Sepúlveda es una localidad de la provincia de Segovia. Situada en un cerro encajonado por los cursos de los ríos Duratón y Caslilla. Se encuentra en el comienzo del paraje natural de las Hoces del río Duratón. Fue declarada Conjunto Histórico Artístico en 1951.

 

Hoz del Duratón en Sepúlveda

Hoz del Duratón en Sepúlveda

 

Historia antigua de Sepúlveda

Se han encontrado bifaces del Paleolítico Inferior en la ermita de San Julián y otros hallazgos en la cueva del Tisuco, en la Ocecilla, como cerámica tosca, cuchillos, hachas pulimentadas y cráneos del Paleolítico Superior. También en la cercana Cueva de los Siete Altares aparecieron cerámicas, hachas, acaso también neolíticas. Y en la cueva del Duratón, huesos, industria del sílex, cerámica… Aparecieron además pinturas, muy rudimentarias y pobres, pero significativas, en las cuevas de Molinilla, La Nogaleda y la Solapa del Águila, sin que se pueda afirmar su carácter mágico, ritual, litúrgico o funerario. Es probable que también tuviera pobladores arévacos en la Edad del Hierro. Elementos romanos hay en la muralla de la villa, como también lo son los puentes Talcano y Picazos y los restos de la calzada.

 

Historia de la Alta Edad Media en Sepúlveda

Los visigodos llegaron tras los romanos y se asentaron en Castrogoda, una península inmediata a la desembocadura del Caslilla en el Duratón, así como en el cañón del río, en la Cueva de los Siete Altares. De esta época es la cercana necrópolis excavada en Duratón con 666 sepulturas, algunas con ricos con ajuares.

Es posible que las tropas árabes y bereberes de Táriq ben Ziyad pasarán por esta zona ya en el 712, de camino hacia la ciudad de Amaya, capital del ducado visigodo de Cantabria, siguiendo el camino que desde Somosierra pasaba por aquí y continuaba por Valdezate, Roa, Tordómar, Pampliega, Castrojeriz y Sasamón. Se iniciaría así una breve ocupación musulmana hasta que a partir del año 740, como consecuencia de la rebelión bereber, el valle del Duero es abandonado por los musulmanes y además sufre los saqueos del rey Alfonso I de Asturias.

Precisamente de este momento es la primera mención histórica de la ciudad. Según la versión Ad Sebastiam de la Crónica de Alfonso III, Sepúlveda es nombrada como una de las ciudades que Alfonso y su hermano Fruela saquearon y se llevaron consigo a parte de su población.

 

Toma de Sepúlveda por Fernán González (940)

La zona debió de quedar poco poblada, una franja de terreno de paso, de amortiguación entre el reino de Asturias y el emirato de Córdoba. Sepúlveda vuelve a la historia en el año 940 cuando, aprovechando la resaca de la victoria de Simancas (939), es incorporada al condado de Castilla por el conde Fernán González. Nos lo narran los Anales Castellanos Segundos: «En la era 978ª (año 940) repobló Sepúlveda (Sedpublica) el conde Fernán González»; y los Anales Castellanos Primeros: «En la era 984ª (año 946) repobló Fernán González la ciudad conocida con el nombre de Sepúlveda (Septepubplica), lo que hizo con la ayuda de Dios y por orden del príncipe Ramiro. Gracias sean dadas a Dios». Aunque no existe acuerdo en la fecha proporcionada por sendos anales, parece más correcta la de los Anales Castellanos Segundos pues la otra ha llegado a nuestros días modificada.

La expansión del condado castellano hacia el sur hizo de Sepúlveda una plaza fronteriza importante y una cabeza de puente frente al territorio del emirato. Es posible que en el 947 fuera afectada, sin mayores consecuencias, por una incursión cordobesa dirigida desde Toledo.

 

Almanzor conquista Sepúlveda (984)

Pero con el ascenso de Almanzor la obra que Fernán González había impulsado en tierras sepulvedanas pronto se iría al traste. Su hijo García Fernández no pudo aguantar las acometidas de Almanzor. La primera campaña contra Sepúlveda ocurrió en agosto del año 979. Almanzor saqueó la zona aunque no llegó a tomar la ciudad, supuestamente defendida por el conde García Fernández. Así lo cuenta al-Udri:

VII. Santbulbika primera. Hizo Muhammad ibn Abi Amir la primera campaña contra Sepúlveda. Fue una aceifa de una penetración. [Partió] la noche del martes a comienzos de muharram del año 369 (29 julio 979), que correspondió a 2 días por andar del mes de julio. Volvió el domingo 4 de safar (31 de agosto 979), al cabo de 35 días.

