[c. 849 – c.912] Reina consorte de Asturias, esposa de Alfonso III (866-910).

Escrito también como Gimena, Eximina o Scemena.

Es probable que fuera hija del rey García Íñiguez de Pamplona y de Urraca¹. Según la Historia Silense y la Crónica de Sampiro la esposa de Alfonso III era un princesa de origen pamplonés.

Alfonso III ascendió al trono con dieciocho años y se casó con veintiuno, según la Crónica Najerense², es decir en el año 869. Este enlace parece un intento de fortalecer las relaciones entre los reinos de Asturias y Pamplona, ya que al mismo tiempo es probable que el rey García Íñiguez contrayera segundas nupcias con Leodegundia, hermana de Alfonso III.

El matrimonio tuvo una abultada descendencia:

  • García I, rey de León
  • Ordoño II, rey de Galicia y de León
  • Fruela II, rey de Asturias y de León
  • Gonzalo, arcediano de la iglesia de Oviedo
  • Bermudo
  • Ramiro
  • Sancha, casada con Conrado, duque de Suevia.
  • Dos hijas más

La reina Jimena de Asturias acompañó a su esposo a varias de sus actuaciones. Por ejemplo, Rodrigo Jiménez de Rada, en De Rebus Hispaniae, dice que asistió junto a sus hijos al II Concilio de Oviedo (893)³. 

También participó en el amurallamiento de la ciudad de Oviedo y en la creación de la fortaleza de la Peña Gozón, a orillas del mar, para evitar las incursiones marítimas de los vikingos. Además, junto con su esposo, donó la Cruz de los Ángeles a la catedral de Oviedo y otras similar a Santiago (874), que desapareció a principios del siglo XX. Ambas fueron forjadas en el castillo de Gozón por orfebres francos y asturianos y están adornadas con oro y piedras preciosas.

 

¿Preparó una rebelión contra Alfonso III?

En el año 909 García I, apoyado por su suegro Nuño, conde de Castilla y por sus hermanos, se rebela contra su padre. Alfonso III primero encarcela a García, pero al poco tiempo decide abdicar la corona.

En las crónicas contemporáneas y en otras posteriores como la Historia Silense y la Crónica de Sampiro no se otorga ningún papel a la reina Jimena en estos hechos. Sin embargo, a partir de la obra del obispo Lucas de Tuy, Chronicon Mudi (1236), Jimena comienza a aparecer como instigadora de la rebelión y con imagen realmente perversa. A partir de este momento los historiadores se hacen eco de esta versión de la historia. Veamos literalmente lo que cuentas Lucas de Tuy y Rodrigo Jiménez de Rada, arzobispo de Toledo:

 Chronicon Mundi, cap. XXIII

«Cómo la reina Ximena se levantó contra el dicho rey don Alfonso y otras cosas.

Mas después de la muerte de Bernardo, la reina Ximena, que se decía reina de las Galias, tómose a pensar maliciosamente en qué manera pudiese echar del reino a su marido el rey Alfonso y sustituyese por él a su hijo Garsiario. Edificó castillos en el reino de León, es a saber, Alba, Gordón, Arbolio y Luna, y diólos a su hijo Garsiario, levantándose escondidamente por que tiranizase contra su padre. Esta mujer fue inhumana y puso malas costumbres en el reino y condiciones serviles. mas el rey Alfonso, como entendió que su hijo Garsiario se le rebelaba, viniendo a Zamora, lo tomó y encadenado lo envió a Gauzón. Mas Munio, suegro del rey, por consejo de la reina Ximena, se comenzó a rebelar con fuerza contra el rey Alfonso […]»4

Y de forma similar se cuenta en De Rebus Hispaniae (1243):

«[…]prendió a su hijo García y lo encadenó y lo encerró en Gozón, porque le era sospechoso debido a que su suegro, Nuño Fernández, que se comportaba de forma desafiante, preparaba levantarse contra el rey. Irritados los otros hijos por esta decisión, planeaban derrocar a su padre mediante una conjura. La causa de este enfrentamiento fue la reina Jimena, que antes se llamaba Amelina, que se dedicaba a descubrir nuevas formas de impuestos y modos de servidumbre lo más duros posibles y a sembrar la disputa y la desavenencia. Esta, que no amaba al rey Alfonso tal y como exige el cariño conyugal, tramó desposeer a su marido del trono y sustituirlo por su hijo García, al que su padre había encarcelado. […]»5

No existe ninguna prueba histórica que asegure que Jimena fue la instigadora de la rebelión pues las únicas referencias son de casi 400 años más tarde.

