Oliba Cabreta, conde de Cerdaña y Besalú

[c. 920 – Montecassino (Italia), 990]

Conde de Cerdaña, Berga y Conflent (965-988) y conde de Besalú y Vallespir (984-988)

Cuarto hijo del conde Mirón II y Ava de Cerdaña.  El sobrenombre Cabreta aparece por primera vez en la Gesta Comitum Barchinonensium y se explica «porque cuando estaba molesto contra alguien meneaba su pie y parecía que cavaba en la tierra». A medidados del siglo XV Pere Tomich da otro motivo: «Nunca podía hablar si primero no daba golpes con el pie en tierra 4 o 5 veces, así como si fuera cabra». Autores posteriores han interpretado que Oliba era tartamudo y que realizaba estos gestos cuando hablaba.

La primera vez que Oliba aparece mencionado en los documentos es en 936, con motivo de la compra, junto a su madre, de unos terrenos en Vallespir.

 

Gobierno conjunto con su hermanos (938-965)

Tras la muerte de Mirón II, es su esposa quien se hace cargo de la regencia del condado de Cerdaña. El conde había dispuesto un gobierno conjunto entre sus hijos a medida que estos fueran cumpliendo la mayoría de edad.

Oliba cumplió su mayoría de edad hacia 938 y comenzó a colaborar con su hermano Sunifredo en el gobierno de Cerdaña. En 952 recibió solidariamente con sus hermanos un precepto de Luis IV de Francia, por el que pasaban a su poder los bienes expropiados al vizconde Sunifredo, acusado de traición; aquel mismo año los cuatro hermanos participaron en la fundación del monasterio de San Pedro de Camprodón. En el 953 asistió junto al conde de Cerdaña a la consagración de la iglesia de San Germán de Cuixá.

En 957 Oliba y Sunifredo tomaron el control del condado Besalú tras el asesinato de Wifredo II en una revuelta nobiliaria liderada por un clérigo llamado Adalberto en la que estuvieron implicados los hijos del antiguo conde Radulfo.

En el 958 los condes Sunifredo II y Oliba Cabreta y la condesa Ava actuaron como albaceas de Wifredo II de Besalú y adjuntaron a sus dominios los condados de Besalú y Vallespir. Juntos hicieron en 959 unas donaciones al vizconde Isarno de Conflent y, junto con Mirón III Bonfill, permutaron bienes con la abadesa Fredeburga de San Juan de las Abadesas (964).

 

Conde de Cerdaña, Berga y Conflent (965-988) y conde de Besalú (984-988)

En el año 965 Oliba quedó al frente del linaje tras la muerte de Sunifredo de Cerdaña, tras haber fallecido también su madre Ava en 961. Oliba encargó a Mirón III Bonfill el gobierno de Besalú, aunque en algunos documentos siguió firmando como conde de Besalú, si bien Mirón, quien desde 965 era obispo de Gerona, gobernó bajo la autoridad de su hermano.

En 979 Oliba devastó y saqueó las tierras de Roger I, conde de Carcasona, alegando derechos sobre las tierras del condado de Carcasona-Rasès, por ser descendiente de dichos condes. El resultado de la superioridad militar del conde Oliba fue la entrega por parte de Roger I de Carcassona de la comarca del Capcir junto con las tierras de Sault, Fenolleda, Donzan y Perapertusa (donde mandó construir un castillo en el 980), que desde entonces quedaron adheridas al patrimonio de la casa condal de Cerdaña.

Poco después, entre los años 979 y 981, Oliba se vio obligado a sofocar un levantamiento contra él de los señores de los castillos de Viver y Estela (entre Puig-reig y Cardona), en la zona cercana a la marca de Solsona.

Oliba gobernó la totalidad de los condados desde la muerte de Miró III Bonfill en 984 y hasta 988.

