[¿? – d. 912]. También llamado Mendo Gutiérrez. Mendo Guterres en portugués.

Noble gallego, conde de Tuy y Portugal.

Mayordomo de Alfonso III.

 

Hermenegildo Gutiérrez era hijo de Gutierre ¿Aloítez? y Elvira, posiblemente nobles gallegos de quienes se desconocen sus patronímicos. Probablemente fue el primogénito y tuvo otros dos hermanos: Aloito y Osorio.

Su primera aparición documental procede del día 15 de abril del año 869, cuando confirma la donación de la iglesia de Santa María de Tiñana, en Oviedo, hecha por el rey Alfonso III al presbítero Sisnando.1

El 6 de junio del 878, Hermenegildo se encuentra en Astorga actuando como juez, con su suegro, el conde Gatón del Bierzo, en un pleito presidido por Alfonso III y el obispo Mauro «domini…Adephonsi principis…vel judicum Gatoni et Hermigildi» sobre la propiedad de la villa de Brimeda (Vimineta) y su territorio, que se disputaban el obispo Indisclo y Varoncelo y los hijos de Catelino.2

 

Conquista de Coimbra (878)

Coimbra era un núcleo musulmán consolidado. En el 878, el ejército del rey Alfonso III, con el conde Hermenegildo Gutiérrez al mando, se enfrentó a las fuerzas musulmanas lideradas por el emir de Córdoba Muhammad I que habían iniciado un ataque contra Oporto.​ El emir reaccionó enseguida y sitió a Hermenegildo, quien resistió con éxito y perseverancia hasta la llegada de refuerzos. Después de haber derrotado a las fuerzas del emir y expulsado a los habitantes musulmanes de Coimbra y Oporto, desde ambas ciudades las tropas cristianas, lideradas por Hermenegildo, ocuparon y repoblaron, con hombres llevados de Galicia, otras ciudades como Braga, Viseo y Lamego.​

La certeza de que fuera Hermenegildo el responsable de la captura de Coimbra ha llegado a nosotros gracias al Chronicon Laurbanense: «Era DCCCCXVI. Prendita est Conimbria ad Ermegildo comite», es decir, «Era 916 (año 878), Coimbra es capturada por el conde Hermenegildo».

Coimbra, Lamego y Viseo fueron recuperadas por el califato en el 987 gracias a Almanzor​ y no fue hasta 1064 cuando fueron reconquistadas definitivamente por el rey Fernando I de León.

Como recompensa a esta acción, Hermenegildo Gutiérrez obtuvo numerosas propiedades en la zona de Coimbra. Existen algunas noticias de los mismos: El 11 de marzo de 934, San Rosendo (nieto de Hermenegildo) y sus hermanos hacen reparto de numerosos bienes en la zona que habían heredado de sus abuelos «Hermegildi et Ermesinde».3

 

Mayordomo y hombre de confianza de Alfonso III

Desde fecha indeterminada, es posible que Hermenegildo fuera mayordomo de Alfonso III, ya que en un documento del 25 de septiembre del 883 aparece suscrito por un Ermegildus maiordomus en una donación de los reyes al obispo Sisnando de Santiago.4

De nuevo aparece Hermenegildo en 885, esta vez sin el título, suscribiendo la donación de la iglesia de San Román y de una tierra del rebelde Hanno, hecha por el rey a la iglesia de Santiago.5 En 13 de abril del 886 lo encontramos confirmando la donación de las villas de Salcedo, Vilachá, y Domiz, cedidas por Argemiro y otros a los reyes Alfonso III y Jimena.6

Y en 24 de junio del mismo año figura también su nombre al pie de otra concesión de Alfonso III, que entrega a la iglesia del Apóstol unas salinas, propiedad en otro tiempo de los rebeldes Hermenegildo Pérez y su mujer Iberia, que habían sido derrotados ese mismo año.7

 

Combate con la rebelión del conde Witiza (c. 888-895)

En la rebelión del conde gallego Witiza contra el Alfonso III, Hermenegildo Gutiérrez aglutinó a la nobleza gallega leal al monarca asturiano. Durante los aproximadamente siete años en que duró la rebelión, y que puso en peligro la unidad del reino, hizo frente a los ataques de Witiza y contribuyó decisivamente a que no se hiciera con el poder en Galicia.