 

Muerte y sepultura de la reina Jimena de Asturias

Jimena de Asturias se mantuvo al lado de Alfonso III el día de su muerte, el 20 de diciembre del 910, en Zamora. Existe un documento firmado por Alfonso III, su confesor San Genadio, obispo de Zamora y Jimena en el que entrega 500 monedas de oro a Santiago (Tumbo A de Santiago, folios 7 vto y 8)6

No se conoce exactamente la fecha y el lugar de la muerte de Jimena. Es posible que fuera en Zamora y sería antes del 30 de mayo del 912, pues su hijo Ordoño II firma un documento de esa fecha y dice Dominam meam et matrem, dive memorie, dominam Scemenam reginam.7

Los restos de Alfonso III y Jimena fueron depositados en un sarcófago romano de la catedral de Astorga. Allí permaneció hasta que en el 986 Bermudo II ordenó trasladar los restos al Panteón de reyes de la capilla de Nuestra Señora del rey Casto de la Catedral de Oviedo. ante el temor de que fueran profanados por Almanzor.

 

¿Amulina o Ximena? ¿Navarra o francesa?

También con origen en el Chronicon Mundi de Lucas de Tuy, a partir del 1236 comienza a contarse que Jimena pertenecía a la familia real franca o francesa:

«Tomó mujer del linaje real de los franceses, que tenía por nombre Amulina; ésta se hizo llamar después Jimena…, de la cual engendró cuatro hijos y tres hijas. Los nombres de ellos son:Garsiario, Ordoño, Floiano y Gonçalo que fue arcediano de la iglesia de Oviedo.» 8

Y así continua De Rebus Hispaniae:

«[…] y casó con Amelina, de la familia real de los francos, que después cambió su nombre por el de Jimena, de la que tuvo cuatro hijos: García, Ordoño, Fruela y Gonzalo, que fue arcediano de la iglesia de Oviedo. […]»9

De nuevo, esta versión aparece en el siglo XIII. Es posible que se debiera a una confusión ya que el Silense dice que Alfonso fue «por Galia Comata» a por su esposa. Esta Galia Comata era la parte del reino franco que limitaba con el reino de Pamplona, pero no se dice que la princesa fuera de esta región.

 


  1. Flórez, Enrique: Memorias de las reynas catholicas, I, 2ª edición, Madrid, 1790, pág. 72. Dice que en un documento del monasterio de Sahagún existe un documento de su hijo Ramiro haciendon una donación de un monasterio a Oviedo y que cuenta que dicho monasterio era de su madre Jimena y de su tío el rey Sancho de Pamplona.
  2. Así lo cuenta en el Libro II, 18. Trad. Juan A. Estévez Sola, Crónica Najerense, Ed. Akal, Madrid 2003, pág. 124.  «Tomó esposa del linaje real del pueblo godo, de nombre Jimena, a los 21 años de edad, de la que engendró seis hijos y tres hijas…»
  3. Jiménez de Rada, Rodrigo: Historia de los hechos de España. Trad. Juan Fernández Valverde. Alianza Editorial, Madrid, 1989.  pág. 186.
  4. Lucas, obispo de Tuy: Crónica de España, 1ª edición del texto romanceado por Julio Puyol, Real Academia de Historia (1926) . Consultado en http://bibliotecadigital.jcyl.es/i18n/catalogo_imagenes/grupo.cmd?interno=S&path=1006381&forma=&presentacion=pagina&idBusqueda=353&posicion=345&accion_ir=Ir
  5. Jiménez de Rada, Rodrigo: Historia de los hechos de España. Trad. Juan Fernández Valverde. Alianza Editorial, Madrid, 1989.  pág. 186-187
  6. Lucas Álvarez, Manuel, La documentación del Tumbo A de la Catedral de Santiago de Compostela: estudio y edición. Volumen 64 de “Fuentes y estudios de historia leonesa”, Centro de Estudios e Investigación San Isidoro, 1997.
  7. Op. cit.
  8. Lucas, obispo de Tuy: Crónica de España, 1ª edición del texto romanceado por Julio Puyol, Real Academia de Historia (1926) . Consultado en http://bibliotecadigital.jcyl.es/i18n/catalogo_imagenes/grupo.cmd?interno=S&path=1006381&forma=&idBusqueda=353&presentacion=pagina&posicion=342
  9. Jiménez de Rada, Rodrigo: Historia de los hechos de España. Trad. Juan Fernández Valverde. Alianza Editorial, Madrid, 1989.  pág. 180