Odalrico [¿ – ? ]

Conde de Ampurias y Rosellón, conde de Barcelona, ¿conde de Gerona? (852-858), primer conde de Narbona (852-858) y Marqués de Gothia (852-858)

Noble de origen franco, hijo de Odalrico, conde de Argengau y Linzgau (806-817) y de Engeltruda, hija del conde Bigó de Tolosa (806-816). Era hermanastro de Berenguer de Tolosa, hijo de Engeltruda y su segundo esposo Hunroc de Ternois. En el año 846 aparece nombrado como conde de Recia.

Sucede al conde Isembard en Barcelona y Ampurias-Rosellón. Es posible, aunque no del todo demostrado, que también sucediera a Wifredo de Gerona. Aparece por primera vez citado como conde en la documentación en un acta judicial de Crespian en la diócesis de Narbona datado el 10 de septiembre del 852. En dicho documento también se menciona a tres vassi dominici (vasallos del rey), dos vizcondes de nombre Alarico y Francó, seis jueces y un sayón y siete magnates nobles del país. En esta acta se documenta el juicio por un conflicto entre Ramni, procurador de Gundisalvo, abad de Caunes y Odiló, quien es acusado de haber usurpado bienes del monasterio en el territorio de Ventalon. Odiló fue condenado a la restitución de los bienes usurpados según la ley visigoda a cuya jurisdicción estaba sometido. En un documento del 7 de julio del 854 es citado como marqués de Gothia.

En el reino franco continua la disputa entre el rey de Aquitania, Pipino II y Carlos el Calvo. Entre finales del 853 y comienzos del 854, Carlos II envió a su hijo Luis el Joven para entablar negociaciones de paz. Tras ser infructuosas, Carlos II el Calvo decide atacar Aquitania en agosto del 854 y pidió la colaboración de Odalrico. Al mismo tiempo, el depuesto rey de Aquitania, Pipino II, se escapa del monasterio de San Medardo de Soissons, donde estaba recluido y se presenta en Aquitania donde recaba el apoyo de numerosos nobles que empiezan a abandonar a Luis el Joven. Luis el Joven acaba por huir a Germania y Pipino II vuelve a ser el amo de Aquitania. Pero al poco los nobles de  abandonan y ofrecen la sumisión a Carlos II el Calvo con la condición de que reconozca a Aquitania como reino y que designe un rey que sea hijo de Carlos II. Carlos acepta y en octubre del 855 corona en Limoges a su hijo Carlos el infante, de 8 años. Odalrico debió de participar en las negocianoes previas a este hecho.

En el 856 el nuevo emir de Córdoba, Muhammad I, reconciliado con Musà ben Musà de los Banu Qasí, envía a Musà a una expedición contra Barcelona. Musà cumple la orden y destruye numerosos castillos del condado de Barcelona y saquea el territorio. Un castillo, posiblemente el de Terrassa (aunque Ibn Idhari dice que fue el de Tárrega), fue conquistado.

Mientras tanto, en Aquitania, Pipino II volvía a ser reconocido por la nobleza y Luis el Germánico comenzó a conspirar contra su padre Carlos II con el acuerdo de gran parte de la nobleza franca. Carlos II, de innegable habilidad negociadora, volvió a conseguir pacificar la región aquitana y que reconocieran a su hijo Carlos el Infante, aunque la situación revirtió en el 857, cuando además la nobleza aquitana buscó la colaboración de los vikingos. El conde Bernardo de Auvernia y el abad Alard de Saint Bertin (hermanastro de Odalrico) reconocieron a Pipino II. Y la nobleza de Neustria también se rebela y se alía con aquitanos y bretones.

Se desconoce la actuación de Odalrico en esta rebelión aunque tenemos que tener en cuenta que su hermano Alard era uno de los instigadores. Es posible que apoyara la rebelión y fuera destituido a fines del 857 o comienzos del 858. El 21 de marzo del 858 comparece delante de Carlos II el Calvo y le jura fidelidad. Pero en el 859 aparece en el bando rebelde, al lado de Luis el Germánico, quien le concede los condados de Argengau y Lingzau.

Sus dominios pasaron a manos del conde Hunifredo.