En el año 895 capturó a Witiza y lo llevó encadenado a la presencia del monarca. En recompensa recibió los territorios del rebelde. Entre estas propiedades se encontraban la mandación de Abruciños, con las de Barra y Bubal, y los hombres que vivían junto al río Barbantiño, todo en la actual provincia de Orense.8

 

Hermenegildo, suegro de Ordoño II

En algún momento de fines del siglo IX, Elvira, hija de Hermenegildo, contrajo matrimonio con el príncipe Ordoño, que más tarde sería primero rey de Galicia y luego de León. Emilio Sáez hipotetiza que es gracias a este matrimonio que Hermenegildo es nombrado conde de Tuy y de Oporto. Así aparece en un fragmento de las actas del II Concilio de Oviedo que el obispo Pelayo interpoló en la Crónica de Sampiro. Este fragmento se refiere a la consagración de la iglesia de Santiago (7 de mayo 899) y asistieron, además de los reyes, obispos y numerosos magnates («Alvarus Lunensis comes, Veremundus Legionensis comes, Sarracinus Astoricæ et Verizo comes, Veremundus Torrensis comes, Berotus in Deza comes, Ermenegildus Tudæ et Portugalæ comes, Arias filius eius Eminio comes, Pelagius Breganciæ comes, Odoarius Castellæ et Aucæ comes, Silus Prucii comes, Erus in Lugo comes»).

Entre ellos se encuentra un Hermenegildo, conde de Tuy y Oporto, y su hijo Arias, conde de Miño.9 Es probable que Hermenegildo Gutiérrez tuviera la dignidad condal ya desde sus acciones en el 878, gobernando parte del territorio portocalense junto al conde Lucidio Vimaránez.

La última aparición de Hermenegildo junto a Alfonso III es el 30 de diciembre del año 899. En tal fecha confirma un privilegio en el que Alfonso III da a la iglesia de Santiago varias villas en el territorio de Coimbra.10 Es ésta la última vez que encontramos a Hermenegildo suscribiendo un diploma auténtico del rey Magno.11

Una vez fallecido Alfonso III, Hermenegildo aparece en algunos documentos de sus hijos y sucesores. Junto a García I de León firma el 15 de febrero del 911 una donación del monarca a San Isidro de Dueñas.12

Sus dos últimas apariciones documentales serán junto a su yerno, Ordoño II.  El 20 de abril  911, suscribiendo el privilegio por el que este monarca entrega al obispo Sisnando y a la iglesia de Santiago de Compostela diversas villas, siervos y alhajas.13 Y aparece por última vez el 30 de mayo de 912, en la donación de unos siervos de la villa de Varna, hecha por el rey al obispo Sisnando y a la iglesia de Santiago de Compostela.14

Se desconoce la fecha exacta de su muerte y dónde fue sepultado. Su primogénito, Gutierre Menéndez, heredó su dignidad condal en los territorios del actual norte de Portugal, con centro en Leza (Leça da Palmeira).

 

Leyendas y tradiciones sobre el conde Hermenegildo

El conde Hermenegildo se asocia a una tradición portuguesa relacionada con Rio Tinto, actualmente una freguesía del municipio de Gondomar. Según la leyenda el lugar se llama así porque en el 920 hubo una sangrienta batalla entre el emir ‘Abd al-Rahmán III y Ordoño II de León. El emir cordobés había asediado la ciudad de Oporto y en ella resistía Hermenegildo, su gobernador, abuelo de San Rosendo. De la cantidad de muertos que hubo en la batalla el río corrió muchos días teñido de sangre y desde entonces conserva el nombre.

