Sabur al-Saqlabí al-Amirí (llamado Sabur o Sapur, en árabe سابور)

[Persia, ¿? – Badajoz, 8 de abril de 1022]

Primer rey de la taifa de Badajoz (c. 1010 – 1022)

Saqaliba o esclavo de origen persa (Sabur es probablemente el nombre arabizado del persa Sapor) que vivía en la corte califal de al-Hakam II. En su juventud estuvo al servicio del eunuco Fayiq, un personaje de alto rango del califa. Tras la entronización de Hisham II y el ascenso vertiginoso de Almanzor, Sabur se unió al partido amirí y tuvo el favor del hombre fuerte del califato.

Hacia el 981 recibió el mando de la Marca Inferior u Occidental. Sabur trasladó la capital desde Mérida a Badajoz. Durante las campañas de Almanzor contra el reino de León, Sabur ayudó eficazmente a Almanzor con lo que acrecentó su poder en la zona.

Tras la caída de los amiríes con el asesinato de ‘Abd al-Rahman Sanchuelo (1009), parece que Sabur se unió al partido de los bereberes en la lucha por el poder en Córdoba. Apoyó al omeya Sulaymán al-Mustaín. En un momento impreciso, quizás en torno al 1010, cuando Sulaymán fue destituido como califa, Sabur acabó intitulándose rey de Badajoz, apoyándose en el bereber Ibn al-Aftas, cuya familia llevaba muchos años asentada en Badajoz. Según Ibn al-Jatib en su al-Masalik wal Mamalik:

«al declararse la fitna, cada uno se apoderó para sí del territorio que tenía, dominando la región occidental con Badajoz, Santarem y la frontera inferior, un fatà, de los eslavos (´abid) de al-Hakam que se llamaba Sabur, político incapaz, aunque valiente, confió su gobierno a un beréber andalusí ‘Abd Allah b. Muhammad b. Maslama b. Aftás ….»

El mismo autor señala que Sabur es un valiente soldado, con grandes dotes militares pero no tantas para el gobierno, por lo que delegó el poder en Ibn al-Aftas.

Sabur tuvo dos hijos, ‘Abd al-Malik y ‘Abd al-Aziz.  A su muerte ambos eran menores de edad, por lo que el gobierno pasó a manos de Ibn al-Aftas, quien instauró la dinastía aftásida en Badajoz. Sin embargo los partidarios de estos dos hijos de Sabur se hicieron fuertes en Lisboa donde resistieron una temporada a Ibn al-Aftas.

 

La lápida funeraria de Sabur

Actualmente se conserva en el Museo Arqueológico de Badajoz la lápida funeraria de Sabur. Fue hallada en 1880 en una excavación en el antiguo asentamiento de la Alcazaba de Badajoz. Tiene unas dimensiones de 0,41  x 0,35 m. y está elaborada en mármol blanco y tiene inscrito un epitafio labrado en siete líneas en cúfico austero y en relieve. El epitafio dice lo siguiente:

«En el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso. / Este es el sepulcro de Sabur, el Ha^yid, Dios se apiade de él. / Murió la noche del jueves / a diez noches pasadas de sa ba / n del año trece y cua / tro cientos  (8 de noviembre de 1022). Y daba testimonio / de que no hay divinidad sino Dios.»

 

Lápida funeraria de Sabur

Lápida funeraria de Sabur

 

Bibliografía.  Shafa, Shojaeddin: De Persia a la España musulmana: La historia recuperada. Servicio de Publicaciones de la Universidad de Huelva Universidad de Huelva, 6 may. 2016, pp 177 – 190