Lubb ben Musà ben Musà [¿? – 27 de abril 875]. Lup o Lope en las fuentes cristianas.

Caudillo de los Banu Qasí (862-875). Valí de Toledo

Hijo, posiblemente el primogénito, de Musà ben Musà. Tras el fallecimiento de su padre (862) se convirtió en el caudillo de la familia muladí Banu Qasí.

En el 227H (21-oct-841/9-oct-842) Musà inicia una rebelión —la primera de muchas— contra el emir ‘Abd al-Rahmán II debido a una serie de desencuentros acaecidos en la aceifa contra Cerdaña y Narbona. Musà envió a su hijo Lubb a defender la fortaleza de Borja. Pero el general omeya Harit ben Bazi sitió y tomó la ciudad, y además apresó a Lubb. Acto seguido, Harit logró arrebatar Tudela al propio Musà quien se recluyó en Arnedo. Musà logró al poco tiempo apresar a Harit y liberar a su hijo.

En el 845 Musà se rebela de nuevo. ‘Abd al-Rahmán II organiza una expedición de castigo encabezada por su hijo Muhammad. Musà es obligado a capitular en Tudela pero además es apresado su hijo Lubb quien junto a un noble pamplonés llamado Galind ibn Wannaqo (Galindo Íñiguez, ¿hijo de Íñigo Arista?) son posiblemente llevados a Córdoba.

Según al-Udri, estando como rehén en Córdoba, Lubb participó en la defensa de la segunda incursión vikinga contra al-Andalus, que ocurrió en el 859. Tras la victoria frente a los vikingos, a su regreso a Córdoba, Muhammad regaló a Lubb una esclava llamada Ayab y le ordenó volver hacia la Marca Superior.

 

Gobernador de Toledo y alianza con Ordoño I (c. 859- c. 866)

Desconocemos exactamente cómo llegó Lubb a ser gobernador de Toledo. Este dato únicamente es citado por la Crónica de Alfonso III y da a entender que fue nombrado por su padre tras conquistar dicha ciudad a los omeyas. Sin embargo, Ibn Idari cuenta que tras un período de insumisión entre los años 854 y 859, los habitantes de Toledo pide el amán (la paz) al emir Muhammad I. Lubb estaba en ese momento en buenas relaciones con Muhammad así que pudo ser la ocasión para nombrarle gobernador.

Ese mismo año su padre sufre una tremenda derrota en la 2ª batalla de Albelda frente a las tropas asturianas y pamplonesas. Ante la nueva situación Lubb se acerca al rey de Asturias, Ordoño I, y se convierte en su vasallo. Así lo cuenta la Crónica de Alfonso III:

Lup, el hijo del tal Muza, que estaba como gobernador en Toledo, cuando se enteró que su padre había sido vencido, se sometió al rey Ordoño con todos los suyos, y mientras vivió en esta vida fue su súbdito. Y más adelante hizo con él muchas guerras contra los musulmanes.

Desde ese momento Lubb guerrea contra las tropas musulmanas, seguramente contra los omeyas, e incluso logra apresar a Ibn Hazm y a un tal Alpoz y a su hijo, nobles árabes. En algún momento entre los años 860 y 862, intercambiando a Ibn Hazm, consiguió que fueran liberados sus hermanos Fortún y Mutarrif, apresados por Muhammad I en su campaña contra el valle del Ebro del año 860.

Entre los años 862 y 872 no existen noticias de los Banu Qasí por lo que puede inferirse que tras la muerte de Musà, sus hijos volvieron a la obediencia o al menos no se rebelaron contra el emir. Ibn al-Qutiyya y Ibn Hazm dicen expresamente que tras su muerte le sucedió Lubb; mientras tanto Ibn Hayyan dice que el sucesor fue su hijo Fortún, que se había declarado leal al emir Muhammad.

 

Conflicto de Lubb ben Musà ben Musà con sus hermanos

Es posible que en el marco de esta sucesión ocurriera un hecho que nos transmite al-Udri sin encuadrar cronológicamente. Puede que las contradicciones de las crónicas musulmanas oculten una lucha por el poder entre hermanos, en concreto entre Lubb y Fortún. No olvidemos además que Lubb está en buena sintonía con Ordoño I y este hecho puede que no fuera bien visto por muchos de los integrantes de los Banu Qasí.

Según al-Udri, Lubb tomó en especial consideración la ciudad de Viguera y reconstruyó su alcazaba. La fortificación de Viguera provocó los recelos de sus hermanos Fortún e Ismail que atacaron Viguera, enfrentándose en Janadiq Buqayra (los fosos de Viguera). Lubb logró contener el ataque y obtuvo numerosos presos y un cuantioso botín. A continuación atacó varios castillos cercanos pertenecientes a sus hermanos.

Poco después Lubb logró tomar, mediante un ardid, la fortaleza familiar de Arnedo. Según cuenta al-Udri, estando las mujeres de los Banu Qasí, incluida Ayab, la esposa de Lubb, y de sus clientes de duelo en Arnedo, Lubb se dirigió hacia allí, a escondidas, se puso un velo y entró disfrazado en el castillo. Pero el guardián de la puerta de la muralla reconoció los ojos de Lubb y éste desenvainó la espada y le mató. A continuación se apoderó del castillo.

