[¿Barcelona?, c. 1024 – Barcelona, 26 mayo 1076] Llamado El Viejo.

Conde de Barcelona y Gerona (1035-1076)
Conde de Osona (1054-1076)

Ramón Berenguer I era el hijo primogénito del conde Berenguer Ramón I de Barcelona y de Sancha Sánchez de Castilla.

Su padre falleció el 31 de marzo de 1035. En el testamento, redactado en 1032, había dejado establecido que sus dominios se repartían de este modo: Ramón Berenguer I recibía los condados de Gerona y de Barcelona hasta el río Llobregat; a su segundo hijo, Sancho Berenguer, desde el Llobregat hasta la frontera con Olérdola y el Penedés; y a Guillermo, primer hijo tenido con Guisla, su segunda esposa, el condado de Osona en condominio con Guisla mientras esta no contrajera matrimonio.

En el reparto se establecía que Ramón Berenguer tendría cierta primacía sobre sus hermanos. Por otro lado, dado que los tres hermanos eran aún menores de edad, será su abuela Ermesenda, viuda de Ramón Borrell, quien se hará cargo del gobierno efectivo. Ermesenda desde 1017 tenía el cogobierno de los condados junto con su hijo Berenguer Ramón I.

Miniatura de Ramón Berenguer I según la Genealogía de la Casa de Aragón del Monasterio de Poblet (c. 1400)
Miniatura de Ramón Berenguer I según la Genealogía de la Casa de Aragón del Monasterio de Poblet (c. 1400)

Regencia de Ermesenda (1035-1039)

Como ya hemos mencionado, Ermesenda era desde 1017 condesa propietaria de Gerona, Barcelona y Osona. Ante la minoría de dad de sus nietos se hace con el gobierno. Es posible que estableciera algún acuerdo con su nuera Guisla, de forma que no tenía la tutela de Guillermo. En un documento de 1036 en el que se dona Egara (Terrasa) a la sede episcopal de Barcelona, aparece la firma de Ermesenda, Ramón Berenguer I y Guisla.

Pero parece que Guisla se retiró al condado de Osona, donde su hijo Guillermo era el conde, y no interfirió en la política condal. Además, en torno al 1049 volvió a casarse con lo que perdió todos sus derechos y dominios condales.

Ermesenda era una mujer enérgica y tuvo a su lado excelentes consejeros como el juez Pons Bonfill Marc, y varios eclesiásticos notables como Pedro, obispo de Gerona, y el abad Oliba.

Durante este período la condesa Ermesenda y su nieto aparecen en los documentos de la consagración de las iglesias de Vic (31 agosto 1038) y de Gerona (21 septiembre 1038). En esta última ocasión abuela y nieto donaron 300 onzas de oro para la construcción de una auream tabulae.

Conflictos internos en los condados de Ramón Berenguer

El gobierno de Ramón Berenguer I supuso una auténtica prueba de fuego de la autoridad condal. La situación de la propiedad y los derechos era realmente intrincada.

Por un lado su abuela Ermesenda gobernaba prácticamente sin consultar a su nieto en el condado de Gerona. Por otro lado el condado de Barcelona estaba dividido entre los dominios del propio Berenguer Ramón I y su hermano Sancho Berenguer, al sur del río Llobregat, el llamado condado de Olérdola. Y su hermanastro Guillermo junto a su madre Guisla, gobernaban el condado de Osona. Si bien todos debían baiulía, es decir, homenaje o preeminencia al conde Ramón Berenguer I, las relaciones fueron realmente difíciles.

Ramón Berenguer I trató de volver a unificar los dominios de su padre enfrentándose tanto a su propia familia como a nobles muy poderosos.

El condado de Olérdola y la rebelión de Mir Geribert (1051-1059)

En el territorio fronterizo del condado de Olérdola, gobernado por su hermano Sancho Berenguer, se inició uno de los conflictos más problemáticos para el conde de Barcelona.

En torno a los años 1041/42, el noble Mir Geribet se intitula princeps de Olérdola. No se sabe la actitud de Sancho Berenguer ante este agravio frente a la autoridad condal, pero lo que es cierto es que era un desafío tanto contra él como contra Ramón Berenguer I.

Mir Geribert era primo de Ramón Berenguer. Quizás al ver que sus territorios del Penedés, fronterizos con lso muslmanes, pasaban a ser gobernados por un menor de edad se intituló de este modo. Pero también existía un conflicto patrimonial de fondo por la posesión de territorios disputados entre su familia y el monasterio de San Cugat (éste último apoyado por la familia condal barcelonesa).

