[a. 943 – Oviedo, 25 abril 997]

Reina consorte de León, esposa de Sancho I, rey de León (956-958) y (960-966)

Condesa de Monzón (978-c.985)

Hija de Ansur Fernández, conde de Monzón y de Gontrodo Núñez.

Contrajo matrimonio con Sancho I antes del 28 de marzo del 959¹. El matrimonio tuvo al menos dos hijos:

Tras el fallecimiento de Sancho I (966), Teresa Ansúrez asumió la regencia del reino de León, junto a su cuñada Elvira Ramírez, en la minoría de edad de su hijo Ramiro III. Asimismo, apoyará a Ramiro III frente a Bermudo II en el conflicto que estalló en el 982. Cuando fallece Ramiro III, el 26 de junio del 985, Teresa Ansúrez se retira al monasterio de San Juan Bautista de Oviedo, que tras recibir las reliquias de San Pelayo cambiará su nombre por el de este mártir.

En el mismo monasterio se encontraba la repudiada reina Velasquita de León y probablemente, según la profesora Margarita Torres, fue ahí donde surgiera la idea del matrimonio del infante Ordoño Ramírez el Ciego, nieto de Teresa, con la infanta Cristina Bermúdez, hija de Bermudo II de León y de Velasquita, uniendo de esta forma ambas líneas reales. Teresa y Velasquita aparecen juntas el 4 de marzo de 996, roborando una donación del rey Bermudo al Monasterio de San Pelayo junto con su segunda esposa la reina Elvira.

Tras la muerte de su hermano Fernando Ansúrez (c. 978) es posible que el título de condesa de Monzón recayera en ella. Sin embargo, al poco tiempo, los dominios pasaron a manos del conde de Castilla García Fernández, puede que por decisión de Bermudo II, que había estado enfrentado desde el 982 con su hijo Ramiro III.

Falleció² en Oviedo el 25 de abril del 997 y recibió sepultura en el Panteón de los reyes de la catedral de Oviedo, junto al sepulcro que contenía los restos de la reina Elvira Menéndez, esposa de Ordoño II. En el sepulcro que compartía aparecía la siguiente inscripción: «… ET HOC ETIAM LOCULO REGINA TYRESSIA CLAUDITUR».

Teresa Ansúrez y el traslado de las reliquias de San Pelayo

La reina Teresa Ansúrez fue la responsable de lograr que los restos del niño mártir San Pelayo fueran trasladados desde Córdoba hasta Oviedo. San Pelayo había sido martirizado el 26 de junio del año 925, bajo el gobierno de ‘Abd al-Rahmán III. Cuando Sancho I acudió a Córdoba a curarse de su obesidad tuvo oportunidad de conocer su historia. De este modo llegó la historia a oídos de la reina Teresa. La reina consiguió que Sancho I entablara negociaciones con Córdoba para lograr sus reliquias. Las negociaciones con al-Hakam II fueron lideradas por el obispo Velasco.

Las reliquias fueron trasladadas en el año 967, siendo ya rey su hijo Ramiro III. Se depositaron primero en el monasterio de San Pelayo de León, que había sido fundado por Sancho I y que hoy en día no existe, localizándose donde hoy está el monasterio de San Salvador. Entre los años 984 y 999 se trasladaron al monasterio de San Juan Bautista y San Pelayo de Oviedo, donde aún se encuentran hoy en día.

Urna con las reliquias de San Pelayo en Oviedo

Urna con las reliquias de San Pelayo en Oviedo

En el año 1059 el rey Fernando I de León y su mujer Sancha mandaron hacer un arca decorada con placas de marfil y oro para albergar los restos de la mandíbula de San Juan Bautista y restos del niño mártir San Pelayo y la donaron a San Isidoro de León donde se encuentra hoy en día. Es la llamada Arca de los Marfiles.

Las reliquias del cardenal Raimundo y la fundación de Santa María de Husillos (Palencia)

Asimismo, cuenta Enrique Flórez³, que en esta época se encontraba en el reino de León el prelado papal cardenal Raimundo con numerosas reliquias. Siendo ya muy anciano y sin deseo de volver a Roma, pidió a la reina una iglesia donde depositar dichas reliquias. La reina se dirigió a su hermano el conde Fernando Ansúrez y éste indicó que lo hicieran en el monasterio de Husillos, que sería entonces fundado. Las fechas no son claras, entre los años 960 y 970. Son los orígenes del monasterio de Santa María de Husillos que posteriormente sería destruido en las acometidas de Almaznor y sería refundado en torno al año 1039, tal y como muestra una placa de la época en letra visigótica.

  1. En esta fecha el matrimonio aparece junto en un documento del monasterio de Celanova (diploma 356).
  2. Villa Calvo, Nicolás (2002). Mendunia: Historia documentada del Condado de Monzón. Monzón de Campos: C.I.T. Bajo Carrión y Ucieza. ISBN 84-607-3963-5. p. 214
  3. Enrique Flórez: Memoria de las reynas catholicas (1791), vol. I, págs. 114-115