[¿? – 26 de junio de 1026 ó 1027]

Infanta de Castilla.

Condesa consorte de Barcelona (c. 1018-1026/1027), primera esposa de Berenguer Ramón I.

Hija del conde Sancho García de Castilla y de Urraca Gómez.

 

El acuerdo matrimonial entre Sancho García y Ramón Borrell

Según el cronista árabe Ibn Hayyan, el conde Sancho García de Castilla cruzó el territorio del rey taifa al-Mundir de Zaragoza camino de Barcelona para negociar un acuerdo político y matrimonial con el conde Ramón Borrell de Barcelona. El acuerdo acabó con el compromiso de matrimonio de los hijos de ambos: Sancha Sánchez y Berenguer Ramón. La crónica no nos da una fecha concreta pero estaría acotada entre los años 1011 y 1017. Debido a la corta edad de los contrayentes, el matrimonio no se haría efectivo hasta más tarde.

Los esponsales puede que se celebraran en el año 1018. Según Ibn Hayyan, al-Mundir «…se había conciliado a los señores cristianos que ante él y su corte se arregló el matrimonio de uno de ellos»¹. Habría entonces un segundo cortejo castellano que acompañaría a la novia hasta Zaragoza y en el que ya no estaría el conde Sancho García, muerto en el 1017. En ese año de 1018 ya se encontraba en la corte zaragozana el poeta Ibn  Darray, quien en uno de sus poemas menciona la salida de al-Mundir de Zaragoza con el objeto de escoltar a la infanta castellana hasta el territorio del condado de Barcelona. Ibn Darray alaba la labor de al-Mundir en este enlace diciendo:²

Fuiste tú, Mundir, quien has creado este matrimonio, y sólo tus manos son capaces de destruirlo y disolverlo.

Es un castillo admirable cuya base es Castilla, su torre el país de los Francos (Cataluña) y la paz de que amabas gozan es la que pusiste tú por techo.

Dos coronas uniste tú para que extiendan tu autoridad por todos los reinos cristianos.

 

El recorrido de Sancho García de Castilla a Barcelona a su paso por Tudela es descrito con todo lujo de detalles por Ibn Hayyan:³

 

Dice Ibn Hayyan: He aquí lo que me ha contado el secretario Abu Omeya ibn Hisham, el cordobés, uno de los principales personajes entre los que abandonaron nuestra ciudad [Córdoba] durante la guerra civil para establecerse en Tudela, un hombre tan excelente que yo no he conocido otro igual entre los nobles.

 

Al comienzo del reinado del hayib al-Mundir, cuando el gobernador que él nos había dado era su amigo Sulayman ibn Hud, Sancho, hijo de García, pasó cerca de las puertas de Tudela, cuando se dirigía hacia el extremo de la Frontera Superior, donde iba a tener un encuentro con el conde Ramón, señor de Barcelona, porque acariciaba el proyecto de un enlace entre ambas casas, y la dama pertenecía a su casa.

 

Era a sabiendas de al-Mundir como Sancho había penetrado en nuestro territorio, ofreciendo garantías de que su ejército no causaría ningún daño. Con todo, los habitantes de Tudela, que eran entonces orgullosos y poderosos, no aprobaban este acuerdo, y así se lo hicieron saber a su emir al-Mundir, rogándole encarecidamente que les ahorrase la vergüenza que les causaría la presencia de este príncipe cristiano, Sancho.

 

Éste, cuando se acercó a la ciudad, envió un mensaje a sus habitantes, diciéndoles que desearía en su camino tener una entrevista con algunos de sus notables. Yo mismo −decía Ibn Omeya− fui uno de los miembros de la delegación que la villa le envió. Cuando llegamos a su campamento pudimos contar alrededor de seis mil caballeros y soldados de a pie, aunque estaba lejos de haber reunido todas las tropas de que disponía.

