[ ?, 990 – 18 octubre 1035] Llamado El Mayor.
Rey de Pamplona (c. 1000 – 1035)

Hijo primogénito de García II Sánchez de Pamplona y su esposa Jimena Fernández.

Aparece por primera vez (Santius filius meus confirmans) en un documento datado en el año 996 como confirmante de una donación de García II al monasterio de San Millán de la Cogolla. 1 Del mismo modo aparece en otras dos donaciones de su padre, una a San Millán en el 997 y otra al monasterio de Leire.2

García II desaparece de la documentación en torno al año 1000 en circunstancias concretas desconocidas. Sancho se convirtió en depositario titular del reino, pero solo empezó a ejercer las correspondientes funciones (potestas regia) al cumplir la mayoría de edad de catorce años.

Miniatura de Sancho III de Navarra - Compendio de crónicas de reyes (Biblioteca Nacional de España). c. 1312 o 1325
Miniatura de Sancho III de Navarra – Compendio de crónicas de reyes (Biblioteca Nacional de España). c. 1312 o 1325

Regencia de Sancho y García Ramírez (c. 1000-1004)

Entre la desaparición de García II y el año 1004, cuando Sancho III cumplió los catorce años, se estableció un tutela por parte de sus tíos segundos, los hermanos Sancho y García Ramírez, hijos de Ramiro Garcés de Viguera.

Durante este período continuó la presión amirí contra el reino de Pamplona. Aparte de una alusión muy general a una campaña en 1001 a través de los dominios pamploneses, hay noticia sobre otra incursión que, a comienzos del verano de 1002, recorrió los parajes riojanos desde Canales de la Sierra y el valle del Najerilla hasta un lugar que tal vez quepa identificar con Almonasterio, posiblemente en el término de la actual villa navarra de San Adrián, junto a la desembocadura del río Ega en el Ebro.

En su retorno por tierras sorianas el ejército cordobés falleció Almanzor. Su hijo ‘Abd al-Malik, hayib entre los años 1002 y 1009, no realizó ninguna incursión contra el reino de Pamplona.

Inicios de su gobierno efectivo (1004-1017)

Sancho III parece que contrajo matrimonio en torno al año 1010 con Muniadonna o Mayor Sánchez de Castilla, hija del conde Sancho García de Castilla, reforzando así la alianza entre el reino de Pamplona y el condado de Castilla.

Los dominios pamploneses abarcaban en ese momento el reino nuclear de Pamplona, el condado de Aragón y el reino de Nájera, es decir, la parte occidental de la actual La Rioja.

En el año 1016 Sancho III de Pamplona y el conde Sancho García de Castilla delimitaron sus fronteras meridionales, siendo el punto más al sur Garray, en las inmediaciones de la antigua ciudad de Numancia.

Sancho III se había librado de las últimas correrías musulmanas y pudo consagrarse a reforzar la línea limítrofe, ahora ya con la extensa y poderosa taifa de Zaragoza. Mantuvo hostilidades en la dilatada frontera que desde Garray discurría por Ocón y la divisoria riojana de aguas entre los ríos Leza-Jubera y Cidacos, hasta alcanzar el puerto oscense del Sarrablo y los confines de Sobrarbe a través de una hilada de fortalezas como Funes y Caparroso en las riberas navarras y, en los rebordes exteriores de las sierras prepirenaicas, las de Uncastillo, Luesia, Biel, Agüero, Murillo de Gállego, Cacabiello, Loarre, Nocito y Matidero, algunas de ellas recobradas o ganadas presumiblemente por Sancho III, como Funes y Loarre.

Firma de Sancho III de Pamplona en un documento del 1001
Firma de Sancho III de Pamplona
Firma de Sancho III de Pamplona
Firma de Sancho III de Pamplona

El año 1017 mueren dos de los gobernantes cristianos que tenían frontera con los dominios de Sancho III. El primero es su suegro, Sancho García, conde de Castilla, dejando como sucesor a García Sánchez, menor de edad.

