[¿? – Gerona, 28 enero 984]

Conde de Besalú (965-984)

Conde de Cerdaña, Berga y Conflent (968-984)

Obispo de Gerona (968-984)

Cuarto y último hijo del conde Mirón II de Cerdaña y de Ava de Cerdaña

Al fallecer Mirón II de Cerdaña y Besalú (927) todos sus hijos eran menores de edad y por eso se nombró a su madre Ava de Cerdaña como tutora de sus hijos (“in potestate de filiis meis legitimis”) y usufructuaria vitalicia de todos los bienes que dejaba. De este modo Ava se convertía en la condesa regente de los condados de Cerdaña y Besalú. El testamento de Mirón II no señalaba ninguna parte determinada a cada uno de los hijos. Por lo tanto el gobierno sería conjunto de los cuatro.

 

Juventud de Mirón III

Parece que Miró había sido destinado a la carrera eclesiástica. Estaba vinculado a la catedral de Gerona y formó parte, sucesivamente, de la corte de los obispos gerundenses Gotmar y Arnulfo.

Los estados patrimoniales del linaje de Cerdaña eran gobernados hacia 950 por los hermanos de Mirón III Bonfill: Sunifredo II en la Cerdaña y Wifredo II en Besalú. Otro hermano, Oliba, apoyaba al hermano mayor, y probablemente Mirón III ayudaba a Wifredo II en la administración de Besalú. 

Con la condición de levita, Mirón es mencionado por primera vez en la dedicación del monasterio de Ripoll hecha en 935. Después se menciona de nuevo firmando como levita en varias donaciones o permutas los años 941, 959 o 964 junto con su madre o sus hermanos y junto con estos participó en la fundación del monasterio benedictino de San Pedro de Camprodon (952). 

El 957 se produce en Besalú una revuelta nobiliaria, liderada por un clérigo llamado Adalberto y promovida por el conde Borrell II de Barcelona y en la que seguramente estaban implicados los hijos del antiguo conde Radulfo que culminó en el asesinato de Wifredo II. Su hermano Sunifredo II consiguió dominar el alzamiento y confiscó los bienes de los sublevados y, un año después, adjuntó a sus condados los de Besalú y el Vallespir.

Mirón fue nombrado arcediano ese mismo año. Años más tarde, en 965, Sunifredo II muere sin hijos y mientras Oliba se convierte en conde de Cerdaña, Mirón se convierte conde de Besalú y Vallespir en dependencia del hermano mayor.

 

Conde de Besalú (965)

Mirón estaba todavía soltero cuando se convirtió en conde de Besalú y Vallespir en dependencia del hermano mayor (en algunos documentos Mirón califica a Oliba como “seniore meo et fratres”). En calidad de conde, Mirón III ejerció funciones administrativas, militares, judiciales y de vigilancia. De muchas de ellas no han quedado testimonios y sólo quedan documentos de su actuación como jefe de la administración de justicia. El conde era la máxima autoridad judicial en el condado y solía presidir el tribunal en su castillo de Besalú, rodeado de jueces que la asesoraban.

Como conde de Besalú, el mayor problema que tuvo que afrontar Mirón fue la invasión de su primo Borrell II de Barcelona. Las relaciones entre la casa condal Barcelona-Gerona y la de los condes de Besalú-Cerdaña no siempre fueron cordiales. Aparte de la implicación de Borrell en la revuelta de Adalberto, ya en el 943 el conde Suniario I de Barcelona organizó una incursión armada contra la Cerdaña dirigida por su hijo Ermengol de Osona, que fue muerto a Balltarga. Existían diferencias entre los dos centros en cuanto a la división del patrimonio condal acordada entre el conde Suniario I, padre de Borrell II, y Mirón II el Joven conde de Cerdaña-Besalú y también discrepancias sobre las fronteras entre Gerona y Besalú. 

Borrell II se situó con sus tropas en la montaña de San Patllari con la intención de invadir el condado de Besalú. A los pocos días llega al conde Borrell la noticia de que Al-Hakam II había confiado el gobierno, durante la minoría de su hijo Hisham II, al terrible caudillo Almanzor, el cual acto seguido romper la paz con los cristianos. Borrell II, ante la gravedad que este evento representaba, mandó retirar su ejército para acudir inmediatamente a la defensa de sus condados. Este hecho fue clasificado por Mirón como un milagro.

Ya como conde de Besalú, Mirón veló por las instituciones eclesiásticas. El 2 de febrero de 968 cedió a la catedral de Gerona las tierras de Parets D’Empordà heredadas de su hermano Sunifredo II, que habían pertenecido al rebelde Adalberto, culpable de la muerte de Wifredo II. Sobre estas tierras había un litigio con el obispado de Gerona dado que el heredero de Aldalberto las cedió al obispado, que no reconoció Sunifredo II en confiscarlas.

El 969 dio un alodio de Carreres de Montagut y dos piezas de tierra al monasterio de Camprodon. Entre los años 967 y 970 Gerberto de Aurillac, futuro papa Silvestre II, se alojó en Cataluña, en el monasterio de Ripoll, para aprender las disciplinas del quadrivium bajo el auspicio del obispo Ató de Vic. Mirón III Bonfill y Gerberto se conocieron probablemente en el monasterio e hicieron amistad.

Años más tarde, en 984, Gerberto redactaba una letra recordando los lazos de amistad que los unían, expresaba admiración por su personalidad y pedía al obispo-conde un libro de aritmética (De mulliplicatione numerorum) escrito por el “sabio Iosephus Hispano” .

