Táriq ben Ziyad o Tarik ibn Ziyad  (en árabe, طارق_بن_زياد) 

[670 o 679 – Damasco, 720]

Militar y conquistador de Al-Ándalus (711-714)

General árabe, persa o bereber, las fuentes árabes no se ponen de acuerdo en su procedencia, al servicio del gobernador musulmán del norte de África, Musà ben Nusayr.

Atendiendo a la llamada de ayuda de los partidarios de Agila II, el conde Julián, gobernador de Ceuta, que había pactado su sumisión a los árabes, aconsejó a Táriq invadir la península Ibérica. Tras una primera incursión a cargo de Tarif (710), en la zona de Algeciras, en el 711 Táriq es enviado con un ejército, en su mayor parte de bereberes. El número de soldados varía según la fuente árabe que se estudie: 1.700, 7.000 o 12.000.

Táriq desembarcó en Chabal Táriq (Gibraltar) en la primavera del 711 y estableció su base de operaciones en Algeciras. Durante una semana, del 19 al 26 de julio del 711 se enfrentó al ejército del rey visigodo Rodrigo en al batalla de Guadalete. La localización exacta de esta batalla sigue siendo un enigma, para unos se produjo en el entorno de la Laguna de la Janda, en Cádiz, para otros en el campo de Sangonera, entre Murcia y Lorca. Dejando aparte esta cuestión, lo cierto es que el resultado de esta batalla marcará la historia de España. Rodrigo fue derrotado y muerto y con ello se inicia el desmoronamiento del reino visigodo y el comienzo de la dominación musulmana sobre la península Ibérica. Poco después conquistó Écija tras una dura batalla.

Desde aquí Táriq dividió su ejército. Encargó la conquista de Córdoba a su lugarteniente Mugaith al-Rumi; envió un ejército hacia Granada, y otro hacia Málaga, mientras él se encaminó hacia Toledo. La capital visigoda le abrió sus puertas, probablemente porque en ella estaban los partidarios del rey Agila II, enfrentado a Rodrigo. Era ya el 712 cuando Táriq cruza el Sistema Central, para unos por Buitrago de Lozoya, para otros desde Guadalajara hacia la sierra soriana, conquistando las plazas de Clunia y Amaya. Mientras tanto los ejércitos enviados hacia Málaga y Granada, tras cumplir su cometido se reunieron y se encaminaron hacia Tudmir (Orihuela, en Murcia) donde derrotaron al conde Teodomiro quien tras la derrota firmó un pacto.

Según la tradición árabe, en este recorrido por la Meseta Norte, Táriq encontró fabulosos tesoros entre los que destacaba la Mesa de Salomón del Templo de Jerusalén. Mientras tanto Musà había desembarcado en la península y se encontró con Táriq probablemente en Toledo. El encuentro no parece haber sido muy cordial ya que Musà exigió a Táriq la entrega de los tesoros encontrados e incluso llegó a atizar a Táriq con un látigo.

Tariq ben Ziyad según Theodor Hosseman

Tariq ben Ziyad según Theodor Hosseman

En el 713, Musà y Táriq emprenden una nueva campaña dirigiéndose por Medinaceli hasta Zaragoza donde logró la conversión al Islam del conde Fortún Casio, origen de los posteriormente poderosos Banu Qasi. Desde aquí Táriq partió a la conquista de Huesca, Lérida y Tarragona mientras Musà se fue hacia Lugo.

En el 714, el califa de Damasco, al-Walid I, llamó a su presencia a Musà y a Táriq. Ambos abandonaron la península en el verano del 714 dejando como gobernador al hijo de Musà, ‘Abd al-Aziz. Cuando llegaron a Damasco, al-Walid I ya había fallecido y fueron recibidos por su hermano, el califa Suleymán. Algunos autores árabes posteriores cuentan que en dicha reunión Tariq proporcionó al califa una serie de valiosos libros. Ibn ‘Abd al-Barr1 dice que Tariq llevó veintidós libros en cuya encuadernación había pedrería incrustada y entre los que había textos de la Biblia; uno, chapeado en plata, acerca de las propiedades de las piedras, los árboles los animales y que contenía extraños talismanes; otros referidos a la alquimia, la fabricación de jacintos, etc.,  supuestamente todos ellos escritos en latín.

Táriq fallecerá olvidado en Damasco.

1. Vernet, Juan: Lo que Europa debe al Islam de España. Ed. Acantilado, Barcelona, 2006. págs. 110-111.