Representación de Hermenegildo Gutiérrez en un azulejo de Rio Tinto (Portugal)

Representación de Hermenegildo Gutiérrez en un azulejo de Rio Tinto (Portugal)

 

Asimismo, el conde Mendo, llamado por algunos el Cid gallego, considera la tradición que participó en la reconquista de Tuy y Braga. Se cuenta que en Tuy recuperó el antiguo tesoro real del rey Witiza, donde dicho rey residió un tiempo.

Esta tradición se enmarca dentro de la curiosa corriente que considera que existió un reino o región de Tudesia con distintos grados de autonomía desde época de Witiza hasta su integración en el reino de León. Existe incluso una supuesta genealogía de regentes tudenses que empezaría con un hijo de Witiza llamado Flavio Sisebuto. Por supuesto es todo una invención tal y como explica en esta entrada del blog Tudensia.

 

Matrimonio y descendencia de Hermenegildo Gutiérrez

Hermenegildo Gutiérrez se casó con Ermesinda Gatóniz, hija del conde Gatón y Egilona. Su existencia viene corroborada por un documento del 23 de diciembre del 927 en el que su hijo el conde Gutierre Menéndez y su esposa Elduara hace una donación al monasterio de Santa María de Loyo y especifica que era hijo de la señora condesa Ermesinda (domne Ermesende comitisse).7

Hermenegildo y Ermesinda tuvieron la siguiente descendencia:

  • Gutierre Menéndez, conde de Leza, hombre de confianza de Ordoño II y padre de San Rosendo.
  • Arias Menéndez, conde de Miño.
  • Aldonza Menéndez, esposa del conde Gutierre Osóriz.
  • Elvira Menéndez, esposa de Ordoño II.
  • Enderquina Menéndez.
  • ¿Gudilona Menéndez?, esposa de Lucidio Vimaránez, conde de Portugal.

 

 

 


  1. Flórez, Enrique: España Sagrada, Tomo XIV, pág. 337.
  2. Flórez, Enrique: España Sagrada, Tomo XVI, p. 424 – 426
  3. Sáez, Emilio (1947). «Los ascendientes de San Rosendo: notas para el estudio de la monarquía astur-leonesa durante los siglos IX y X». Hispania: Revista Española de Historia (Madrid: CSIC, Instituto Jerónimo Zurita) (XXX): 139-156. OCLC 682814356. pág. 17.
  4. López Ferreiro, A.: Historia de la Santa Iglesia de Santiago de Compostela, II, Apéndice, pág. 3
  5. López Ferreiro, A.: Historia de la Santa Iglesia de Santiago de Compostela, II, Apéndice, pág. 33
  6. Serrano y Sanz: Documentos, pág. 265; y Cotarelo: Alfonso III, página 646.
  7. López Ferreiro, A.: Historia de la Santa Iglesia de Santiago de Compostela, II, Apéndice, pág. 35.
  8. Sáez, Emilio: Op. cit. pág. 19.
  9. Sáez, Emilio: Op. cit. pp. 21-22.
  10. López Ferreiro, A.: Historia de la Santa Iglesia de Santiago de Compostela, II, Apéndice, pág. 45
  11. Existe un documento algo anterior pero calificado de interpolado o claramente falso: el privilegio de 6 de mayo de 899 otorgado por Alfonso III a la iglesia de Santiago de Compostela y a su obispo Sisnando el día de la consagración del templo (López Ferreiro, A.: Historia de la Santa Iglesia de Santiago de Compostela, II, Apéndice, págs, 46-50).
  12. Yañez Neira, Fray María Damián: Historia del Real Monasterio de San Isidro de Dueñas, Publicaciones de la Institución Tello Téllez de Meneses, ISSN 0210-7317, Nº. 29, 1969, págs. 1-743
  13. López Ferreiro, A.: Historia de la Santa Iglesia de Santiago de Compostela, II, Apéndice, pág. 66.
  14. López Ferreiro, A.: Historia de la Santa Iglesia de Santiago de Compostela, II, Apéndice, pág. 74.