[¿? – Almería, 1028] En árabe خيران_الصقلبي

Rey taifa de Murcia (1013-1028) y Almería (1014-1028)

Jayrán era uno de los principales fatá (esclavos palaciegos) de Almanzor. Es posible que tras la muerte del último amirí, ‘Abd al-Rahmán Sanchuelo, se refugiara en Játiva.

Su primera aparición documental es del año 1010, en el contexto del conflicto entre los califas Sulayman y Muhammad II. Tras la derrota de Muhammad II frente a los bereberes de Sulaymán en la batalla de Guadiro, ‘Anbar y Jayrán, ambos esclavos amiríes, y el gobernador de Zaragoza, Mundir ben Yahya, se presentaron en Córdoba para apoyar a Muhammad II. Según Ibn Idari, el califa se alegró de esta visita pero estos esclavos estaban resentidos con Muhammad por lo que había hecho a Hisham II y a ‘Abd al-Rahmán Sanchuelo. Finalmente Wadih, otro esclavo amirí, asesinó a Muhammad II y proclamó califa de nuevo a Hisham II (julio 1010).

En mayo del 1013 Sulaymán logrará entrar en Córdoba con sus tropas bereberes y desde ese momento desparece Hisham II. Jayrán huyó, como otros muchos amiríes, hacia Levante. Pero fue alcanzado por las tropas bereberes y cayó herido. Pensaron que estaba muerto pero un bereber lo recogió y lo llevó a su casa de Córdoba, donde se recuperó. Posteriormente le dio dinero y le ayudó a huir, probablemente con destino a Valencia.

Aunque las fuentes no lo mencionan, existen monedas con el nombre de Jayrán acuñadas en Valencia en el año 404H (13 julio 1013 – 1 julio 1014). En aquel momento la ciudad de Valencia está en manos de otros dos esclavos amiríes, Mubarak y Muzafar, y las fuentes árabes sí cuentan que acogieron a muchos eslavos amiríes. Posiblemente Jayrán fuera uno de los más importantes, sino el líder de ellos. Pero por alguna razón, Jayrán tuvo que abandonar Valencia al poco tiempo.

 

Rey en Murcia (1013)

Las noticias disponibles indican que ese mismo año 1013 Jayrán logró hacerse con el control de las ciudades de Orihuela y Murcia, en la cora de Tudmir, echando de ellas a su ocupantes bereberes. Desde esta base preparó un ejército con el objetivo de consolidar el poder eslavo en el levante peninsular. Su primer objetivo fue Almería, en ese momento en manos de otro eslavo amirí: Aflah, quien contaba con ayuda de los bereberes.

Estatua de Jayrán a los pies de la alcazaba de Almería

Estatua de Jayrán a los pies de la alcazaba de Almería

Rey de Almería (1014) y apoyo al califa Alí ben Hammud (1016-1017)

En el mes de muharram del 405 H (julio del 1014) Jayrán acudió con su caballería contra Almería, puede que llamado por el antiguo gobernador de la ciudad o bien por iniciativa propia. Durante veinte días asedió el alcázar, donde estaban refugiados Aflah y sus dos hijos. Finalmente Aflah al-Fatah se rindió y Jayrán ejecutó a éste y a su familia, arrojando sus cuerpos al mar. Desde aquel momento Jayrán se convirtió en soberano de Almería. Dueño Jayrán de Almería, extendió sus dominios hasta Alicante.

Jayrán siguió participando en la fitna, a veces apoyando a los califas omeyas y otras a los califas hammudíes. Fue uno de los que apoyaron al califa Alí ben Hammud frente al califa Sulaymán. Le ayudó a establecerse en Málaga en el año 405 H (2 julio 1014 – 20 junio 1015). Cuentan las crónicas que Alí había enviado a Jayrán una carta proclamando que entraba en al-Andalus por petición expresa del califa Hisham II.

Jayrán junto a Zawi ben Ziri de Granada conformaron una ejército que derrotó a Sulaymán y lograron entrar en Córdoba donde fue nombrado califa Alí ben Hammud el 1 de julio del 1016. En el contexto de su apoyo a los hammudíes, Jayrán ordenó encarcelar al erudito Ibn Hazm, acusándole de apoyar a la facción omeya.

Jayrán permaneció en Córdoba junto al nuevo califa. Pero al no encontrar allí al califa Hisham II vivo, se contrarió con Alí ben Hammud. Ali trató de asesinar a Jayrán pero este huyó a sus dominios almerienses.

 

Apoyo y traición al califa ‘Abd al-Rahmán IV (1017-1018)

Ya en sus dominios, en el 407H (10 junio 1016 – 29 mayo 1017) Jayrán proclamó califa a ‘Abd al-Rahmán IV al-Murtada, un omeya, contando con el apoyo, entre otros de al-Mundir de Zaragoza y el conde Ramón Borrell de Barcelona.

Sin embargo, en el 409H (20 mayo 1018 – 8 mayo 1019), cuando ‘Abd al-Rahmán IV se puso rumbo a Córdoba, acompañado por Jayrán, Mundir y los señores de Tortosa y Játiva, decidió pasar primero a combatir a los bereberes sinhaya de Granada. En el camino parece que ‘Abd al-Rahmán menospreció a Jayrán y a al-Mundir. Así que en el combate, al-Mundir y Jayrán abandonaron a ‘Abd al-Rahmán IV.