Y el autor del Dikr bilad al-Andalus dice sobre esta misma incursión.

La séptima la de San Balqiq, donde hizo botín y provocó una gran matanza y graves devastaciones; luego regresó a Córdoba.

En el 983 Almanzor actuó contra la cercana Sacramenia, momento que supuso el desmantelamiento de esa fortaleza. El turno definitivo de Sepúlveda llegó al año siguiente. En el 984 Almanzor llevó a cabo su segunda campaña contra Sepúlveda, ciudad que acabó tomando y en la que situó una guarnición. Así lo narra al-Udri:

XXI. Sepúlveda segunda y la llanura de Barcelona: Hizo Muhammad ibn Abi Amir una segunda campaña contra Sepúlveda y contra el territorio de Barcelona. Fue una aceifa que tuvo dosm penetraciones. [Partió] el miércoles 8 días por andar de muharram del año 374 (25 junio 984), que correspondió al segundo día de la fiesta de Pentecostés. Volvió el 8 de rabí II del mismo año (8 septiembre 984), al cabo de 70 días.

Sin emabrgo el relato del Dikr bilad al-Andalus es algo más descriptivo ya que nos informa de que fueron utilizadas armas de asedio, en concreto almajaneques, armas capaces de lanzar piedras de hasta 500 kg. pensadas para destruir murallas y otras fortificaciones:

La vigésimosegunda, la de Sepúlveda, otra vez; instaló los almajaneques y la combatió día y noche hasta conquistarla por las armas. Obtuvo botín y cautivos en número incontable y la destruyó. Regresó por Barcelona matando y arrasando.

Sepúlveda sería una de las ciudades que en el 1011 estarían dentro del acuerdo que el califa Sulayman por un lado, y Wadih, gobernador de la Marca Media, por otro, habrían ofrecido al conde Sancho García a cambio de su apoyo militar en la lucha por alzarse con el califato de Córdoba.

 

El Fuero de Sepúlveda (1076)

Nos sabemos si efectivamente Sepúlveda pasó en ese momento a poder castellano ya que no existe ningún documento que así lo certifique. Bien fuera en ese año o algo más tarde, lo que sí es cierto es que es en el siglo XI cuando Sepúlveda se repuebla definitivamente de manos de Alfonso VI. Es entonces cuando la villa aparece constituida ya como una entidad política territorial. Para dar ese carácter político y administrativo, el rey Alfonso VI confirma el Fuero (1076). 

El texto del Fuero Breve, también llamado Fuero Latino por estar escrito en esta lengua, contiene la confirmación que el 17 de noviembre de 1076 hicieron Alfonso VI e Inés, su mujer, de unos privilegios que ya habían sido otorgados con anterioridad a la villa de Sepúlveda por los condes castellanos Fernán González, García Fernández y Sancho García y por el rey Sancho III de Navarra, abuelo de Alfonso VI.

El Fuero Extenso, conocido también como Fuero Romanceado por encontrarse escrito en castellano antiguo, es de gran importancia también puesto que no se trata de una copia del anterior sino del documento original. El texto es actualmente homenajeado cada año, en el mes de julio, en la Fiesta de los Fueros.

Sepúlveda se convertirá en la cabeza de una Comunidad de Villa y Tierra.

 

Patrimonio monumental de Sepúlveda

Castillo y murallas

El castillo marca el límite de las murallas de la villa y es uno de los lados menores de la Plaza Mayor. Es una edificación producto de tres épocas muy distintas: en primer lugar, observamos tres torreones pertenecientes a la muralla altomedieval del siglo X que formaba parte, al mismo tiempo, del castillo-palacio; por otro lado, en los paños de la muralla, se abren dos balconadas pertenecientes a la casa de los González de Sepúlveda, edificio del siglo XVI; en el siglo XVIII, al castillo se le adosó una fachada barroca acompañada de una espadaña situada en el torreón central y formada por dos campanas, una de las cuales, la zángana, toca cada día el tradicional Toque de Queda, 33 campanadas que anunciaban el cierre de las puertas de la muralla y que hoy forman parte de la cultura inmaterial de la localidad.

Castillo de Sepúlveda

Castillo de Sepúlveda

Castillo de Sepúlveda

Castillo de Sepúlveda

Placa en honor a Fernán González en el castillo de Sepúlveda

Placa en honor a Fernán González en el castillo de Sepúlveda

Este edificio, que fue ayuntamiento un tiempo, pero que, sobre todo, es conocido por el nombre de El Registro, ya que era el lugar donde se registraban las materias primas que venían a venderse en Sepúlveda y donde se pagaban los impuestos. A su izquierda se encuentra la antigua cárcel, visitable, en funcionamiento entre los años 1543 y 1984.

