Un personaje entre la realidad y la leyenda

Tenemos infinidad de ejemplos en la historia de cómo los personajes que más influyeron en el transcurrir de la misma ven su figura distorsionada con el paso del tiempo. Y en concreto los que personifican un sentimiento nacional por su contribución al desarrollo de una nación y de su independencia nunca se han escapado de esta tendencia mitificadora: desde Pelayo y su batalla de Covadonga con la intervención de la Virgen María, o Wifredo el Velloso/Guifré el Pilós y la creación de la senyera con su propia sangre, en la Península Ibérica; a Carlomagno, Arturo y William Wallace en el resto de Europa por poner unos pocos ejemplos. Su imagen histórica se ve pronto distorsionada por leyendas, cantares, poemas y profecias adornados con nuevas hazañas e imágenes moralizantes.

Quizás es una necesidad de los pueblos el crear estas imágenes mitificadas para confiar en sí mismos como nación ante las adversidades y afirmarse ante las naciones rivales vecinas; o quizás estas imágenes sean creadas por los grupos de poder para afianzarse en su territorio y así poder controlarlo mejor. En cualquier caso es una tendencia que continúa incluso en la actualidad: el entramado de leyenda de John F. Kennedy (sus relaciones con ciertas actrices, su asesinato, etc.); la momia de Lenín en la Plaza Roja de Moscú; el Museo de la Revolución de La Habana, gran panegírico de Fidel Castro (del Che Guevara en mucha menor medida), por no hablar del Gran Timonel chino.

Por supuesto, el considerado artífice de la independencia del condado de Castilla no iba a escaparse de esta tendencia. Fernán González va a encarnar todos los valores que se le atribuyen al buen castellano: trabajador, con honor, combativo a favor de la fe católica e independiente. Desde el siglo XIII va a haber una tradición nacionalista y religiosa que va considerar a Fernán González como el héroe defensor de España identificando a España con Castilla y teniendo como punto central de la unidad en la fe católica. Esta tradición comenzará con el poema de Fernán González y continuará hasta la época de la dictadura de Francisco Franco.

Actualmente la figura de Fernán González es casi desconocida entre la mayor parte de los españoles y los que es peor, incluso entre los propios castellanos. En ocasiones parece que tiene un olor a rancio, un sabor a derecha decimonónica, quizás debido al uso interesado que durante la dictadura de Franco se hizo de su imagen así como de la del Cid o de los Reyes Católicos. Y esta imagen no deja entrever la verdadera significación de su actuación de conformador de Castilla como entidad política diferenciada del reino de León.

La importancia de este conde en la historia castellana es innegable. Su actuación política en el reino de León dará lugar a que Castilla debilite los vínculos feudales con el reino leonés en un grado que no alcanzáron ningún otro de los territorios que también lo intentaron: condado de Saldaña, condado de Portugal y los condes de Galicia. Al final de su gobierno, Castilla actúa libremente en su política exterior, aunque sin dejar de otorgar cierta preeminencia a León, ya se puede considerar independiente de facto.

En resumen, trataré de separar lo real de lo imaginario de la figura de Fernán González. Y es preciso decir que es una tarea difícil. Si se echa un vistazo a la épica castellana, su núcleo más fecundo, sus raíces más fructíferas se encuentran en la región de Lara, la región de origen de Fernán González. Tenemos primero el Poema de Fernán González.  Este poema épico es seguido de la Leyenda de los Infantes de Lara, la del Buen Conde, la de la Condesa Traidora, etc… Y mucho de lo que en ellos se cuenta ha sido luego aceptado como hechos históricos en las crónicas posteriores como las de Alfonso X, la de 1344, etc.

El problema de su genealogía

De los orígenes de Fernán González existen varias noticias en las crónicas, algunas de ellas contradictorias entre sí y la mayoría añadidos imaginarios. Todas las crónicas posteriores a la época de Fernán González tratan de emparentarlo primero con uno de los míticos Jueces de Castilla, Nuño Rasura; y después con la primera familia condal, la iniciada por el conde Rodrigo. Veámoslo:

