Ismāʿīl ben Mūsà ben Mūsà [ ¿? – † Monzón, 10 de octubre 889]

Caudillo de los Banū Qasī (875-883), valí de Zaragoza (c. 878-883) y Lérida (c. 882-889)

Hijo de Mūsà ben Mūsà y de Maymuna, prima por parte paterna de Mūsà.

En el año 850 el emir  ʿAbd al-Raḥmān II  firma una paz con Mūsà ben Mūsà y le reconoce como valí en Tudela. Pero a cambio debe de entregar como rehén a su hijo Ismāʿīl. Su llegada a Córdoba debió de ocurrir en otoño del 850. No mucho tiempo después se fugó de la ciudad, pero fue de nuevo capturado cuando llegó al río Guadiana y devuelto a Córdoba.

No se sabe en qué fecha fue liberado, aunque puede suponerse que tras la muerte de Mūsà (862), cuando la jefatura de los Banū Qasī recae en su hermano Lubb ben Mūsà y éste volvió a la obediencia al emir, fueran liberados también Fortún y Muṭarrif. No existen noticias de los Banū Qasī entre los años 862 y 871.


Rebelión junto a sus hermanos (871-875)

Ismāʿīl se rebeló junto a sus hermanos Lubb, Fortún y Muṭarrif contra el emir Muḥammad I entre diciembre del 871 y enero del 872. Según al-Udri, Lubb mantenía preso en Arnedo a Wanyat de Tudela (Yūnus ben Zenta en los textos de Ibn Idarí). Este se ofreció a Lubb para colaborar con Fortún y Muṭarrif, quienes vivían en Tudela, para apoderarse de la ciudad. Tudela estaba gobernada en ese momento por ʿAbd al-Wahhan ben Mugīṯ, llamado Wuhayb, padre del gobernador de Zaragoza.

Lubb pidió a Wanyat que fuera hacia Tudela pero sin quitarle los grilletes. Cuando Wanyat llegó a las puertas de Tudela el gobernador le acogió, le liberó de los hierros y se creyó toda la historia sin sospechar la traición. Celebró un festín al que acudieron Wanyat y los Banū Qasī Fortún y Muṭarrif. Durante la noche Fortún y Muṭarrif lograron apresar a Wuhayb y amenazaron con asesinarlo. Finalmente se hicieron con la fortaleza y Wuhayb huyó a Zaragoza. Esto ocurrió entre diciembre del 871 y enero del 872.

Después de tomar Tudela, Lubb se alzó entonces abiertamente contra el emir Muḥammad I en la fortaleza de Arnedo, aliado con el rey de Pamplona García Íñiguez. Desde Tudela, Ismāʿīl se dirigió hacia Zaragoza, ciudad en la que entró el 22 de enero del 872 y que estaba gobernada por Muḥammad ben Wuhayb. El 24 de enero llegó su hermano Lubb y juntos lograron apresar al gobernador junto a su padre y sus hermanos. A continuación salió contra Monzón, que ocupó el 27 de enero.

Muḥammad I encabezó una expedición militar contra el valle del Ebro en la primavera del 873. Ante esta noticia, Amrús ben ʿUmar desalojó a Muṭarrif el 9 de mayo del 873 y se declaró leal al emir Muḥammad. Los otros tres hermanos Banū Qasī acudieron en ayuda de Muṭarrif  pero no lograron liberar a su hermano. Mientras tanto Muḥammad I, al ver bien defendida Zaragoza, se dirigió hacia Huesca. Amrús se entrevistó con Muḥammad y le entregó a Muṭarrif y a sus hijos. Muḥammad nombró gobernador de Huesca a Amrús y continuó su expedición contra el reino de Pamplona. A su regreso asedió varios castillos Banū Qasī pero sin lograr tomar ninguno. Finalmente volvió a Córdoba y llevó a Muṭarrif y a su hijos, a quienes mandó crucificar en Córdoba.

Ante las acometidas de las tropas leales al emir, Ismāʿīl se replegó hacia Lérida. El gobernador de Barbastro, ʿAbd Allāh ben Jalaf ben Rasid, fiel al emir, atacó Monzón y logró apresarlo en el año 259H (872/873) y fue entregado a las tropas emirales, pero Muḥammad I le liberó cuando volvió hacia Córdoba. Ismāʿīl volvió al castillo de Monzón y entabló conversaciones con ʿAbd Allāh ben Jalaf. Finalmente se casó con una hija de éste llamada Sayyida, que será la madre de su hijo Muḥammad. Durante la celebración de la ceremonia, en Monzón, Ismāʿīl invitó a su suegro y a sus ocho cuñados. Una vez reunidos los apresó y encarceló a traición. Más tarde, al tener noticia de que Muḥammad I iba contra él, mató a ʿAbd Allāh y sus hijos. Acto seguido ocupó Huesca, Barbastro, Alquézar y toda la región de la Barbitaniyya (la zona de influencia de Barbastro).

 


Jefe de los Banū Qasī (875 – 883) y gobernador de Zaragoza (c. 878 – 883)

Tras la muerte de sus hermanos Muṭarrif (873), Fortún (874) y Lubb (875), Ismāʿīl se convirtió en el jefe de la familia Banū Qasī, aunque con la competencia de su sobrino Muḥammad ben Lubb. Este reconocimiento pudo ser la razón por la que los habitantes de Zaragoza le reclamaran para encabezar su rebelión en torno al año 878.