 

Una vez en su tienda lo encontramos sentado en su estrado guarnecido por cojines y vestido al estilo musulmán; tenía descubierta la cabeza y su escaso pelo comenzaba ya a encanecer; era de tez morena y presentaba un hermoso porte. Nos dirigió la palabra con gracia y elegancia, explicando el motivo de su viaje y aludiendo expresamente al acuerdo que él había establecido con nuestro príncipe. De nuestra parte le hicimos saber la repugnancia que albergaban nuestros conciudadanos de permitirle pasar junto a la ciudad y su propósito de impedírselo por la fuerza. Nos respondió recomendándonos que no hiciéramos semejante disparate y nos hizo ver cómo un combate tendría para nosotros consecuencias desastrosas.

 

Habiéndolo dejado, llevamos su respuesta a los habitantes de la ciudad; pero la multitud no quiso oír razones, y dejándose arrastrar por su indignación, se precipitó, desoyendo las recomendaciones de los notables, sobre los carros de la retaguardia, que llevaban los víveres del ejército y que se habían retrasado algo, para saquearlos.

 

Dándose cuenta de lo que sucedía, destacó a quinientos de sus caballeros que se precipitaron sobre los asaltantes; entonces todos los habitantes de la ciudad salieron para rechazarlos, pero a pesar de que sólo tenían enfrente a quinientos individuos les volvieron las espaldas y huyeron a toda prisa hacia la puerta de la ciudad.

 

Yo no he visto entre los cristianos guerreros como los de Sancho, ni entre sus príncipes un hombre que le igualara por la gravedad de su porte, por su valor varonil, por la claridad de espíritu, por sus conocimientos o por la eficacia persuasoria de sus palabras; el único que podía comparársele era su pariente por afinidad y homónimo Sancho, hijo de García, señor de los vascones, que después de la muerte de Sancho reinaría en solitario.

 

Sancha Sánchez, condesa consorte de Barcelona (c. 1018-1026/1027)

Todo apunta que Sancha Sánchez se casó en torno al año 1018 con Berenguer Ramón I. Ese mismo año murió el conde Ramón Borrell (25 de febrero) y le sucedió como titular del condado Berenguer Ramón I, aún menor de edad, y su madre Ermesenda de Carcasona se ocupó de la regencia.

No se sabe el año exacto en el que acabó la minoría de edad de Berenguer, pero en el año 1021 aparece ya en un documento junto a su esposa Sancha Sánchez, donde ésta firma como «dominae Sanchiae comitissae». Este documento es un juicio contra el canónigo Juan de la iglesia de la Santa Cruz y Santa Eulalia de Barcelona. 

La condesa Sáncha Sánchez firmó varios documentos junto a su esposo: 25 noviembre 1022, 30 mayo 1023, 4 junio 1024, 30 agosto 1024, 8 de enero 1025 y 29 agosto 1025. El documento de 1023 marca el fin de una serie de desavenencias entre Berenguer Ramón I y su madre Ermesenda que trató de poner orden en los conflictos de poder entre la condesa madre y la pareja condal.

El último documento donde aparece la firma de la condesa Sancha es del 1 de febrero de 1026. Según el Necrologio de Santa María de Ripoll, la condesa  Sancha Sánchez falleció el 6 de las calendas de julio (26 de junio), pero sin especificar el año.

Sabemos que el conde Berenguer Ramón volvió a casarse, con Guisla, y aparece en un documento del 2 de noviembre de 1028. Por lo tanto Sancha Sánchez tuvo que fallecer o el año 1026 o el año 1027. Fue sepultada en el monasterio de Santa María de Ripoll, donde también sería enterrado su marido posteriormente.

Berenguer Ramón I de Barcelona

Berenguer Ramón I de Barcelona

 

Descendencia

  • Ramón Berenguer I, conde de Barcelona y Gerona
  • Sancho Berenguer, que gobernó los territorios condales desde el río Llobregat hasta las tierras musulmanas, siendo su capital Olérdola.

 


  1. Ibn Idhari, Al-Bayan al-Mugrib, trad. R. Dozy, Recherches…, 3ª ed., I, p. 180
  2. Mahmud Ali Makki, “La España cristiana en el Diwan de Ibn Darray”, Boletín de la Real Academia de Buenas Letras de barcelona, 30 (1963-1964), 89.
  3. Ibn Idhari, Al-Bayan al-Mugrib, pp. 203-205