  • Hacia 1160 dice la Crónica Najerense, III.1. “Nuño Belchídez engendró a Nuño Rasura; Nuño Rasura engendró a Gonzalo Núñez; Gonzalo Núñez engendró a Fernán González, el que, según se dice, sacó a los castellanos del yugo leonés.
  • El obispo Rodrigo de Toledo en De rebus Hispaniae, hablando de los Jueces de Castilla, dice “Uno de ellos fue Nuño Núñez, llamado Rasura, hijo de Nuño Bellídez. Éste tuvo un hijo llamado Gonzalo, que se casó con Jimena, mujer nobilísima, de la cual tuvo a Fernán González.
  • Lucas de Tuy sigue a Rodrigo de Toledo pero sin mencionar a Nuño Bellídez y haciendo a Nuño Rasura de origen catalán.
  • El Poema de Fernán González, escrito por un anónimo monje de San Pedro de Arlanza, nos dice que de Nuño Núñez Rasura nació Gonzalo Núñez quien tuvo tres hijos: Diego González, Rodrigo González y Fernán González, el menor.
  • Ya muy tardíamente, Gonzalo de Arredondo, también monje del monasterio de Arlanza, hace a Nuño Núñez Rasura yerno de Diego Rodríguez Porcelos al estar casado con su hija Sullabella.

Por lo tanto se pueden dar dos genealogías. La primera más completa y emparentándole con los reyes de León, un Juez de Castilla y la primera familia condal. Esta genealogía nunca podrá ser probada pues no existen documentos que la acrediten y se basa en noticias muy posteriores a la época y en suposiciones más o menos sólidas de los historiadores. Un ejemplo de esta genealogía puede ser visto en la siguiente dirección. Realmente me gustaría saber cuales han sido las fuentes para semejante prodigio de investigación genealógica.

La segunda genealogía será más corta pero más segura. Tras analizar la documentación existente se puede concluir como cierto que Gonzalo Fernández era su padre y que Nuño Núñez de Castrogeriz y Nuño Núñez de Brañosera fueron antepasados suyos pues ambos confirmaron el fuero de Brañosera y cuando lo hace Fernán González se refiere a que su padre y abuelos lo hicieron. Por otra parte, asumiendo que el hijo toma el cognomen del padre, Gonzalo Fernández tuvo que tener un padre llamado probablemente Fernando Núñez. Por lo tanto, y resumiendo, desde mi punto de vista esta sería la genealogía más aproximada:

Posible genealogía de Fernán González

Posible genealogía de Fernán González

¿Dónde nació? Todo parece apuntar que lo hizo o en Burgos,en el centro de gobierno de su padre Gonzalo Fernández, o en el castillo de Lara, donde tras enviudar se retiró a vivir la condesa Munia Dona, lo que parece indicar que era su heredad, y allí debió pasar sus primeros años. Existe una leyenda sobre su crianza en la Montaña, en la actual Cantabria.

Primera aparición documental

Antes de nada, existen dos documentos que se han demostrado falsos. Están datados el 12-I-912 y en realidad fueron dados por Gonzalo Téllez y Gonzalo Fernández. Tratan de la primera aparición documental del monasterio de San Pedro de Arlanza.

Ambos pertenecen al cartulario de Arlanza. El primero de ellos aparece firmado por Gonzalo Téllez, su mujer Flámula , Munniadonna, y su hijo Ramiro dotan al monasterio de San Pedro, situado en el suburbio de Lara, junto al río Arlanza, concediéndole para su mantenimiento el lugar donde estaba asentado con sus propiedades, que se delimitan, una serna junto al río Pero, varios bustares y Santa María de Cárdaba, en Sacramenia; asimismo establecen que el abad Sonna y sus monjes vivan de acuerdo a la regla de San Benito.

En el segundo de ellos, de la misma fecha, aparece el nombre de Fernán González lo cual claramente es imposible, debería figurar el de su padre Gonzalo Fernández, casado con Muniadonna, su probable fundador. Dice que Fernán González y su esposa Sancha dotan al monasterio de San Pedro, situado en la ciudad de Lara, junto al río Arlanza, concediéndole para su mantenimiento la villa de Contreras, el lugar donde estaba asentado el monasterio con sus propiedades, que se delimitan, tributos en montes de varios bustares y Santa María de Cárdaba, en Sacramenia, bienes que conceden para pastos; asimismo establecen que el abad Sonna y sus monjes vivan bajo la regla de San Benito. Parece claro que dado el prestigio del Buen Conde se eliminó la referencia original y se impuso el nombre de una figura más importante. En ambos me llama la atención la aparición de Sacramenia, lugar situado en la provincia de Segovia, cerca del río Duratón, y al sur del río Duero, cuya frontera se supone que se alcanzó ese mismo año.

La primera aparición documental cierta ocurre el 28-I-929. En el firman la comitissima Munnia Donna o Nuña y sus hijos Fernán González y Ramiro González, y emancipan a la comunidad femenina de Santa María de Lara siendo abadesa Acisclo.  Veremos en el siguiente capítulo en qué documentos aparece Fernán González en el período comprendido entre el 929 y el 932, momento en que aparece citado como conde de Castilla y en solitario.