[¿? – San Martín del Canigó, 31 de julio de 1049]. Guifré II de Cerdanya en catalán. Wifredus en la documentación medieval.

Conde de Cerdaña y Conflent (988-1035)

Conde de Berga (1002 -1035)

 

Hijo del conde Oliba Cabreta y de Ermengarda de Ampurias.

Su primera aparición documental es del 15 de enero del 981, acompañando a sus padres («Oliba comes et coniux mea Ermengards») en una donación a la iglesia de San Lorenzo de Bagà. Lo suscribe Wifredo junto con sus hermanos: «Bernardus prolis, Wifredus prolis, Oliba prolis…».

En el 988 su padre decide retirarse al monasterio de Montecassino (Italia). En ese momento todos sus hijos eran menores de edad y el gobierno real del condado quedó en manos de la madre de todos ellos: Ermengarda de Ampurias. En principio el testamento de su padre no autorizaba la división de su territorio entre los hijos. Todos deberían de gobernar en común y con el título de conde. En este período, en el 993, Wifredo II participó con su familia en la ceremonia de nombramiento de Froil como abad de Serrateix por parte de su hermano Berenguer, obispo de Elna.

Pero a partir del 994 los hijos de Oliba Cabreta empiezan a gobernar en solitario y parece que se han repartido el territorio. Bernardo I Tallaferro sería conde de Besalú, incluyendo Vallespir, la Fenolleda y partes del Rosellón; Oliba, conde de Berga y Ripoll; y a Wifredo II se le asignó el condado de Cerdaña y Conflent, que también incluía Capcir y Donasà. Del año 994 es un documento firmado por Wifredo II en el que su hermano Bernardo de Besalú hizo una donación al monasterio de la Grassa.

En agosto del año 1002 su hermano Oliba recibió a su dignidad condal para ingresar en el monasterio de Ripoll. Sus dominios se reparten entre Wifredo II y Bernardo I. A Wifredo II le correspondió el condado de Berga; y a Bernardo I el de Ripoll.

En el año 1006 participó en la defensa contra una incursión de ‘Abd al-Malik ben Abi Amir, el hijo y sucesor de Almanzor. ‘Abd al-Malik penetró por la zona de la Segarra y la Ribargoza. Fue derrotado en la batalla de Torà por la coalición formada por los condes Ramón Borrell de Barcelona, Bernardo I Tallaferro, Armengol I de Urgel y Wifredo II de Cerdaña.

En el 1007 fundó el monasterio de San Martín de Canigó. A su consagración, en noviembre de 1009, asistió junto a su hermano, el abad Oliba. En 1010 estuvo presente en la dotación de la vida canónica de la Seo de Urgel por parte del obispo Armengol, a la que también acudieron Ramón Borrell de Barcelona y su esposa, la viuda del recientemente fallecido conde Armengol de Urgel y su hijo y heredero del condado, Armengol II.

 

Monasterio de San Martín de Canigó

Monasterio de San Martín de Canigó

Un año después viajó a Roma, donde obtuvo del papa Sergio IV un privilegio para Sant Martín de Canigó. Le acompañaron Bernardo de Besalú y Ermengol, obispod e Urgel, quienes obtuvieron también privilegios para otros monasterios bajo su jurisdicción.

En materia eclesiástica trató de que sus territorios no estuvieran dentro de la diócesis de Urgel. Trataba de acomodar la geografía eclesiástica a la política ampliando su influencia sobre todas las sedes que tenían jurisdicción en sus territorios. A tal fin colocó a sus hijos a la cabeza de la metrópolis de Narbona (comprando a muy alto precio el arzobispado) y en los obispados de Elna y Urgel. En 1017 su hermano Bernardo consiguió la erección de un obispado en Besalú.