Es posible seguir el trazado de la muralla en algunas zonas, como en el tramo llamado Trascastillo y en la zona de El Postiguillo, quizás la más antigua. También se conservan algunas de sus Siete Puertas: en la entrada de la calle que lleva al Santuario de Nuestra Señora de la Virgen de la Peña se encuentra la llamada Puerta del Azogue o del Ecce Homo; a las afueras, camino del Parque Natural de las Hoces del río Duratón, se observan los restos de la Puerta de la Fuerza, de la que parte una calzada romana que desemboca en el Puente de Picazos; y en el barrio de San Esteban se encuentra la Puerta del Río, junto a la hornacina de la Virgen de las Pucherillas; y junto al río Caslilla la puerta de Duratón.

Puerta de la Fuerza de Sepúlveda

Puerta de la Fuerza de Sepúlveda y restos de muralla y de calzada romana

Puerta del Castro de Sepúlveda

Puerta del Castro de Sepúlveda

Puerta de Duratón de Sepúlveda

Puerta de Duratón de Sepúlveda

Puerta del Azogue o Ecce Homo de Sepúlveda

Puerta del Azogue o Ecce Homo de Sepúlveda

 

Iglesias románicas

De las hasta 15 iglesias que Sepúlveda llegó a albergar en la época de su esplendor medieval hoy en día se conservan 5 en perfecto estado y que son de los mejores ejemplos del románico segoviano. La Iglesia de los Santos Justo y Pastor (s. XII y XIII) alberga hoy en día el Museo de los Fueros, un centro sobre la historia de la villa. Conserva una curiosa cripta románica.

 

La más antigua de las conservadas es la iglesia de El Salvador, que aún conserva una lápida fundacional fechada en el año 1096.

Iglesia de Santiago de Sepúlveda

Iglesia de Santiago de Sepúlveda

Iglesia de San Bartolomé de Sepúlveda

Iglesia de San Bartolomé de Sepúlveda

Nuestra Señora de la Virgen de la Peña de Sepúlveda

Nuestra Señora de la Virgen de la Peña de Sepúlveda

Pórtico de San Salvador de Sepúlveda

Pórtico de San Salvador de Sepúlveda

La iglesia románica de San Bartolomé (s. XI-XII)  es la única iglesia de las tres que se construyeron en zona de extramuros que aún se conserva. Posee una sola nave con dos capillas que forman crucero y cubierta de madera. Es la actual parroquia de Sepúlveda. En ella se celebra la Fiesta de El Diablillo. Cada 23 de agosto, a las 10 de la noche, las luces de la plaza y del barrio de San Bartolomé se apagan para dar paso a un momento mágico: de una hoguera encendida momentos antes, salen los diablillos y bajan la escalinata dando escobazos a los asistentes.

La Iglesia de Nuestra Señora de la Peña (s.- XII -XII) es quizás la mas imponente de todas, no solo por su fábrica, sino por su situación sobre una de las Hoces del Río Duratón, en un paisaje de singular belleza. En la parte trasera de la iglesia se sitúa un mirador desde donde se puede disfrutar de la vista de las primeras Hoces del Río Duratón.

Por último la iglesia de Santiago, también románica, alberga actualmente la Casa del Parque de las Hoces del Río Duratón y tiene un cripta del siglo X con una necrópolis altomedieval, uno de los escasos restos prerrománicos de la localidad.

 

Casas nobles y otros monumentos

Se conservan numerosos ejemplos de casas nobles como la Casa de los Proaño o del Moro (con fachada plateresca), la Casa de los González de Sepúlveda y la Casa de las Conchas. Pero quizás el más llamativo es uno de los pocos restos de románico civil de toda la provincia de Segovia: la Casa de los Gil de Gibaja, actualmente convertida en posada.

Casa de los Gil de Gibaja de Sepúlveda

Casa de los Gil de Gibaja de Sepúlveda

Torre de la Casa del Moro en Sepúlveda

Torre de la Casa del Moro en Sepúlveda

Calle de Fernán González en Sepúlveda

Calle de Fernán González en Sepúlveda

Asimismo puede contemplarse el Arco de la Judería, un triple arco que, según la tradición, separaba la judería del resto de la ciudad. Por último mencionar el museo dedicado al pintor local Lope Tablada de Diego y la colección Allende-Salazar de figuras de juguete.