El conde Sancho Berenguer renunció al condado en el 1049 en favor de Ramón Berenguer I. Pero Mir Geribert siguió siendo rebelde. Entre este año y 1052, Mir Geribert y su hijo cometen reiterados actos de rebeldía:

  1. Vendieron las franquicias de los habitantes de Olérdola, unos derechos y libertades inalienables que habían sido otorgados por los condes de Barcelona, de los cuales eran súbditos directos y exclusivos. También lo hicieron con algunos derechos de los habitantes del Vallès.
  2. Bernardo, hijo de Mir, realizó sin la aprobación condal, una algarada contra el término de Aramprunyà.
  3. En 1051, inducirán a los sarracenos a no pagar las parias debidas al conde de Barcelona tras su campaña victoriosa en 1049/50.

En 1052 Ramón Berenguer trata de controlar la situación. Entabla una serie de negociaciones en la que intervino el obispo Guislaberto de Barcelona, primo de Mir Geribert. Un tribunal presidido por el arzobispo Wifredo de Narbona, el mencionado Guislaberto y los obispos Berenguer de Gerona y Guillermo de Vic sentencia que se ha de mantener la autoridad condal y que, si esta era restablecida y reparados los daños ocasionados, Mir Geribert volvería a tener la gracia del conde.

Pero Mir hizo caso omiso de la sentencia y multiplicó los actos de hostilidad contra Ramón Berenguer I y sus vasallos.

La hostilidad de Mir Geribert perduró hasta el año 1059. Durante una temporada Mir residió en el reino taifa de Tortosa. A fines del 1058 o inicios del 1059, siendo Nabil rey de Tortosa, Ramón Berenguer I mandó emisarios a Tortosa y, como resultado de estas gestiones, Mir Geribert compareció en Barcelona para acatar una sentencia datada el 1 de julio de ese año.

Esta sentencia era algo más suave que la del año 1052, aunque aún así Mir Geribert tuvo que ceder varias de sus propiedades.

De este modo cesó la rebelión del clan de los Geribert.

Desórdenes internos en el condado de Barcelona (c. 1041-1044)

Posiblemente relacionados con la rebelión de Mir Geribert, Ramón Berenguer sufrió también el menosprecio a su autoridad condal en la propia capital de su condado. El obispo Guislaberto de Barcelona y el vizconde Udalardo II, ambos familia de Mir Geribert, llegaron a apedrear el palacio condal desde los respectivos palacios episcopal y vizcondal.

Incluso se pusieron de lado del conde Ramón Wifredo de Cerdaña, o al menos indujeron a que parte del ejército condal barcelonés que se iba a enfrentar a él no se presentara.

Esta rebelión parece ya resuelta en el año 1044.

Incorporación del condado de Osona- Vic (1054)

En torno al 1049 su madrastra Guisla se volvió a casar, en esta ocasión con el vizconde Udalardo II de Barcelona. De este modo perdía sus derechos condales.

Finalmente, su hermanastro Guillermo también renunció a esos mismos derechos (1054) y los cedió (realmente vendió) al conde Ramón Berenguer I.

Así el conde recuperaba el dominio completo sobre la totalidad del condado de Barcelona.

Relación conflictiva con su abuela Ermesenda y las excomuniones

Tampoco fue fácil la relación con su abuela Ermesenda, quien gobernaba de facto el condado de Barcelona. Ya al poco de alcanzada su mayoría de edad tuvo fricciones con ella por la designación del nuevo abad de San Feliú de Guixols, aunque llegaron a un acuerdo en junio de 1043.

Durante unos años la relación se mantuvo pacífica hasta que Ramón Berenguer I se casa por tercera vez, con Almodis de la Marca tras repudiar a Blanca, su segunda esposa.

Blanca, apoyada por Ermesenda, consiguió del papa Víctor II la excomunión de Ramón Berenguer I (1053). Ante la intención de Ramón Berenguer de dotar patrimonialmente a su esposa con propiedades condales, su abuela se opuso enérgicamente y logró una nueva excomunión de parte del Papa, que en esta ocasión afectaba tanto a Ramón Berenguer como a Almodis y que fue ratificada por los arzobispos Riambau de Arlés y Wifredo de Narbona en el sínodo de Tolosa de septiembre de 1056.

El conflicto con Ermesenda no se resolvió hasta el año 1057, gracias a la mediación del obispo Guillermo de Vic. Ermesenda acabó vendiendo por 1000 onzas de oro sus derechos condales y ofreciéndose a mediar en la sede vaticana para conseguir el fin de las excomuniones.

En definitiva, hasta el año 1059 Ramón Berenguer I no se hace con el dominio completo de los condados que habían sido de su padre y de su abuelo.

