Muṭarrif ben Mūsà ben Mūsà [ ¿? – Córdoba, 5 de septiembre del 873]

Valí de Huesca (872-873) perteneciente a la familia muladí de los Banū Qasī

Hijo de Mūsà ben Mūsà.

Las primeras noticias sobre Muṭarrif ben Mūsà ocurren en el transcurso de la rebelión de su padre contra el emir de Córdoba, posiblemente en el 860, cuando tanto Muṭarrif como su hermano Fortún fueron hechos prisioneros por las tropas del emir Muḥammad I y llevados a Córdoba, a la prisión de al-Duwayra. Al poco tiempo, entre los años 860 y 862, su hermano Lubb logró que fueran liberados a cambio de que él liberara a Ibn Ḥazm, capturado por los toledanos, ciudad de la que Lubb era valí. Antes de ser liberados se les obligó a que juraran obediencia al emir en la mezquita mayor de Córdoba y a que vivieran en la ciudad de Tudela. Ambos juraron cumplir esto cincuenta veces.

Muṭarrif y Fortún residieron en Tudela. Entre los años 862 y 872 no existen noticias de los Banū Qasī por lo que puede inferirse que tras la muerte de Mūsà (862), sus hijos volvieron a la obediencia o al menos no se rebelaron contra el emir. Ibn al-Qutiyya y Ibn Ḥazm dicen expresamente que tras su muerte le sucedió Lubb ben Mūsà; mientras tanto Ibn Ḥayyān dice que el sucesor fue su hijo Fortún ben Mūsà, que se había declarado leal al emir Muḥammad.


Rebelión de los hijos de Mūsà ben Mūsà

Muṭarrif se rebeló junto a sus hermanos Lubb, Fortún e Ismāʿīl contra el emir Muḥammad I entre diciembre del 871 y enero del 872. Según al-Udri, Lubb mantenía preso en Arnedo a Wanyat de Tudela (Yūnus ben Zenta en los textos de Ibn Idarí). Este se ofreció a Lubb para colaborar con Fortún y Muṭarrif, quienes vivían en Tudela, para apoderarse de la ciudad. Tudela estaba gobernada en ese momento por ʿAbd al-Wahan ben Mugīṯ, llamado Wuhayb, padre del gobernador de Zaragoza.

Lubb pidió a Wanyat que fuera hacia Tudela pero sin quitarle los grilletes. Cuando Wanyat llegó a las puertas de Tudela el gobernador le acogió, le liberó de los hierros y se creyó toda la historia sin sospechar la traición. Celebró un festín al que acudieron Wanyat y los Banū Qasī Fortún y Muṭarrif. Durante la noche Fortún y Muṭarrif lograron apresar a Wuhayb y amenazaron con asesinarlo. Finalmente se hicieron con la fortaleza y Wuhayb huyó a Zaragoza. Esto ocurrió entre diciembre del 871 y enero del 872.

Después de tomar Tudela, Lubb se alzó entonces abiertamente contra el emir Muḥammad I en la fortaleza de Arnedo, aliado con el rey de Pamplona García Íñiguez. Desde Tudela, Ismāʿīl se dirigió hacia Zaragoza, ciudad en la que entró el 22 de enero del 872 y que estaba gobernada por Muḥammad ben Wuhayb. El 24 de enero llegó su hermano Lubb y juntos lograron apresar al gobernador junto a su padre y sus hermanos. A continuación salió contra Monzón, que ocupó el 27 de enero. Mientras tanto los habitantes de Huesca llaman a Muṭarrif para que se convierta en su gobernador en sustitución del rebelde Amrús ben ʿUmar, quien había huido ante la presión omeya.

Cuenta al-Udrí que siendo ya Muṭarrif gobernador de Huesca, su mujer Faliskita le hizo notar que la gente de Huesca le menospreciaba y no le obedecían adecuadamente. Y le aconsejó de este modo:

«Apresúrate a dar muerte a las fieras y tendrás el ganado tranquilo. No quedes como el pastor que ha tenido que degollar sus ovejas.»

Muṭarrif hizo asesinar a aquellos que no le prestaban obediencia y logró aumentar su autoridad, pero aumento el descontento entre los oscenses.

Muḥammad I reaccionó contra la rebelión de los Banū Qasī y encabezó una expedición militar contra el valle del Ebro en la primavera del 873. Ante esta noticia, Amrús ben ʿUmar, aprovechando el descontentos de los oscenses con Muṭarrif, negoció con sus habitantes el derrocamiento de Muṭarrif. Finalmente lo consiguió y entró en Huesca el 9 de mayo del 873. Amrús hizo prisioneros a Muṭarrif y a sus hijos y se apropió de todas sus posesiones. y desalojó a Muṭarrif el 9 de mayo del 873 y se declaró leal al emir Muḥammad. Los otros tres hermanos Banū Qasī acudieron en ayuda de Muṭarrif  pero no lograron liberar a su hermano. Mientras tanto Muḥammad I, al ver bien defendida Zaragoza, se dirigió hacia Huesca. Amrús se entrevistó en sus cercanías con Muḥammad y le entregó a Muṭarrif y a sus hijos. Muḥammad nombró gobernador de Huesca a Amrús y continuó su expedición contra el reino de Pamplona.

Muṭarrif y sus hijos fueron encerrados en la prisión de al-Askar. Cuando Muḥammad acabó la aceifa regresó a Córdoba y se llevó consigo a Muṭarrif ben Mūsà y sus hijos. El 5 de septiembre del 873 el emir ordenó crucificar a Muṭarrif y a sus hijos en el llamado Llano de Muṭarrif, en el arrabal oriental de la ciudad de Córdoba.


Matrimonio y descendencia

Muṭarrif ben Mūsà ben Mūsà se casó con Faliskita, hija de Sancho, señor de Pamplona, según al-Udri. En ese período el rey de Pamplona era García Íñiguez, ¿sería hija suya? o ¿de algún otro noble pamplonés?

Tuvo al menos tres hijos, todos ellos crucificados en Córdoba a la vez que su padre:

  • Muḥammad ben Muṭarrif ben Mūsà.
  • Mūsà ben Muṭarrif ben Mūsà.
  • Lubb ben Muṭarrif ben Mūsà.

Bibliografía