Sus hermanos montaron en cólera. Ambos lograron apresarlo en las cercanías de Calahorra y lo llevaron preso a las afueras de Arnedo. Allí pidieron a Ayab que les entregará la ciudad o matarían a su esposo. Ayab ignoró la petición pero, al ver Lubb que la amenaza iba en serio, Ayab entregó Arnedo. Lubb y Ayab se dirigieron a Viguera.

Es posible que se estableciera un status quo entre Lubb y Fortún. Con el tiempo y la sumisión al emir Muhammad las diferencias entre hermanos se fueron limando mientras preparaban una nueva rebelión.

 

Rebelión de los Banu Qasí contra Muhammad I (871-874)

La rebelión se realizó por acuerdo de los cuatro hijos de Musà: Lubb, Fortún, Mutarrif e Ismail. Comenzó en el 871. Según al-Udri, Lubb mantenía preso en Arnedo a Wanyat de Tudela (Yunus ben Zenta en los textos de Ibn Idarí). Este se ofreció a Lubb para colaborar con Fortún y Mutarrif, quienes vivían en Tudela, para apoderarse de la ciudad. Tudela estaba gobernada en ese momento por ‘Abd al-Wahhan ben Mugit, llamado Wuhayb, padre del gobernador de Zaragoza.

Lubb pidió a Wanyat que fuera hacia Tudela pero sin quitarle los grilletes. Cuando Wanyat llegó a las puertas de Tudela el gobernador le acogió, le liberó de los hierros y se creyó toda la historia sin sospechar la traición. Celebró un festín al que acudieron Wanyat y los Banu Qasí Fortún y Mutarrif. Durante la noche Fortún y Mutarrif lograron apresar a Wuhayb y amenazaron con asesinarlo. Finalmente se hicieron con la fortaleza y Wuhayb huyó a Zaragoza. Esto ocurrió entre diciembre del 871 y enero del 872.

Después de tomar Tudela, Lubb se alzó entonces abiertamente contra el emir Muhammad I en la fortaleza de Arnedo, aliado con el rey de Pamplona García Íñiguez. Él y sus hermanos se hicieron con gran parte de la Marca Superior. Ismail y Lubb entraron en Zaragoza en enero del 872, apresando a su gobernador Muhammad ben Wuhayb. A continuación, Ismail ocupó Monzón mientras su hermano Mutarrif ocupó la ciudad de Huesca. En Zaragoza quedó finalmente como valí un hijo de Lubb, Muhammad ben Lubb.

Muhammad I encabezó una expedición militar contra el valle del Ebro en la primavera del 873. Ante esta noticia, Amrús ben Omar desalojó a Mutarrif el 9 de mayo del 873 y se declaró leal al emir Muhammad. Los otros tres hermanos Banu Qasí acudieron en ayuda de Mutarrif  pero no lograron liberar a su hermano. Mientras tanto Muhammad I, al ver bien defendida Zaragoza, se dirigió hacia Huesca. Amrús se entrevistó con Muhammad y le entregó a Mutarrif y a sus hijos. Muhammad nombró gobernador de Huesca a Amrús  y continuó su expedición contra el reino de Pamplona. A su regreso asedió varios castillos Banu Qasí pero sin lograr tomar ninguno. Finalmente volvió a Córdoba y llevó a Mutarrif y a su hijos, a quienes mandó crucificar en Córdoba.

Según al-Udri, Lubb, en el año 260H (873/874), realizó una cruenta purga entre las filas árabes, quizás en represalia por la ejecución de su hermano y sus sobrinos. Obligó a muchos de ellos a salir de Zaragoza en dirección a Viguera y allí, en un lugar llamado Mary al-Arab (Prado  de los Árabes) los mandó ejecutar. Finalmente los Banu Qasí cedieron Zaragoza en el 874.

 

La muerte de un cazador

Según cuenta al-Udri:

Cierto día que Lubb ben Musà salió a cazar ciervos, saltó uno delante de él, en un espeso bosque. Aguijó a su caballo que se metió entre un arbolado muy denso. A Lubb se le enganchó entre las ramas un brazo, que se le descuajó por el hombro, y cayó muerto. Sucedió esto el sábado a trece días por andar del mes de rayab de 261. Fue enterrado en Viguera.

El caudillaje de los Banu Qasí pasaría a su hermano Ismail y a su hijo Muhammad ben Lubb.

 

Descendencia de Lubb ben Musà ben Musà

Se conoce el nombre de al menos una de sus esposas: la esclava Ayab al-Balatiyya (Ayab del palacio, por ser una esclava del emir Muhammad I), que aparece mencionada en la obra Yamhara o Linajes árabes del poeta Ibn Hazm.

Tuvo varios hijos:

 

Bibliografía

  • Jesús Lorenzo Jiménez: La Dawla de los Banu Qasí. Estudios Árabes e Islámicos, Monografías 17, CSIC, Madrid 2010. Apunta este autor que algunos de los hechos atribuidos a Lubb y contados por al-Udri pueden referirse a su tío Lubb ben Musá, pero tampoco da unas razones muy fundamentadas ni trata de discernir cuales se refieren a cada uno. Quizás el autor también comete una confusión al considerar que la invasión vikinga a la que se refiere es la primera, la del 844, cuando al-Udri deja claro que es la segunda.
  • Alberto Cañada Yuste: Los Banu Qasí (714-924), Revista Príncipe de Viana, Año nº 41, Nº 158-159, 1980, págs. 5-96.
  • Fernando de la Granja: La Marca Superior en los textos de al-Udri.