Relaciones con los condados vecinos

Berenguer Ramón I trabajó por estrechar lazos con sus condados vecinos y consolidar la primacía del condado de Barcelona sobre el resto de condados con desigual fortuna.

Trató de enlazar matrimonialmente con el conde Guillermo II de Besalú y obtener su vasallaje. Para eso casó a Lucía de la Marca, hermana de Almodis, con el conde. El 11 de septiembre de 1054 Guillermo II juró fidelidad a Ramón Berenguer I y hubo intercambio de castillos. Pero en 1057 el conde Guillermo II repudió a Lucia y el acuerdo de vasallaje quedó anulado.

Lucía de la Marca volvió a ser una ficha en los acuerdos matrimoniales. El año 1058 se casa con Artal I, conde de Pallars Sobirà. De este modo este condado entra en el área de influencia de Barcelona.

Las relaciones con el condado de Urgel eran bastante cordiales. En 1058 selló una alianza con Armengol III de Urgel.

Con respecto al condado de Cerdaña, en 1051 el conde Ramón Wifredo de Cerdaña se enfrentó al conde Armengol III de Urgel y a su aliado el conde de Barcelona Ramón Berenguer I, pero poco después se reconcilió con Ramón Berenguer y le ayudó en sus expediciones contra las ciudades musulmanas de Zaragoza, Lleida y Tortosa.

El 1058 el conde de Cerdaña realizó un pacto con el conde de Barcelona: Ramón Wifredo rindió homenaje a Ramón Berenguer y acordó el matrimonio de su hijo Guillermo I con una hija del conde barcelonés. A cambió el conde de Barcelona ayudó a Ramón Wifredo a conquistar el enclave musulmán de Les Olugues, en la Alta Segarra. Juntos también hicieron incursiones contra los territorios musulmanes de Zaragoza, Lérida y Tarragona.

Finalmente, su relación con el condado de Ampurias fue también cordial. En 1064 Ramón Berenguer aparece en la consagración de la sede de Castellón de Ampurias junto al conde Ponce I. Y en 1067 éste se convirtió en vasallo de Ramón Berenguer I.

El conde Ramón Berenguer I y su esposa Almodís. Liber Feudorum Maior, (Archivo de la Corona de Aragón, Cancillería, Registros, n.º 1, fol. 83bis), h. 1200
El conde Ramón Berenguer I y su esposa Almodís. Liber Feudorum Maior, (Archivo de la Corona de Aragón, Cancillería, Registros, n.º 1, fol. 83bis), h. 1200

Expansión frente a las taifas andalusíes

La expansión occidental del condado de Barcelona que había sido iniciada por Ramón Borrell y continuada por Berenguer Ramón I gracias a sus pactos con Armengol II de Urgel es seguida por Ramón Berenguer I.

Al poco de su mayoría de edad se enfrentó con éxito contra la taifa de Zaragoza. Y en 1046 impuso el pago de parias a la taifa de Tortosa.

En 1048 Ahmad al-Muqtadir, rey de la taifa de Zaragoza, y su hermano Yusuf al-Mudaffar, rey de la taifa de Lérida atacaron las fronteras del condado de Urgel, apoderándose de Ager. La alianza Barcelona-Urgel contraatacó y logro retomar Ager y en mayo de 1050 Yusuf cedió las plazas de Camarasa y Cubells a Barcelona. A suvez Ramón Berenguer I fue donada por el conde barcelonés a Urgel a cambio de que no percibiera los 1000 mancusos anuales de parias de Lérida. El pacto obligó a Yusuf a aliarse con Barcelona y Urgel frente a su hermano de Zaragoza.

Segín Ibn Jaldún, entre mayo de 1051 y mayo de 1052 una alianza de ifrayun (condes catalanes), bascos (reino de Navarra) y Lérida asedió Zaragoza.

En 1058, con la colaboración de Urgel y Cerdaña, se eliminó el encalve sarraceno de les Olugues. A fines del verano de ese mismo año, renovada la alianza con el condado de Urgel, emprenden de nuevo la lucha contra al-Muqtadir de Zaragoza, aprovechando además el conflicto entre Zaragoza y Lérida. Fue una campaña de varios años. En enero de 1063 los aliados ya habían conquistado Pilçà, Purroy, Estopinyà, Canyelles y Casserres.

Los éxitos en la frontera propiciaron la repoblación de la zona: Conesa (1043), Tamarit (1050/51), Gramuntell en Granyena (1054), Tàrrega (1057), Forés (1058).

