El sucesor de Sancho I es su hijo Ramiro III, menor de edad. Es la primera vez que en el reino asturleonés ocurre una minoría de edad. Ramiro III queda bajo la tutela  y regencia de su tía, la hermana de su padre, Elvira Ramírez, que hasta ese momento vivía como religiosa en San Salvador de Palat del Rey en León. Además, Ramiro III también contaba con el apoyo de la familia de su madre, Teresa Ansúrez, que gobernaba el condado de Monzón y las tierras de Grajal y de Campos.

En los comienzos de su reinado, al-Hakam II continuó enviando expediciones militares contra el reino de Léon y, en concreto, contra Castilla. Así, en el 967 tropas musulmanas habían obtenido botín en incursiones sobre Castilla. Pero parece que a partir de ese momento se negoció una paz que resultó ser duradera pues duró entre los años 968 y 974.

La paz pudo ser posible en primer lugar por la manifiesta superioridad militar del califato y por la mayor inclinación de al-Hakam II a las letras que a las artes militares. También se debilitó el poder central de León por la minoría de edad del Ramiro III y, además, ese mismo año del 968, una invasión normanda llegó a las costas gallegas, aunque fueron rechazados por el conde Guillermo Sánchez. También el reino de Pamplona firmó una paz con al-Hakam II en el 968.

A partir de este momento comienzan a ser habituales las embajadas que enviaban los distintos condes del reino de León a modo personal, una muestra más de la debilidad del poder regio. Gracias a estas embajadas, al-Hakam II se convertirá en el árbitro de la mayoría de las disputas que acontecían en los reinos cristianos. La primera de ellas fue enviada por el conde gallego Rodrigo Velázquez.

Ultimas menciones documentales y muerte de Fernán González

El 1 de abril del 968 el conde Fernán González confirma los fueros de Brañosera junto con su segunda esposa, Urraca, hija del rey García Sánchez de Pamplona. Las últimas menciones corresponden al mes de agosto del 969.

Pero su muerte no sucedió hasta el año 970. Son varios los anales y cronicones que registraron este hecho:

  • Chronicon Burgense: «Era MIX (año 971). Obiit comes Fernandus Gundisalvi». Año 971. Murió el conde Fernán González.
  • Anales Castellanos Segundos: «Obiit famulus Dei Fernan Gunsalviz in mense junii». Murió el siervo de Dios Fernán González en el mes de junio.
  • Anales Compostelanos: «Era MVIII (año 970). Obiit Ferdinandus Gundisalvi». Año 970. Murió Fernán González.
  • Chronicon de Cardeña: «Era MVIII (año 970) finó el conde Ferrán González»
  • Anales Toledanos: «Murió el conde Fernand Gonzalvez. Era MVIII (año 970)»

 

Por otro lado, el primer documento que aparece firmado por su sucesor, su hijo García Fernández, es un diploma del monasterio de San Cristobal de Ibeas de Juarros, datado el 1 de marzo de 970. Por lo tanto, aunando la información, aunque contradiga a los Anales Castellanos Segundos, que indican que murió en junio, podemos suponer que el conde Fernán González falleció en los meses de enero o febrero del año 970.

Sus restos fueron sepultados en el monasterio de San Pedro de Arlanza, en un sencillo sarcófago de época romana, junto a su esposa Sancha. Ambos sarcófagos permanecieron allí hasta que la desamortización expulsó a los religiosos en 1835. Ante la ruina del monasterio, el 14 de febrero de 1841 fueron trasladados a la iglesia-colegiata de Covarrubias, donde hoy se encuentran en el ábside central.