Lubb ben Muhammad ben Lubb ben Musà Qasí [869-Liédena, 30 de septiembre de 907], también llamado Lupp o Lope (en árabe لب بن محمد بن لب بن موسى القسوي بن موسى بن فرتون بن قاسي بن فرتون)

Jefe de la familia Banu Qasí y gobernador musulmán de Tudela y Tarazona (898-907), Toledo (897-903) y Lérida (890-907)

Hijo de Muhammad ben Lubb ben Musà, jefe de los Banu Qasí entre los años 883 y 898.

En el 889 Ismail ben Musà, quien gobernaba las tierras de Lérida y la Barbitaniyya, enfermo, es atacado por Muhammad al-Tawil, gobernador de Huesca. Derrotó a los hijos de Ismail, uno de los cuales resultó muerto y otro quedó prisionero. Ismail murió al poco tiempo (octubre 889) y Muhammad al-Tawil se apoderó de las tierras de los Banu Qasi en la zona. Ante este hecho, Muhammad ben Lupp, sobrino de Ismail ben Musà, reivindicó ante el emir ‘Abd Allah las tierras recién tomadas como pertenecientes a la familia Banu Casi. El emir le dio la razón y le cedió Lérida, que Muhammad entregó a su hijo Lubb.

Su primera aparición en las crónicas data del año 896 cuando trata de reforzar el castillo de Monzón y es atacado por el gobernador de Huesca, Muhammad al-Tawil. Lubb huyó al principio pues las tropas de al-Tawil eran más numerosas, pero poco después logró emboscarlo y lo venció, haciendo prisionero a su hijo Fortún ben Muhammad.

Un año más tarde, en el 897, Lubb emprendió desde Lérida una expedición contra el castillo de Aura, en territorio del conde de Barcelona. Le salió al encuentro Wifredo el Velloso, a quien  venció e hirió con su lanza. Wifredo murió poco después. Tras la victoria Lupp comenzó la construcción del castillo de Balaguer. Mientras tanto, su padre, Muhammad ben Lubb, había entrado en Toledo llamado por sus habitantes a comienzos de 897. Pero ocupado en sus empresas contra los cristianos y contra el gobernador de Zaragoza, entregó la ciudad del Tajo a su hijo Lupp.

En el 898, Lupp ben Muhammad marchó sobre Jaén y atacó la fortaleza de Cazorla, que tomó al vencer a su gobernador, Ibn al-Saliya. En ella estaba esperando a una tal Zakariya ibn al-Nila, enviado por el rebelde Umar ben Hafsun para negociar con él un tratado de alianza en nombre de su padre, cuando recibió la noticia de la muerte de éste en Zaragoza. Convertido en el jefe de los Banu Qasi, Lupp ben Muhammad reconoció la soberanía del emir, el cual le confirmó su soberanía en todas las plazas que poseía, incluidas Tudela y Tarazona, solar de la familia situado a 150 kilómetros de la frontera con el reino de Asturias. Lupp ben Muhammad inició otra época de éxitos para la familia Banu Qasi.

Tras la muerte de Muhammad ibn Lupp, el rey Alfonso III renovó sus ataques al territorio de los Banu Qasi. En el 899 reunió tropas en Álava, Castilla y quizás Pamplona, y con ellas entró en el valle de Borja, en el que hizo numerosos prisioneros y atacó Tarazona. Lubb ben Muhammad estaba ocupado sitiando Zaragoza, a unos 90 kilómetros de distancia. Enterado de los propósitos del rey cristiano, abandonó el arrabal de Zaragoza al frente de su caballería y, tras una marcha increíblemente rápida, entró en una noche en Tarazona. Al día siguiente, el rey Alfonso III atacó ignorante de la presencia de su enemigo en la ciudad. Trabado el combate, salieron los jinetes de Lupp al frente de éste, y derrotaron a los cristianos ocasionándoles numerosas bajas. Tras la victoria, los cristianos se retiraron a su reino y Lupp regresó al sitio de Zaragoza.

El 12 de junio de 901 el rey Alfonso III obtuvo una brillante victoria sobre los cordobeses en Zamora. Después de la misma renovó sus ataques contra los Banu Qasi, pero volvió de nuevo a fracasar en su intento.

En el 903 la ciudad de Toledo se rebeló contra la autoridad de los Banu Qasi. Lupp se vio obligado a sofocar la rebelión personalmente, entrando triunfalmente en la ciudad el 31 de octubre. Allí dejó a su hermano Mutarrif como gobernador, si bien posteriormente fue sustituido por su tío Muhammad ibn Ismail ibn Muza (aunque no sabemos cuando).

En el 904 el rey Alfonso III conquistó y arrasó el castillo de Ibrillos. Entró en tierras de los Banu Qasi y sitió el castillo de Grañón, situado en el camino de Nájera. Lupp respondió en el verano de ese año conquistando el castillo de Bayas, situado a poca distancia de Miranda de Ebro, obligando al rey cristiano a abandonar el cerco de Grañón. En noviembre de ese año Lupp atacó al conde de Pallars, tomándole algunos castillos fronterizos.

En el 905 continuó el cerco de la ciudad de Zaragoza, donde destruyó algunos fortines construidos por los defensores y construyendo otros para reforzar el cerco.

Los éxitos de Lupp ben Muhammad y los fracasos de Alfonso III predispusieron al anciano rey de Pamplona, Fortún Garcés, para reanudar la vieja alianza familiar de los reyes pamploneses con sus parientes Banu Qasi. Ya había dado un primer paso en el 899 cuando no unió sus tropas a las de Alfonso III con ocasión de la expedición a Borja y Tarazona. Por su parte, el rey Alfonso III, cuñado de Fortún Garcés ya que su hermana Jimena se había casado con el rey asturiano en el 869, había planeado sustituir la dinastía Arista reinante en Pamplona por otra que no tuviera ninguna relación de sangre con los muladíes del valle del Ebro.

En el año 905 un tal Sancho Garcés, sobrino del conde de Pallars, derrocó al anciano Fortún Garcés y se proclamó rey con el beneplácito del rey Alfonso III, iniciando así la segunda dinastía reinante de Pamplona. Por su parte, en el 906 los toledanos asesinaron al gobernador, tío de Lupp, y pusieron en su lugar a Lupp ibn Tarbisa, aliado de Alfonso III.

Lupp ben Muhammad reaccionó contra el cambio dinástico marchando contra el nuevo rey en el 907 y tratando de construir una fortaleza no lejos de Pamplona, con el fin de repetir el tipo de asedio que estaba realizando en Zaragoza. Sancho I Garcés movilizó sus tropas contra el Banu Qasi y le preparó varias emboscadas. En una de ellas cayó Lupp ben Muhammad, que murió combatiendo el 30 de septiembre de 907 en la batalla de Liédena. Tenía tan solo 39 años de edad.

Le sucedió su hermano ‘Abd Allah ben Muhammad ben Lubb.

Descendencia

Tuvo tres hijos:

  • Abd Allah ben Lubb
  • Muhammad ben Lubb, el último miembro relevante de la familia Banu Qasí.
  • Fortún ben Lubb, gobernador de Lérida (907) aunque posteriormente fue derrocado por Muhammad al-Tawil.

Sus tres hijas, nacidas antes del 889, se casaron sobre esta fecha con Jimeno, Sancho y Fortún, hijos de Iñigo Garcés, hermanastro del nuevo rey de Pamplona Sancho I Garcés, y se fueron a Córdoba con sus maridos cuando el golpe de estado.