El 8 de junio de 879 una aceifa encabezada por al-Munḏir, hijo de Muḥammad I, paso por las cercanías de la ciudad y arrasó los campos del cultivo en la zona del Jalón durante doce días. Luego se dirigió hacia Borja, Tarazona, Askaniya y Tudela. En el 881 otra aceifa comandada por Hasim ben ʿAbd al-ʿAzīz arrasó de nuevo los campos de cultivo cercanos a Zaragoza.

E igualmente en el 882, una aceifa mandada por al-Munḏir y Hasim acampó al oeste de Zaragoza. Ismāʿīl decidió negociar el 30 de mayo del 882. Pero las condiciones impuestas no fueron aceptadas por Ismāʿīl, por lo que al día siguiente comenzaron a asolar de nuevos los campos de cultivo y, finalmente, se entabló una batalla que acabó destruyendo los arrabales de la ciudad. Esta aceifa es también citada por la Crónica Albeldense diciendo que al-Munḏir dirigía un ejército de 80.000 solados:

«.. que partiendo de Córdoba marchó contra Zaragoza, donde estaba Ismael Iben Muza, enemigo de los cordobeses. Cuando la hueste llegó a Zaragoza, allí luchó veintidós días, pero no logró victoria alguna.»

En el 883 sufrió otra aceifa cordobesa en las cercanías de Zaragoza.  Este mismo año se produce un enfrentamiento entre Ismāʿīl y sus sobrinos Ismāʿīl ben Fortún y Lubb ben Fortún contra Muḥammad ben Lubb en Calahorra. Según apunta la Crónica Albeldense, la causa fue el acercamiento de Muḥammad a los cordobeses. En este momento Ismāʿīl puede estar aliado con el rey de León en contra del emir de Córdoba. Alfonso III ha logrado liberar a uno de los hijos de Ismāʿīl —rehén de Córdoba— gracias a un intercambio de prisioneros en León: el hijo de Ismāʿīl es intercambiado por el hijo del general cordobés que lidera la aceifa del 882. Alfonso III envió a este hijo de Ismāʿīl junto a su padre sin pedir ningún pago. Pero puede que fuera a cambio de una alianza. Y es posible que esta alianza desencadenara la acción de su sobrino Muḥammad, leal al emir de Córdoba.

Sea como fuere, el ejército de Ismāʿīl, de unos 7.000 soldados, fue derrotado por Muḥammad ben Lubb el 15 de noviembre del 883. Muḥammad capturó a su tío y a sus primos y los mantuvo prisioneros en Viguera. Fueron liberados una vez que Ismāʿīl ben Mūsà le entregó Zaragoza y Valtierra, y su primo Ismāʿīl ben Fortún las fortalezas de Deio-Monjardín y Tudela. De este modo Muḥammad se hacía con la supremacía dentro del clan Banū Qasī.

 


Dominio sobre Monzón, Lérida y la Barbitaniyya

Tras perder gran parte de sus territorios y el gobierno de Zaragoza en manos de su sobrino, Ismāʿīl se retiró al castillo de Monzón. Desde allí controlaba un territorio que incluía ciudades como Lérida. Las murallas de esta ciudad se encontraban arruinadas y decidió fortificar, haciendo grandes obras en la Zuda y reforzando las murallas. Pero este hecho causó la reacción de Wifredo el Velloso, conde Barcelona, quien se enfrentó en el 884 a Ismāʿīl aunque fue derrotado por las tropas musulmanas.

Ismāʿīl tuvo que lidiar con las apetencias expansionistas de Muḥammad ben ʿAbd al-Malik, al-Tawil, gobernador de Huesca a partir del 887. En el 889, en uno de los enfrentamientos entre ambos, dos hijos de Ismāʿīl, Mūsà y Muṭarrif, fueron emboscados por las tropas de al-Tawil. Las tropas de los Banū Qasī fueron diezmadas, Mūsà ben Ismāʿīl cayó muerto y Muṭarrif apresado.

Ismāʿīl, viejo y paralítico, quedó recluido en el castillo de Monzón hasta su fallecimiento el 10 de octubre del 889. Fue sepultado en el mismo castillo.

Todos sus dominios pasaron a su sobrino Muḥammad ben Lubb tras una disputa con al-Tawil.


Matrimonio y descendencia

Ismāʿīl se casó al menos con una mujer: Sayyida, hija de ʿAbd Allāh ben Jalaf.

Tuvo varios hijos:

  • Mūsà ben Ismāʿīl († 889)
  • Muṭarrif ben Ismāʿīl
  • Muḥammad ben Ismāʿīl

Un hijo de Ismāʿīl, no se sabe quién exactamente, fue enviado a Córdoba como rehén. Según cuenta la Crónica Albeldense, en el 882 acompañaba a la aceifa que tras atacar Zaragoza y Tudela se dirigió hacia Cellorigo, Pancorbo, Castrojeriz y León. En el campo de Alcoba, cerca de León, el general Abuhalit negoció un intercambio de rehenes: el hijo de Ismāʿīl, que llevaba como rehén en la campaña, por su propio hijo, Abu-l-Qāsim, quien estaba en manos de Alfonso III. A continuación, Alfonso III envió a Ismāʿīl a su hijo sin pedir pago ninguno.


Bibliografía