Localidad burgalesa situada en un cerro sobre el río Riaza, cerca de la N-122.

Aunque con restos prehistóricos encontrados en las numerosas cavidades de las faldas del cerro y situada en la zona de dominio arevaco, Haza entra en la historia con mayúsculas el año 912. Ese año el conde de Burgos, Gonzalo Fernández, tras ocupar la milenaria ciudad de Clunia y San Esteban de Gormaz, cruza el río Duero y se establece en la fortaleza natural de Haza. Mientras tanto, Gonzalo Téllez, conde de Lantarón y Cerezo ocupaba Osma y Munio Núñez, desde Castrojeriz, se hacia con el control de Roa.

Vista de Haza desde el sur

Haza se convirtió desde entonces en una fortaleza básica para en control del río Duero y del acceso por el río Riaza. Desde el cerro se tiene una amplia visibilidad, más de 270º, sobre el norte, el sur y el oeste. Además, el cerro sobre el valle es de difícil acceso y dispone de numerosas cuevas que permiten el refugio. Por esta zona pasaron los ejércitos de ‘Abd al-Rahman III que destruyeron Haza y las fortalezas tanto del valle del Riaza como las cercanas de Roa y San Martín de Rubiales tras su derrota en la batalla de Simancas (939) y a petición de los habitantes de la zona de Guadalajara, que se quejaban de la rapiña que los de haza hacían sobre sus territorios. Así lo cuenta el historiador árabe Ibn Hayyan:

«El príncipe de los creyentes era del parecer de continuar el río Duero hacia San Esteban y Gormaz porque les escaseaban los granos y por la dificultad de forrajear por estar agostados los campos. Pero aquellas gentes de Madinat al-Faray (Guadalajara) y sus castillos, que les acompañaban, acudieron a él quejándose [de los ataques] procedentes de los politeístas del Wadi Asah (valle del río Aza) y sus fortalezas, insistiéndole y rogándole para que dirigiese el poderoso ejército contra sus castillos y cultivos. Subrayaban que aquello les sería de mayor provecho, así como a las gentes de las fronteras, que la profunda incursión en territorio politeísta y el causar destrozos a quienes no lanzaban algaras contra ellos ni les venían a violentar.

Entonces dirigió las tropas contra el río Haza, no dejando allí castillo que no destruyese, aldea que no arrasase, ni medio de vida que no acabase. Cuando llegó a los confines de dicha [región], no quedando al ejército lugar por recorrer, ordenó a los adalides fueran a reconocer [el terreno] para buscar los caminos más directos hacia el Hisn Antisa (castillo de Atienza) y los más convenientes y de trayecto más seguro para el retorno de los musulmanes, dado el abrumamiento de sus acémilas. Acordaron dirigirse hacia el Hisn Qstrb (castillo de C…) [Castrobón, en Fresno de Caracena], ya que desesperaban de salir a otra parte».

Al año siguiente hubo una incursión cristiana contra la frontera musulmana, seguramente en respuesta a este ataque, y que probablemente fue llevado a cabo por los habitantes de valle del Riaza y las gentes de Osma y Clunia. Ese mismo año hubo un impulso expansivo con el que Fernán González alcanzó Sepúlveda.

A partir del 977 la zona sufre las las acometidas de Almanzor. Aunque no existen menciones a la localidad en esta época, es de suponer que Haza, al igual que otras fortalezas del valle del Riaza (Montejo, Maderuelo, Ayllón), pudo ser abandonada o al menos tomada por las tropas califales hasta que a partir del 1011 el territorio vuelve a ser recuperado y reorganizado por el conde Sancho García.

Haza se convirtió en el centro de la Comunidad de Villa y Tierra de Haza, con un total de 20 aldeas. El castillo pervivió y en 1120 aparece por primera vez el nombre de uno sus tenentes: García Garcíez de Aza. En 1371 Enrique II concede la villa a a Juan González de Avellaneda y posteriormente acabará en manos de los condes de Miranda. En 1182 se funda en la localidad el monasterio de Santa María, dependiente de Bujedo de Juarros.

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Patrimonio artístico

En la actualidad el pueblo, prácticamente despoblado, conserva un núcleo histórico de interés sobre la peña. El acceso se realiza por la muralla a cuya derecha está la Torre del Homenaje, resto del castillo reedificado entre los siglos XII y XV. En el interior de la muralla se conservan más restos de dicho castillo, actualmente en proceso de consolidación de las ruinas.

Dentro del pueblo podemos contemplar la sencilla iglesia de San Miguel, con estilos románico y gótico, incorporada en su lado sur a la muralla. En su interior se conservan varias tablas hispanoflamencas del siglo XV.

La  muralla de Haza es perfectamente visible en todo el lado sur sobre el valle del río Riaza y conserva varios cubos. Las casas se han integrado en la muralla en la cual han practicado ventanas y balcones.

Restos del castillo de Haza

En el cerro, a las afueras, y actualmente dentro del pequeño cementerio, se encuentran los restos románicos y góticos de otra construcción religiosa.

Existen además dos ermitas. Bajando por el sur hacia el valle está la ermita de Santa Juana, dedicada a la beata Juana de Aza, madre de Santo Domingo de Guzmán. Hacia el noreste, también en el valle, está la ermita de San Isidro.

Rutas de senderismo

Sendero PRC-BU-79. Sendero por el Valle del Riaza entre Adrada de Haza y Haza