Ramón Berenguer I también planeó en varias ocasiones la toma de Tarragona, aunque no lo consiguió. En algún momento anterior a junio de 1050 pactó con el vizconde Berenguer de Narbona un convenio con el fin de tomar Tarragona y que Berenguer Ramón I lo recibiera en feudo.

En 1059 hay un nuevo proyecto para conquistar Tarragona. En esta ocasión el conde dona Tamarit y Ullastret a Bernardo Amat de Claramunt y le otorga el título de vizconde de Tarragona (1059-1060) con la orden de que dirigiera su conquista.

No todas las relaciones con las taifas musulmanas fueron de carácter bélico. Ramón Berenguer mantuvo la alianza con Alí ben Muyahid, rey taifa de Denia y Baleares, siguiendo la ya establecida por Ermesenda y Muyahid. Gracias a ello el obispo Guislaberto de Barcelona verá confirmado en diciembre de 1056 su jurisdicción espiritual sobre las iglesias y comunidades cristianas de dicho reino.

La adquisición de propiedades en los condados de Tolosa y Rasés

Entre los años 1067 y 1070 Ramón Berenguer I y Almodis llevaron a cabo la compra de numerosas propiedades y derechos enlos condados de Tolosa y de Rasés, situados en el actual sur de Francia.

La operación fue realmente compleja pues los derechos sobre los mismos estaban repartidos entre diversas ramas familiares y además supuso una enorme cantidad de oro que provenían de las parias pagadas por los reyes taifas de Zaragoza, Lérida y Tortosa.

No se conoce con certeza la razón de esta inversión. Según la Histoire du Languedoc, la acción fue impulsada por Almodis y su hermana Adelaida, que tenían algunos derechos sobre dichos condados. Pero es también factible que Almodis quisiera dotar de estos condados a su hijo Ramón Berenguer II ya que, en ese momento, los derechos de los condados de Barcelona, Gerona y Osona correspondían a su hermanastro Pedro Ramón, el primogénito que Ramón Berenguer I había tenido con Isabel, su primera esposa.

Los Usatges

Ramón Berenguer I es considerado el iniciador de la promulgación de las disposiciones legales que han llegado a nuestros días con el nombre de Usatges.

Este código, muy estudiado por los historiadores de las instituciones, cuyo grupo inicial de normas todavía se discute, representó en la primera mitad del siglo XI la introducción en Cataluña del derecho feudal. Pactos y juramentos vienen a sustituir la justicia pública por las nuevas leyes que promulga el conde.

Con el nuevo código en formación no queda abolido el viejo derecho, sino que se van añadiendo a la compilación nuevas disposiciones, estableciendo una prelación de fuentes en la cual a los Usatges y al Liber iudicum se añade el arbitrio del príncipe y las constituciones de paz y de tregua.

A la vez que la llegada a Barcelona de jueces orientales, como Oruz, permite la aportación del derecho romano cristianizado o derecho común; y la intervención del legado pontificio de Gregorio VII —Hugo Cándido (1064)— la vigilancia atenta de la Iglesia.

En esta época empezaron a ser usuales los juramentos de fidelidad y prestación de homenajes de nobles y hombres libres al conde, una vez cumplidos los catorce años de edad y alcanzada la mayoría. Se ha conservado, por ejemplo el juramento de fidelidad al conde, prestado (c. 1063) por el vizconde Udalardo II, quien se lo presta por sus castillos y el territorio condal del Penedès.

Ramón Berenguer representado con el emblema de la cruz llana de gules en campo de plata atribuidas como armas personales​ en una edición de los Usatges de Barcelona del primer tercio del siglo XIV.  La cartela reza: Ramón Berenguer, conde y marqués de Barcelona, apoderador de España. Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo del Escorial, Ms. Z-III-14; f.6
Ramón Berenguer representado con el emblema de la cruz llana de gules en campo de plata atribuidas como armas personales​ en una edición de los Usatges de Barcelona del primer tercio del siglo XIV. La cartela reza: Ramón Berenguer, conde y marqués de Barcelona, apoderador de España. Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo del Escorial, Ms. Z-III-14; f.6
Ramón Berenguer I recibiendo un homenaje. Miniatura de una edición de los Usatges. Biblioteca del Monasterio de San Lorenzao del Escorial, Ms. Z-III-14 f.23v
Ramón Berenguer I recibiendo un homenaje. Miniatura de una edición de los Usatges. Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo del Escorial, Ms. Z-III-14 f.23v

Acuñaciones monetarias

Ramón Berenguer I acuñó una gran cantidad de monedas, especialmente mancusos de oro, a imitación del dinar de oro andalusí, en muchas ocasiones con leyendas en árabe. Solo a fines de su gobierno aparece en latín la palabra conde.