‘Abd al-Rahman IV se mantuvo con sus amiríes pero finalmente decidió también huir. Pero unos espías de Jayrán y al-Mundir le dieron alcance cerca de Guadix y lo mataron. Era el 18 de septiembre de 1018. Enviaron su cabeza a Jayran y Mundir que estaban en Almería. Según cuenta al-Bayan al-Mugrib:

«Llevaron su cabeza a Jayran y Mundir, que habían llegado a Almería. La gente refirió que los dos bebieron de buena mañana, a la vista de su cabeza, por la alegría de su muerte, y la sometieron a burlas de detestable recuerdo que no merecía. [Ambos] se pusieron a decirle: “¡Hermoso!, pasa revista a las tropas”. [Éstas] palabras se les atribuían.»

 

La presencia de Jayrán en la batalla en la que ‘Abd al-Rahmán IV fue derrotado está glosada en un poema, en metro tawil, atribuida a Abu ‘Ab Allah ben al-Hannat al-Kafif:

Tienes lo mejor; se fue Jayran por su camino

y amaneció el reino de Dios en el hijo del Profeta.

Y se alzó la bandera del rechazo sobre lo que impedía

la victoria, [como si fuera] Gabriel delante de la caballería.

Amaneció el mundo con la luz del califa,

con el brillo de la luna de la verdad, después de su ocaso.

Cuando llamó Satanás a la caballería de su partido

y avanzó el partido de Dios sobre sus caballos.

Escuadrones de los sinhaya y de los zanata,

que se encontraron estrechos a lo ancho y largo de la llanura.

Avanzó Jayrán hacia ellos, con la idea

de alcanzar lo que había escapado a su venganza.

Abrió los ojos bajo el polvo mientras la caballería bramaba,

como avanza el león atacante por la espesura.

Se volvió y encontró a Mundir, detrás de él,

que presentaba a los traidores la excusa de su retirada.

 

Mientras tanto el califa Alí había sido asesinado (22 marzo 1018) y su hermano al-Qasim se proclamó califa. Al-Qasim ben Hammud, que reinó desde marzo de 1018 hasta agosto de 1021, practicó una política contemporizadora dejando el poder a los señores locales. Jayrán se quedó en su feudo sin molestarle.

En 1021 Jayran trató de intervenir en los asuntos del Levante y nombró gobernador de Murcia a un nieto de Almanzor, Muhammad ben ‘Abd al-Malik, llamado al-Mutasim, para oponerse a la designación como hayib de Valencia de ‘Abd al-Aziz, otro nieto de Almanzor que había sido proclamado en Játiva y tenía el reconocimiento de Muyahid de Denia. Pero cuando ‘Abd al-Aziz fue expulsado de Játiva por los mismos fatàs que le habían entregado el poder, Jayrán consiguió que se reconociese su soberanía sobre Játiva y ‘Abd al-Malik comenzó a sobrar en sus planes, por lo que fue expulsado de la ciudad y acogido en Denia por Muyahid.

 

Intervención en Córdoba (1026)

Jayrán no participó en la fitna de nuevo hasta el año 1026. El 26 de mayo de 1025 murió el califa omeya Muhammad III. El hammudi Yahya ben Alí sería proclamado califa el noviembre del 1025 en Córdoba. El 2 de marzo de 1026 salió para establecerse en Málaga dejando el gobierno cordobés en manos de su visir y secretario Abu Yafar Ahmad ben Musà. Pero Abu Yafar abandonó pronto la ciudad en dirección a Málaga al llegar los esclavos amiríes al-Muwaffaq Muyahid y Jayrán. Aprovechando su llegada los cordobeses asesinaron a una multitud de bereberes el 11 de mayo de 1026.

Las relaciones entre ambos eslavos se fueron enfriando fruto de la desconfianza mutua y no lograron consensuar un nuevo califa. Jayrán abandonó Córdoba el 19 de junio de 1026. Posteriormente sería nombrado califa Hisham III.

Jayrán murió en el mes de yumada II del año 419H (julio 1028) en Almería. Fue sucedido por su compañero Zuhayr, también un antiguo fatà amirí.

 

Actuación en la alcazaba de Almería

Dio a la alcazaba de Almería su perímetro actual, después de reconstruirla desde sus cimientos. Construyó dos nuevas naves a la mezquita en 1019/1020 y mandó cercar el arrabal de la Musalla bajando la muralla desde la misma alcazaba hasta La Hoya, y desde lo que hoy se conoce como el Cerro de San Cristóbal hasta la misma orilla del mar.

 

 

Acuñaciones de moneda de Jayrán

La primera acuñación de Jayrán procede de Valencia en 404H (13 julio 1013 – 1 julio 1014). Se trata de una fracción de dinar en nombre del califa Hisham II y junto a ‘Abd al-Aziz, futuro rey de Valencia y nieto de Almanzor. Posteriormente acuñó en Almería, posiblemente a partir del 406H (21 junio 1015 – 9 junio 1016).

Fracción de dinar acuñada por Jayrán en Valencia 404H

Fracción de dinar acuñada por Jayrán en Valencia 404H. Extraída de Suplemento a las monedas de los reinos de taifas, de Tawfiq ibn Hafiz Ibrahim y Alberto Canto García, pág. 132

 

 

Bibliografía

  • Crónica anónima de los reyes de taifas, Trad. Felipe Maíllo Salgado, Ed. Akal, Madrid, 1991.
  • Ibn Idari, Al Bayan al-Mugrib, trad. Felipe Maíllo Salgado en La caída del Califato de Córdoba y los Reyes de taifas, Universidad de Salamanca, Salamanca, 1993.
  • David Francés Vañó: De la legitimidad, las sucesiones y su reflejo en las acuñaciones andalusíes, Universitat de València, 2017