Incorporación del condado de Ribagorza (1018-1025)

El segundo es el conde Guillermo Isárnez de Ribagorza, sin descendencia, el gobierno del condado recayó en Mayor de Castilla, hermana del mismo Sancho García. La nobleza ribagorzana no veía con buenos ojos ser gobernados por la esposa del conde Ramón III de Pallars-Jussà, sobre quien recaían las sospechas de haber ordenado el asesinato de Guillermo Isárnez. En estas circunstancias, Sancho III tuvo la oportunidad de ejercer su influencia sobre el condado de Ribagorza y, apoyándose en ese descontento, hizo valer los derechos de Muniadonna de Castilla, su esposa, y sobrina de Mayor de Castilla.

Sancho III ocupó primero la baja Ribagorza y su sede episcopal de Roda de Isábena (1018). La ocupación total ocurrió en torno al 1025, cuando Mayor de Castilla vuelve al condado de Castilla. Con la incorporación del condado de Ribagorza, el reino de Pamoplona se extendió a través de la cabecera del Cinca y el curso superior de los ríos Esera, Isábena y Noguera Ribagorzana, alargando su línea fronteriza con el Islam a través de las plazas fortificadas de Buil, Castejón de Sobrarbe, Perarrúa, Fantova y Güel.

Sancho III y la minoría de edad de García Sánchez de Castilla (1017-1028)

Como hemos dicho, el fallecimiento de Sancho García había dejado el condado castellano en manos de su hijo García Sánchez, un niño de siete años de edad. Seguramente por petición de su esposa y puede que también con el objetivo de obtener mayor influencia en Castilla, Sancho III se implicó de lleno en los asuntos castellanos.

Castilla, sin embargo, pertenecía al ámbito soberano de León cuyo monarca, Alfonso V, había aprovechado a su vez el fallecimiento de Sancho García para intentar restablecer su autoridad directa en las tierras entre los ríos del Cea y el Pisuerga, zona que había sido de algún reclamada por Sancho García.

Sancho III mantuvo de momento una actitud conciliadora, más de árbitro, un hecho corroborado por el matrimonio de Alfonso V con Urraca, hermana de Sancho III, en el año 1023. De este modo lograba también extender su influencia al poderoso reino leonés. Más aún cuando Alfonso V muere en Viseo (1028), dejando como sucesor a Bermudo III, de solo once años de edad.

En este momento Sancho III se convierte en el más veterano de los gobernantes cristianos. Aprovechando la minoría de Bermudo III, el soberano pamplonés trató de solventar la cuestión de los aludidos confines de los ríos Cea y Pisuerga. Puede que por ello fue uno de los promotores del matrimonio entre el conde García Sánchez de Castilla y Sancha, la hermana de Bermudo III. Pero cuando se disponía a celebrar sus esponsales en la ciudad de León, el joven conde castellano fue asesinado (1029).

Sancho III gobierna en el condado de Castilla (1029-1035)

La sucesión de Castilla recaía así en Munia o Mayor, la esposa de Sancho III, quien por virtud de su derecho o responsabilidad conyugal se hizo cargo de las funciones condales en implicando en estas tareas a su hijo Fernando.

En una asamblea (concilium) de magnates, celebrada en Burgos (7 de julio de 1029) el escriba hizo la siguiente referencia: “reinando [en Castilla] por la gracia de Dios el príncipe Sancho y su hijo el conde Fernando” (regnante gratia Dei principe nostro domno Sanctio et prolis eius Fredenandus comes).

El término princeps define aquí las prerrogativas de hecho del rey Sancho sobre un territorio que en rigor pertenecía al espacio soberano leonés. El título comes referido a Fernando puede interpretarse en sentido de que era el depositario de las facultades de un conde.

A partir de este momento la intervención de Sancho III en el reino leonés en una supuesta defensa de los derechos castellanos va a ser general, aprovechándose de la debilidad del gobierno de Bermudo III y de las disensiones nobiliarias.

Mientras Bermudo III, asistido por sus tías y, sobre todo, por su madrastra la pamplonesa Urraca, centraba su atención en Galicia y Asturias, Sancho III se ocuparía del resto del territorio leonés, con la colaboración de su primo materno el conde Fernando Flaínez, mandatario regio en la ciudad de León y su distrito. Su milicia pamplonesa debió de ir restaurando así el orden por tierras de Astorga y Zamora y él mismo participó en la designación de un nuevo obispo asturicense, el cronista Sampiro (verano de 1034) y, en diciembre del mismo año, procedería a la restauración de la sede episcopal de Palencia, destinada a comunicar entidad eclesiástica propia al territorio políticamente controvertido de los ríos Cea y Pisuerga, repartido hasta entonces entre las diócesis de León y Burgos-Castilla, un importante reajuste de poderes religiosos que no tardó en ratificar Bermudo III.