Mancús bilingüe de Ramón Berenguer I. (Cru.V.S. 26) (Cru.C.G. 1826). 1,64 g. Leyenda marginal RAIMVNDVS COMES, retrógrada y exterior. Imitación de los dinares de Yahya al-Mutalí de Ceuta, con leyendas degeneradas. Rayitas en anverso.
Mancús bilingüe de Ramón Berenguer I. (Cru.V.S. 26) (Cru.C.G. 1826). 1,64 g. Leyenda marginal RAIMVNDVS COMES, retrógrada y exterior. Imitación de los dinares de Yahya al-Mutalí de Ceuta, con leyendas degeneradas. Rayitas en anverso.

Últimos años del gobierno de Ramón Berenguer I

Una vez que Ramón Berenguer había logrado pacificar sus territorios, reafirmar su autoridad e incluso extenderla sobre Carcasona y Rasès, los últimos años de su gobierno fueron marcados por un dramático hecho familiar: el odio entre su hijo Pedro Ramón y su madrastra Almodis.

Parece que Almodis trató de imponer los derechos de sus hijos sobre los de Pedro Ramón. Éste, sintiéndose agraviado, llevó a cabo una acción definitiva: el 16 de octubre de 1071 apuñaló a Almodis causándole la muerte.

Pedro Ramón fue juzgado por estos hechos y se dictó una sentencia dos o tres años después de los hechos: debía de cumplir veinticuatro años de penitencia y durante los doce primeros años permanecería excomulgado. Se le impusieron largos períodos de ayuno, de encarcelamiento, de rezo día y noche y otras penitencias. Se le prohibió portar y hacer uso de cualquier tipo de arma, salvo en caso de extrema necesidad o de lucha contra el infiel. Y se le impuso la peregrinación a Jerusalén. Parece que finalmente falleció en algún enfrentamiento frente a los musulmanes en fecha indeterminada.

Ramón Berenguer vivió cinco años más durante los que siguió su política d adquisiciones patrimoniales; renueva la alianza con Urgel, en la persona de Armengol IV; impulsa la colonización de la Conca del Barberà, la Baja Segarra y el Campo de Tarragona.

Matrimonios y descendencia

Ramón Berenguer I el Viejo se casó en primeras nupcias con Isabel de Beziers (1039), de la cual tuvo a al menos tres hijos:

  • Berenguer Ramón, fallecido siendo niño antes del 1050.
  • Arnaldo Ramón, fallecido siendo niño antes de 1050
  • Pedro Ramón, mató a su madrastra Almodis el 16 de octubre de 1071 por lo que fue desheredado y excomulgado.
  • Inés, casada con el conde Hugo de Albión.

Habiendo fallecido Isabel el 29 de junio de 1050, Ramón Berenguer I volvió a casarse el 16 de marzo de 1051 con Blanca [¿de Provenza?] a la que no tardó en repudiar, enamorado de Almodis de la Marca, que a su vez había sido repudiada por Ponce II de Tolosa. Un texto del geógrafo andalusí Abu Ubayd al‑Bakri, muerto en 1094, describe las causas del repudio de Almodis por el conde de Tolosa a causa de la pasión que se desató entre ella y Ramón Berenguer I. Ramón Berenguer I se llevó —la fuente musulmana dice que la raptó— a Almodis a Barcelona.

Aún excomulgado, se casó con ella, posiblemente en 1052, pues en febrero de 1053 ya habían nacido sus dos primeros hijos, mellizos o gemelos:

Muerte y sepultura

Ramón Berenguer I murió el 26 de mayo de 1076. Su testamento dictaba que todas su propiedades, derechos y parias pasaban a partes iguales a sus hijos Ramón Berenguer y Berenguer Ramón. A su hija Sancha, en ese momento aún soltera, le testó una suma de 1000 mancusos de oro y los derechos sucesorios en caso de que murieran sus hermanos sin descendientes

Ramón Berenguer I y Almodis están sepultados en la catedral de Santa Eulalia de Barcelona. Los sepulcros son del siglo XVI y están localizados junto a la sacristía, en los alto de un muro, con pinturas murales realizadas en 1585 por el pintor portugués Enrique Fernandes.

Sepulcros de Ramón Berenguer I y Almodis en la catedral de Santa Eulalia de barcelona
Sepulcros de Ramón Berenguer I y Almodis en la catedral de Santa Eulalia de barcelona

Bibliografía

Sobrequés, Santiago: “Ramón Berenguer I el Vell (1035- 1076)”, en Els Grans comtes de Barcelona, Barcelona, Editorial Vicens-Vives, 1991, págs. 37-95.