En 1023 Wifredo II se querelló con el conde Berenguer I de Barcelona. La disputa se resolvió gracias a la mediación de su hermano, el obispo Oliba. Cuatro años después el conde accedió a la petición de su hermano Oliba para desviar las aguas del río Segre y permitir así el riego de las tierras de la villa de Aja. Además le concedía a construir acueductos por sus propiedades.

 

Retiro y muerte en el monasterio de San Martín de Canigó

En 1035 decidió ingresar como monje en el monasterio de San Martín de Canigó, que él mismo había fundado. Allí permaneció hasta su muerte, acaecida el 31 de julio de 1049.

Wifredo II fue enterrado en un nicho del dicho monasterio, según la tradición, cavado por él mismo, justo enfrente del campanario, en el piso superior del claustro. En los condados de Cerdaña y Conflent le sucedió su hijo Ramón I Wifredo; en el condado de Berga su hijo Bernardo I.

 

Tumba de Wifredo II de Cerdaña en San Martín de Canigó

Tumba de Wifredo II de Cerdaña en San Martín de Canigó

 

Matrimonio y descendencia de Wifredo II de Cerdaña

Wifredo II se casó en dos ocasiones. La primera, en algún momento anterior al año 990, con una noble llamada Guisla, probablemente del condado de Pallars. Fruto de este matrimonio nacieron ocho hijos:

  • Ramón I de Cerdaña (1035 – 1068), conde de Cerdaña.
  • Wifredo de Cerdaña (? – 1079), arzobispo de Narbona.
  • Berenguer de Cerdaña (? – 1053), obispo de Elna.
  • Ardoina de Cerdaña (? – 1050)
  • Guillermo Wifredo (? – 1075), obispo de Urgel.
  • Bernardo I de Berga (? – 1050), conde de Berga.
  • Berenguer Wifredo (? – 1093), conde de Berga y obispo de Gerona.
  • Fe de Cerdaña, casada con el conde Hugo I de Roergue.

 

Tras la muerte de Guisla en 1020, se casó por segunda vez con otra noble de nombre Isabel o Elisabeth.

 

Wifredo II en la cultura y el arte

En el Liber Feudorum Ceritaniae, de principios del s. XIII, aparecen algunas miniaturas representando a Wifredo II de Cerdaña:

El conde Wifredo II de Cerdaña, en su trono, recibe el tributo de Isarn y Dalmau de Castellfollit por el castillo de Sant Esteve de Castellfollit. Liber feudorum Ceritaniae, fol. 1

El conde Wifredo II de Cerdaña, en su trono, recibe el tributo de Isarn y Dalmau de Castellfollit por el castillo de Sant Esteve de Castellfollit. Liber feudorum Ceritaniae. fol. 1

El obispo San Armengol de Urgel jura fidelidad al conde Wifredo II. Liber feudorum Ceritaniae, fol. 9v

El obispo San Armengol de Urgel jura fidelidad al conde Wifredo II. Liber feudorum Ceritaniae, fol. 9v

Wifredo II es uno de los protagonistas del poema épico Canigó de Jacinto Verdaguer (1886). En la  historia Gentil, hijo del conde Bernardo I Tallaferro, después de ser armado caballero en San Martín del Canigó, se une al ejército cristiano cuya misión es detener el ataque de los musulmanes dirigidos por Almanzor. Gentil conoce a Flordeneu, la reina de las hadas. Ella lo seduce y él se olvida de la batalla y la acompaña en un vuelo por los Pirineos en una carroza voladora mientras ella le enseña la cordillera y sus leyendas.

Wifredo (Wifredo II), tío de Gentil, se da cuenta de que el ejército cristiano está perdiendo y lo atribuye a la deserción de Gentil. Se encamina en su busca y le sorprende cuando está con el hada. Dominado por la ira, mata a su sobrino tirándolo montaña abajo. 

Este episodio épico fue mencionado por primera vez en la Histories e conquestes dels Reys de Arago e Comtes de Barcelona de Pere Tomic (1438).