 

Actividad religiosa

Oliba favoreció la propagación del  monaquismo en sus dominios y protegió y organizó la Iglesia en su diócesis, como un medio más de afirmar la autoridad de su linaje. En 974 presidió junto al obispo de Gerona y otros magnates la consagración de la iglesia de San Miguel de Cuixá, comenzada a construir por Sunifredo II. En 977 fundaron el monasterio de San Pedro de Besalú y aquel mismo año acudieron, junto con Borrell II de Barcelona y otros nobles, a la consagración de la nueva basílica de Ripoll, junto a Borrell II de Barcelona. También en 977 fundaron el convento de Santa María y Sant Urbici de Serrateix en el pagus de Berga. Cuatro años después hicieron una nueva donación a Ripoll.

En diciembre del año 968, junto al abad Garí de Cuixà, emprendió un viaje a Roma para solicitar del papa Juan XIII dos bulas para los monasterios de Arlés y Cuixà.

 

Firma de Oliba Cabreta en una copia del s. XII de la donación hecha por Mirón III Bonfill a San Pedro de Besalú © Fototeca.cat

Firma de Oliba Cabreta en una copia del s. XII de la donación hecha por Mirón III Bonfill a San Pedro de Besalú © Fototeca.cat

 

Abdicación y retiro monástico (988-990)

En el 978 conoce a San Romualdo, un eremita que residía en San Miguel de Cuixà. Parece que por su influencia y por la de Pedro Urseol, dux de Venecia que también se había retirado a dicho monasterio, abdica en el mes de febrero del 988 para seguir la vida monástica.

En febrero de 988, con una recua de quince mulas cargadas de riquezas, tomó el camino de Italia para ingresar en el monasterio de Montecassino, donde se ordenó monje y residió hasta su muerte. Tras su marcha a Italia se ocupó de todos los condados su esposa Ermengarda durante la minoría de sus hijos. Incluso en sus primeros años de viudedad, permitió a éstos participar en el gobierno de sus estados.

Durante la minoría de edad de sus hijos fue su esposa Ermengarda quien actuó como regente.

 

El sepulcro de Oliba Cabreta en Santa María de Serrateix

La muerte de Oliba Cabreta en Montecassino, aunque hoy en día fue es un hecho aceptado por la historiografía, no parece que fue recogida por las crónicas medievales. A principios del siglo XVI se le supone muerto junto a Borrell II de Barcelona en la batalla de Rovirans contra los musulmanes. Y de hecho, en el monasterio de Santa María de Serrateix se conserva un supuesto sepulcro, en su ábside. Posiblemente se le atribuyó por sur un gran benefactor de dicho cenobio.

El sepulcro tiene escudos en su perímetro y una estatua yacente vestido de soldado con cota de malla. Tiene espada y daga. El estado de erosión del conjunto no permite identificar ni los escudos nobiliarios ni otros muchos detalles. Existe una inscripción en latín que fue colocada por los monjes en 1800 que dice:
 
«A Oliba, que le llaman Cabreta, conde  de Cerdaña, Besalú y Berga, fundador de este monasterio en el año 977. Orden benedictina»

 

Supuesto sepulcro de Oliba Cabreta en Santa María de Sarrateix

Supuesto sepulcro de Oliba Cabreta en Santa María de Sarrateix

 

Matrimonio y descendencia

Hacia el año 966 Oliba se casó con Ermengarda de Ampurias, hija del conde Gausberto, con quien tuvo cinco hijos:

  • Bernardo I Tallaferro (c. 970 – 1020), conde de Besalú y Ripoll.
  • Wifredo II de Cerdaña (¿? – 1049), conde de Cerdaña y de Conflent.
  • Abad Oliba (971 – 1046), conde de Berga y conde de Ripoll.
  • Berenguer de Cerdaña (?- 1003), obispo de Elna.
  • Adelaida de Cerdaña (?- 1024), cada con Joan d’Oriol, señor de Sales.

Además, Oliba Cabreta tuvo una hija ilegítima, Ingilberga de Cerdaña, con una dama noble también llamada Ingilberga, y que era esposa de Ermemir veguer de Besora. Esta hija sería seria la sexta y última abadesa del monasterio de San Juan de las Abadesas entre los años 996 y 1017.