Sancho III y Gascuña

Los nexos con la estirpe condal de Gascuña, bastante anteriores, se habían puesto de manifiesto con el futuro conde Sancho Guillermo, presente esporádicamente en el “palacio” de su tío Sancho Garcés II Abarca y su primo García Sánchez II y posteriormente muy probable mediador y guía de su joven pariente Sancho el Mayor (1019) en la peregrinación de Saint Jean d’Angely (Saintonge), donde coincidieron con Roberto II de Francia y el duque Guillermo el Grande de Aquitania.

Sancho III debió de aprovechar la ocasión para normalizar enseguida la reciente incorporación a su reino del condado de Ribagorza que hasta entonces había estado siquiera teóricamente en la órbita soberana del reino franco.

A la muerte de Sancho Guillermo, conde de Gascuña, el 4 de octubre de 1032, Sancho III trató de extender su autoridad sobre la antigua Vasconia ultrapirenaica comprendida entre el Pirineo y el Garona, aunque no lo consiguió, al heredar el ducado Eudes.

Sancho III. Obra del siglo XVII de Juan Ricci. Monasterio de San Millán de Yuso.
Sancho III. Obra del siglo XVII de Juan Ricci. Monasterio de San Millán de Yuso.

Sancho III y la taifa de Zaragoza

Sancho fue el principal enemigo de la taifa de Zaragoza, surgida del desmembramiento del Califato de Córdoba.​ Los combates entre pamploneses y zaragozanos fueron continuos.

Cuando murió Mundir I, en el 1022, Sancho aprovechó para apoderarse de algunos territorios fronterizos, de escasa extensión, en la zona de Sobrarbe y Ribagorza.​

Su sucesor, Yahya ben Mundir, continuó las hostilidades de su padre contra el reino de Pamplona y emprendió una campaña contra Nájera en la que logró cautivos y botín. El rey Sancho III de Pamplona acudió a tratar con él en Zaragoza, ofreciéndole un regalo de caballos de raza, y celebrándose su entrevista con gran solemnidad ante las puertas de la ciudad.

Berenguer Ramón I de Barcelona trató de establecer una alianza con Pamplona para coordinar acciones contra Lérida y Zaragoza y envió en 1023 a Ponce, abad de Tavernoles a Pamplona con una carta del obispo Oliba de Vic (quien le otorga el título honorífico de Rex Ibericus).

En 1024 Sancho III y Berenguer Ramón I atacaron a Yahya. De nuevo en 1027 Sancho III, esta vez ayudado por el conde Guillermo Sánchez de Gascuña, atacó Lérida y luego Denia.

El principal logro de Sancho no fue conquistar grandes territorios, sino unificar los esfuerzos militares de los condados que luego, con su hijo Ramiro, constituyeron el reino de Aragón y erigir una poderosa línea de defensas fronterizas.​

Sancho III. Óleo de Felipe Ariosto de la serie de los Reyes de Aragón para el Palacio del Buen Retiro (1634)
Sancho III. Óleo de Felipe Ariosto de la serie de los Reyes de Aragón para el Palacio del Buen Retiro (1634)

Sancho III y la Iglesia

Aparte de proceder particularmente a la restauración de las posesiones de la catedral de Pamplona, como sus antecesores pero quizás a un ritmo algo mayor impulsó la reagrupación de pequeños monasterios en el dominio de los cenobios más acreditados entonces, como San Salvador de Leire, San Juan de la Peña, San Martín de Albelda y San Millán de la Cogolla.

Cuando Sancho III subió al trono el camino de Santiago discurría aproximadamente por el mismo trazado que la Vía Aquitana, la calzada romana que unía Burdeos con Astorga pasando por Roncesvalles, Pamplona, Irurzun, Huarte Araquil, Salvatierra, Miranda de Ebro, Pancorbo, Briviesca, Quintanapalla y Burgos.

