[¿? – 1042]. En árabe نجاء الصقلبي

Rey de la taifa de Málaga (1042)

Abu-l-Fawz Naya es un eunuco siqlabí que ya formaba parte de la corte del hammudí Yahya ben Alí. Acompañó a Hasan ben Yahya mientras este ejercía como gobernador de Ceuta y de los dominios norteafricanos de los hammudíes bajo Idris I.

Cuando falleció Idris I, en la corte malagueña se hizo caso omiso del designio como sucesor de Hasan ben Yahya y se nombro califa y rey de la taifa de Málaga a su hijo Yahya II.

Naya inmediatamente maniobró para nombrar en Ceuta como califa a Hasan ben Yahya. Al poco tiempo Hasan cruzó el estrecho de Gibraltar y logró hacerse con el poder en Málaga (1040)

Naya permaneció en Ceuta pero siguió influenciando a Hasan be Yahya. Se sospecha que fue quien incitó la muerte del antiguo visir de Málaga Ibn Baqqana para que fuera sustituido por un mercader afecto a Naya llamado as-Satifi.

Existe un hecho no del todo aclarado que relaciona a Hasan ben Yahya, su hermano menor Idris y al propio Naya. Según unas fuentes Hasan ordenó hacer prisionero a su hermano Idris; según otras fue as-Satifi quien lo apresó por órdenes de Naya, tras la muerte de Hasan ben Yahya (diciembre 1042).

Gobierno de Naya en Málaga (1042)

Sea como fuere, tras la muerte de Hasan ben Yahya, Naya parte de Ceuta para hacerse con el gobierno de la taifa de Málaga.

Una vez en el poder trató de recuperar la taifa de Algeciras, gobernada por Muhammad ben al-Qasim y Hasan, dos hijos de al-Qasim ben Hammud. Pero no fue posible.

Asesinato de Naya

Volviendo a Málaga, tras esta acción, Naya fue asesinado. Existen dos versiones de su muerte. Según la Crónica anónima de los reyes de taifas:

Uno de los esclavos del padre de ambos [príncipes de Algeciras], al-Qasim ben Hammud, penetró inopinadamente una noche en la tienda [de Naya] y lo asesinó, le cortó la cabeza, la puso en lo alto de una pica y recorrió con ella aquella región. Luego la introdujo en Málaga. Entonces el vulgo se sublevó contra as-Satifi, lo mató y crucificó. Las cabezas de los dos fueron clavadas en sendos palos.

Crónica anónima de los reyes de taifas, trad. Felipe Maíllo Salgado, p. 21

Según al-Bayan al-Mugrib de Ibn Idari, la muerte vino por parte de sus propios soldados bereberes en el regreso hacia Málaga:

[…] y se marchó hacia Málaga; más cuando estaba en camino acordaron matarlo los bargawata que estaban en su compañía. Eran contríbulos por parte de la madre de Hasan ben Yahya, y sus clientes, así pues dijeron:

“Acaso abandonaremos a nuestros señores y seguiremos a un esclavo mameluco [y] capón?”.

Entonces se le atravesó uno de ellos y le dijo:”La soldada”. Le contestó:”En Málaga, si Dios quiere”. Le dijo: “Te has ensoberbecido”. Le respondió: “¿Yo?”, y levantó su mano con la lanza; más he aquí que él estaba desguarnecido, no tenía coraza, entonces [el otro] se volvió detrás de él, a fin de poder alcanzarlo, y le dio una lanzada entre los dos omóplatos, un lanzazo que le salió del pecho, y así murió Abu-l-Fawz Naya; le cortaron la cabeza y la colgaron de un árbol.

Ibn Idari, al-Bayan al-Mugrib, trad, Felipe Maíllo Salgado, p. 182

Tras su muerte, Idris ben Yahya fue liberado de su prisión y proclamado rey de la taifa. Esto ocurrió el día del jueves 6 de uno de los dos meses de yumada del año 434H (22 de diciembre 1042 ó 21 de enero de 1043).