Salomón [? – c. 870]

Conde de Urgel y Cerdaña (848-c. 870) y Conde de Conflent (860- c. 870)

Sucedió al conde Sunifredo I, probablemente tras su muerte en lucha contra Guillermo de Septimania, en los condados de Urgel y Cerdaña. Según Abadal, era pariente del mismo1. Fue ratificado por la dieta de Narbona del 849, al igual que el conde Wifredo I de Gerona.

En el año 863 viajó como embajador del rey franco Carlos II, el Calvo, a la corte del emir Muhammad I en Córdoba. aparentemente para pedir la devolución de los restos de San Vicente Mártir que estaban en poder del gobernador musulmán de Zaragoza, y que fueron cedidas por Salomón al monasterio de Saint Benôit de Castres, en Francia (en la imagen). Es posible que fuera un viaje diplomático para negociar la neutralidad o la alianza de Córdoba, dada la rebelión de Hunifredo de Barcelona (862-864). De su embajada se emitió un tratado de paz y amistad suscrito en 864 entre el emir de Córdoba y el rey franco.

El conde Salomón es protagonista de una leyenda narrada en la Gesta Comitum Barcinonensium. Afirma que su origen era franco y que su gobierno no era popular entre la mayor parte de la población hispano-goda de la marca Hispánica, especialmente por los hijos de su predecesor, que según dicha leyenda habría sido Wifredo de Ria, entre los que estaba Wifredo el Velloso, que conspiraron contra él, lo acusaron de haber usurpado el condado y, según esta narración legendaria, finalmente lo mataron.

El conde Salomón histórico aparece mencionado en un juicio en agosto del 868, pero en otro documento de 870 ya se menciona como nuevo conde a su sucesor, Wifredo el Velloso, por lo que hay que se puede suponer que murió alrededor de ese año.

 


1. Ramon d’Abadal i de Vinyals, Els primers comtes catalans, Vicens-Vives, 1958, reed. 1991, pp. 32-34.