Este itinerario fue modificado, según la Crónica Silense, por el rey Sancho III para hacerlo discurrir por Puente la Reina, Estella, Logroño, Nájera, Santo Domingo de la Calzada, Villafranca Montes de Oca y Burgos. Este trazado era algo más corto y más abierto pues evitaba pasos estrechos como la Burunda en Navarra, las Conchas de Arganzón y el desfiladero de Pancorbo.

Sancho III mantuvo una estrecha relación con el abad San Odilón de Cluny y fruto de ese contacto es la temprana introducción de la reforma cluniacense en algunos monasterios como San Juan de la Peña (Huesca) hacia el 1025 bajo la dirección del abad Paterno.

Sancho III Garcés de Manuel Aguirre y Monsalbe, hacia 1851 o 1854. Diputación de Zaragoza.
Sancho III Garcés de Manuel Aguirre y Monsalbe, hacia 1851 o 1854. Diputación de Zaragoza.

Muerte y sepultura de Sancho III

Sancho III falleció el 18 de octubre de 1035,​ de forma repentina, pues el mayor de sus hijos y heredero, García, viajaba por entonces a Roma para cumplir un voto que había hecho.

Su lugar de enterramiento aún constituye objeto de controversia, puesto que tanto el monasterio de San Salvador de Oña (Oña) como el panteón de los reyes de San Isidoro (León) tienen tumbas que afirman corresponder a este monarca.

Aun así, la mayoría de los historiadores consideran que Sancho está enterrado en Oña. Según Martínez Díez, fue su hijo Fernando el que se encargó de trasladar el cadáver del rey al monasterio de Oña y de presidir las exequias por el rey muerto.

Sepulcro Sancho III Pamplona en Oña con los escudos de Pamplona, Castilla y Aragón
Sepulcro Sancho III Pamplona en Oña con los escudos de Pamplona, Castilla y Aragón
Lápida sepulcral de Sancho III de Pamplona en León

La sucesión: división de los dominios de Sancho III

Sancho III había engendrado a su hijo Ramiro en su unión extramatrimonial con Sancha de Aibar. De su matrimonio con Mayor de Castilla nacieron cuatro varones: García, Fernando, Gonzalo y Bernardo, fallecido en plena niñez.

Dominios de Sancho III de Pamplona
Dominios de Sancho III de Pamplona

Conforme al derecho sucesorio pamplonés, el primogénito legítimo García recibió el reino en toda su integridad, aunque bajo su soberanía eminente fueron asignadas a Ramiro con carácter perpetuo las utilidades de los distritos u honores enmarcados en el antiguo condado de Aragón, así como los de Ruesta y Petilla más una serie villas diseminadas por tierras pamplonesas y najerenses.

Gonzalo recibió, además de los distritos aragoneses de Samitier y Loarre, los territorios de Sobrarbe y Ribagorza.

El condado de Castilla fue fragmentado. De la herencia condal castellana de la reina, García se haría cargo de la porción originaria del condado castellano, la llamada Castella Vetula, incluida la antigua demarcación condal de Álava con sus anejos vizcaíno y durangués. A su hermano Fernando, quien había ejercido como conde castellano, le habría correspondido la Castilla burgalesa y del Duero.

La división del reino trató de ser explicada por los cronistas medievales mediante una serie de hechos legendarios que involucran al caballo preferido de Sancho III y a la reina.

Fragmento del fresco sobre el testamento de Sancho III en Mayor. Salón del Trono de la Diputación Foral de Navarra
Fragmento del fresco sobre el testamento de Sancho III en Mayor. Salón del Trono de la Diputación Foral de Navarra

Matrimonio y descendencia

De su matrimonio con Muniadonna o Mayor de Castilla, Sancho III tuvo a los siguientes hijos:


  1. Ubieto Arteta, A.: Documentos reales navarro-aragoneses hasta el año 1004, Anubar, Zaragoza, 1986, doc. 74.
  2. Ubieto Arteta, A.: Documentos reales navarro-aragoneses hasta el año 1004, Anubar, Zaragoza, 1986, docs. 75 y 76.
  3. Martínez Díez, G.: Sancho III el Mayor Rey de Pamplona, Rex Ibericus. Madrid, Marcial Pons Historia, pp. 172-173