 

Obispo de Gerona (970)

La carrera eclesiástica de Mirón culminó el 970 con su nombramiento como obispo de Gerona, sustituyendo el difunto obispo Arnulfo. La elección de obispo era siempre un asunto importante de alta política que era controlado por los condes. En el caso concreto de Gerona, la diócesis comprendía tres condados: Ampurias, Gerona y Besalú, que dependían de tres condes diferentes. Tradicionalmente en la elección había prevalecido el juicio del conde de Gerona – Barcelona, ​​pero aquel año 970 la situación política y religiosa presentaba particularidades importantes que necesariamente debían influir en la elección.

Mientras el conde de Barcelona, ​​Borrell II, tenía a sus estados dos obispos adictos (Ató de Vic y Pedro de Barcelona), y Suñer, hijo del conde Gausfredo I de Ampurias era obispo de Elna, el conde de Besalú no había intervenido en la elección de ningún prelado para las diócesis catalanas. La elección de obispo para Gerona era, pues, un asunto político importante para los condes de Cerdaña-Besalú, ya que podía permitirle establecer un equilibrio de influencias con los otros soberanos. Cabe destacar también que en ese momento el conde Borrell y el obispo Ató preparaban independizar las diócesis catalanas de la autoridad del arzobispo de Narbona con la creación de un arzobispado catalán, debilitando así el contacto político con los francos.

No se conocen las negociaciones entre los diferentes condes para establecer quién sería el nuevo obispo de Gerona. En diciembre del año 970 el conde Borrell, el obispo Ató y el monje Gerbert viajaron a Roma para solicitar la creación del arzobispado. La gestión de Borrell y Ató en Roma tuvo éxito y el Papa aceptó el proyecto y expedir una serie de bulas para hacerlo realidad. Al mismo tiempo, en Roma se designó a Mirón III Bonfill para ocupar la sede gerundense. El pontífice encomendó al nuevo arzobispo, Ató de Vic, el nombramiento de Mirón y envió una bula al obispo Suñer de Elna y al conde Gausfredo de Ampurias comunicándoles esta decisión. Pocos meses después, el 22 de agosto del 971, moría asesinado el arzobispo Ató, desapareciendo por el momento la idea de un arzobispado catalán.

El conde-obispo, como otros personajes de la Cataluña de su tiempo, no escatimó esfuerzos en la propagación del monaquismo. El 30 de septiembre del 974 consagró los siete altares de la nueva iglesia de San Miguel de Cuixà, junto con los obispos Francó de Carcasona, Bernardo de Coserans, lsol de Toulouse, Guisadas de Urgell, Gozaba de Vic y Suñer de Elna.

El año 977, con poco tiempo de diferencia, fundó en Besalú, la capital de su condado, el monasterio de San Pedro y estableció en la iglesia de Sant Genís y San Miguel una comunidad de canónigos. Ese mismo año tomó parte en la tercera dedicación de Santa María de Ripoll y, junto con su hermano, el conde Oliba, fundó el monasterio de Santa María y San Urbici de Serrateix en el condado de Berga. 

San Pedro de Besalú

San Pedro de Besalú (fundado por Mirón III Bonfill ene l 977)

Mirón Bonfill hizo donaciones a otros cenobios como Ripoll, San Juan de las Abadesas, San Miguel de Cuixà, Camprodon, San Esteban de Bañolas, Sant Benet de Bages, Rodas, Arles y San Lorenzo cerca de Bagà.

 

Viajes a Roma

Mirón III viajó a Roma dos veces, en los años 979 y 981. En la primavera del año 979 fue a Roma junto con el obispo de Elna, el conde de Carcasona y los abades de Rodes, San Hilario de Carcasona y San Pedro de Besalú. Fruto de este viaje consiguió una bula para su monasterio de San Pedro de Besalú firmada por el papa Benedicto VII y fechada el 8 de mayo. Esta bula confirmaba la dependencia directa del cenobio del Papa sin que ningún rey, duque o conde pudiera ejercer su jurisdicción o exigir tributos.

En mayo del 981 se encuentra de nuevo en Roma asistiendo a un concilio sobre la simonía convocado por Benedicto VII en la basílica de San Pedro y al que también asistió el emperador Otón II. El Papa, al finalizar el sínodo, encargó a Mirón que difundiera por los condados catalanes una epístola que condenaba la simonía.

 

Muerte y sepultura

Tras la vuelta de su segundo viaje sus apariciones documentales son mínimas. Fallece el 22 de enero del 984. Sus restos fueron sepultados en el monasterio de Ripoll tal y como él había solicitado. El condado de Besalú pasará a su hermano Oliba Cabreta, con quien ya co-gobernaba en Cerdaña desde el 968.

 

Obras de Mirón III Bonfill

Mirón III fue un hombre culto y se le atribuyen numerosas obras así como la redacción de la mayoría de los documentos en los que se registraban fundaciones, donaciones y elecciones de cargos eclesiásticos. Por ejemplo se le atribuyen el acta de consagración de Cuixà (974);  el documento que refleja la elección del abad Dodó de Camprodon (976); el documento de fundación y dotación de la canónica de Besalú (977); la dotación de Serrateix (977); la dedicación de Ripoll (15 noviembre 977); la fundación de San Pedro de Besalú (977); y el acta judicial de Girona (980).

Firma de Oliba Cabreta y Mirón IIIen una copia del s. XII de la donación hecha por Mirón III Bonfill a San Pedro de Besalú © Fototeca.cat

Firmas de Oliba Cabreta y Mirón III en una copia del s. XII de la donación hecha por Mirón III Bonfill a San Pedro de Besalú © Fototeca.cat

En algunos de estos documentos incluye poemas (como en In laudem monasterii Rivipullensis en un documento el 977 dirigido al monasterio de Ripoll) y escritos de carácter histórico como la revuelta del 957 en Besalú, la historia de la construcción de Ripoll y Cuixá, etc.