[¿? – ¿Sevilla?, c. 742]

Hijo mayor del rey visigodo Witiza

Al igual que sus hermanos Ardabasto y Aquila o Rómulo, Olemundo pactó con los invasores musulmanes en época del califa al-Walid I. De este modo los descendientes de Witiza pudieron conservar inmensas propiedades territoriales.

Según el cronista Ibn al-Qutiyya¹, bisnieto de Olemundo, Olemundo y sus hermanos participaron en la fulgurante invasión musulmana posicionándose en contra del rey Rodrigo

Cuando entró Tariq ben Ziyad en al-Andalus, en tiempos de al-Walid ben ‘Abd al-Malik, escribió Rodrigo a los hijos del rey [Witiza], que ya eran jóvenes y montaban a caballo, pidiéndoles ayuda y que sus manos se unieran frente contra el enemigo. Ellos movilizaron tropas en la frontera [de Toledo], avanzaron y acamparon en Secunda, pues no se fiaban de Rodrigo para entrar en Córdoba. Y [Rodrigo] salió hacia ellos. Luego marcharon al encuentro de Tariq. Cuando estaban los dos bandos frente a frente, acordaron Olmundo y sus hermanos traicionar a Rodrigo, y aquella noche enviaron mensajeros a Tariq, para informarle que Rodrigo había sido un perro de los perros de su padre, de su séquito, y le pedían el amán, si ellos partían al día siguiente junto a él, y él les asignaba los fundos de su padre, que eran tres mil fundos, después de eso llamadas “la parte escogida de los reyes”. Cuando amaneció, ellos y los que estaban con ellos se agregaron a Tariq, y fueron la causa de la victoria.

 

Cuando llegaron a él, le dijeron: “¿Eres emir tu mismo o sobre ti hay un emir?”, les dijo: “Sí, sobre mí hay un emir y sobre este emir hay un emir”, y les autorizó a encontrarse con Musa ben Nusayr en Ifriqiya para que les consolidara [el vínculo de ellos con él]. Ellos le pidieron que le escribiera [a Musa] sobre el asunto de ellos con él y sobre el compromiso que él [Tariq] les había dado. Así hizo, y ellos fueron a Musa, y le encontraron en su marcha [hacia al-Andalus], cerca del territorio de los beréberes, con el escrito de Tariq acerca de cómo ellos habían aceptado la sumisión, y la condición que con ellos había establecido. Musa ben Nusayr les dirigió [al califa] al-Walid ben ‘Abd al-Malik, y llegaron ante él, que les formalizó el compromiso de Tariq ben Ziyad, y con aquello garantizó a cada uno de ellos un acta, y en sus actas estaba: “que no se pondrían de pie ante nadie que entrara a su presencia ni saliera”.

 

La mayoría de sus posesiones se concentraban en el occidente de al-Andalus por lo que estableció su residencia habitual en Sevilla. Olemundo debió de fallecer en torno al año 742.  En ese momento su hermano Ardabasto intentó hacerse con todos sus dominios en detrimento de sus sobrinos.

Sin embargo, los hijos de Olemundo contrataron en Sevilla una expedición de barcos y acudieron a solicitar una audiencia al califa Hisham en Damasco. El califa reconoció sus derechos y obligó a Ardabasto a devolver aquello de lo que se había apropiado ilegalmente (743).

 

Descendencia de Olemundo

  • Sara, llamada la Goda, la mayor de los hermanos, se estableció en Sevilla.
  • Otro hijo de nombre desconocido que fue obispo metropolitano de Sevilla.
  • Abbas u Oppas, que murió en Yilliqiyya, es decir, en los dominios del reino de Asturias.

 

  1. El historiador andalusí Abu Bakr Ibn Umar Ibn Al-Qutiyya  era descendiente de la familia de Witiza, concretamente de Sara la Goda. Escribió la crónica Tarij Iftitah al-Andalus (Historia de la conquista de al-Andalus). Se puede consultar una traducción parcial en Viguera Molins, María Jesús (2011). La conquista de al-Andalus según Ibn al-Qutiyya (siglo X). Aljaranda 81.