Índice Poema Fernán González

Capítulo 719 – El capitulo de como fizo el rey con la condessa pues que sopo que el conde era ydo

Quando el rey don Sancho sopo que era ydo el conde et por qual arte le sacara la condessa, pesol assi como si ouiesse perdudo el regno; pero non quiso ser errado contra la condessa. Et desque fuer ora, fuela uer a su posada do albergara con el conde, et assentose con ella a auer sus razones en uno, et preguntola el dixol sobre la yda del conde como osara ella enssayar tal cosa sin sacarle dalli. Respondiol la condessa et dixo: «Sennor, atreuime en sacar el conde daqui porque ui que estaua en grand cueyta et por que era cosa que me conuinie cada que lo yo pudiesse guisar. Et demas atreuiendome en la uestra mesura, tengo que lo fiz muy bien; et uos, sennor, faredes contra mi como buen sennor et buen rey, ca fija so de rey et muger de muy alto uaron, et uos non querades fazer contra mi cosa desguisada, ca muy grand debdo e con uestros fijos, et en la desondra grand parte auredes uos.

Et assi como sodes uos de muy buen connosçer et muy entendudo sennor, deuedes escoger lo mejor, et catar que non fagades cosa que uos ayan los omnes en que trauar; et yo por fazer derecho non deuo caer mal.» Pues que la condessa ouo acabada su razon, respondiol el rey don Sancho desta guisa: «Condessa, uos fiziestes muy buen fecho et a guisa de mui buena duenna, que sera contada la uestra bondad por siempre, et mando a todos mios uassallos que uayan conuusco et uos lieuen fasta do es el conde, et que non trasnochedes sin ell».

Los leoneses fizieron assi como el rey les mando, et leuaron la condessa muy onrradamientre commo a duenna de tan alta guisa. Et el conde quando la uio plogol mucho con ella, et touo quel auie Dios fecho mucha merced; et dexi fuesse con ella et con toda su companna pora su condado.

Capítulo 719 – El capítulo de qué hizo el rey con la condesa cuando supo que el conde se había escapado

Cuando el rey don Sancho supo que se había escapado el conde y con qué engaño le había sacado la condesa, le dolió como si hubiese perdido el reino; pero no quiso vengarse con ella.

Cuando fue la hora, fue a verla a la estancia donde había estado con el conde, y se sentó con ella para hablar de sus razones y le preguntó sobre la huida del conde y cómo había osado ella. Respondió la condesa y le dijo: «Señor, me atreví a sacar al conde de aquí porque estaba con gran sufrimiento y porque me convenía, si yo lo podía lograr. Y  atreviéndome ante vuestra mesura, creo que lo hice muy bien; y que vos, señor, actuaréis contra mí como buen señor y buen rey, pues soy hija de rey y mujer de muy noble varón, y por eso no querréis hacer contra mí ninguna barbaridad, pues vuestros hijos son mis súbditos y con mi deshonra seríais culpado.

Y así como sois vos de muy buen fama y muy inteligente, debéis escoger lo mejor y procurar no hacer cosa que los hombres os puedan reprochar; y yo, por obrar correctamente, no debo caer en desgracia». Luego que la condesa terminó sus razones, le respondió el rey don Sancho de esta manera: «Condesa, vos obrasteis muy bien como una buena esposa, y vuestra bondad será famosa para siempre. Y ordeno a todos mis vasallos que os acompañen y lleven junto al conde y que no trasnochéis sin él.»

Los leoneses hicieron lo que el rey les dijo, y llevaron a la condesa con muchas honras como a señora de tan alta clase. El conde cuando la vio se sintió muy feliz y pensó que Dios le había hecho una gran merced. Luego se marchó con ella y con toda su gente para su  condado.