díaz confirma una donación del rey Ordoño III. Munio Díaz debió fallecer tambien sobre estas fechas, ya que no vuelve a aparecer en la documentación. Para el medievalista Gonzalo Martínez Díez el Munio Díaz que confirma la donación de Ordoño III no sería el hijo de Diego Muñoz, pues aduce que Munio Díaz desaparece de la documentación después de la fundación del monasterio de San Román, lo que sería indicio de su muerte en edad juvenil.

Sea como fuere hacia el 960 es su hermano Gómez Muñoz quien se encuentra al frente del condado, pues en dos escrituras sin tachas de falsedad del año 960 provenientes de Sahagún, aparece en la documentación con la dignidad condal (Gomez Monniz comes), confirmando en lugar destacado entre los testigos laicos, por detrás del conde Fernando Ansúrez de Monzón. Gómez Muñoz confirma en lugar destacado con la dignidad condal y  también aparece su sobrino Gómez Díaz entre los últimos confirmantes de la misma columna sin la dignidad condal, evidenciando así la autoridad de su tío Gómez Muñoz.

Los restos de Diego Muñoz debieron descansar en el monasterio de San Román de Entrepeñas. En el siglo XVI, cuando el monasterio aún estaba en pie, Fray Antonio de Yepes en su obra Crónica general de la Orden de San Benito cuenta como la iglesia estaba llena de sepulcros de personajes importantes, posiblemente uno de ellos fuera el del conde Diego.

 

Matrimonio y descendencia

Contrajo matrimonio con Tigridia, cuyos orígenes son desconocidos. Tuvo los siguientes hijos:

  • Munio Díaz, primogénito, posiblemente fue conde de Saldaña a la muerte de su padre. Probablemente murió durante las guerras civiles entre Ordoño IV y Sancho I, ente los 956 y 958.
  • Gómez Díaz, conde de Saldaña y Liébana, casado con Muniadona Fernández, hija del conde de Castilla, Fernán González.
  • Elvira Díaz, casada con el conde de Cea, Fernando Bermúdez, hijo de Bermudo Núñez.
  • Osorio Díaz, casado con Sancha Sánchez, hija del conde Sancho Muñiz.
  • Fernando Díaz, casado con Mansuara Fáfilaz, hija del conde Fáfila Oláliz, hacendado en Tierra de Campos.
  • Gontroda Díaz, casada con Ablavel Godestéiz.

También se ha supuesto que Alfonso, conde de Liébana sea hijo de este matrimonio.


  1. Margarita Torres: Linajes nobiliarios de León y Castilla. Siglos IX-XII, Valladolid, 1999, pp. 238-239.
  2. Pérez de Úrbel, Justo: El condado de Castilla,
  3. Biblioteca Nacional, ms. 720, Privilegios de San Isidro de Dueñas, f. 237 recto y vuelto. Citado por Justiniano Rodríguez, Ramiro II, p.620
  4. Justiniano Rodríguez, Ramiro II, pp. 621
  5. José Manuel Ruiz Asencio et al. Colección documental del monasterio de San Román de Entrepeñas (940-1068), León, 2000, doc. 1
  6. José María Mínguez Fernández: Colección diplomática de Sahagún (siglos IX -XI), vol I, Centro de Estudios e Investigación San Isidoro, 1976, doc. 76
  7. Op. cit doc. 93