Índice Poema Fernán González

Estrofas 371 a 375 del Poema de Fernán González

 

371 El conde de Tolosa mucho fue espantado,
ca vio a don Fernando venir mucho airado,
por non tener la gente, que era desmanparado,
con sus armas guarnido contra el fue llegado.
El conde de Tolosa estaba muy asustado,
pues vio a don Fernando venir muy airado,
por no tener a su gente, estaba desamparado,
protegido solo con sus armas, contra él ha llegado.
372 El conde don Fernando, omne sin crueldat,
olvido con la ira mesura e bondat:
fue ferir a esse conde d’ira e de voluntat,
non dudo de ferir lo sin ninguna piedat.
El conde don Fernando, hombre sin crueldad,
olvidó, con la ira, la mesura y la bondad:
fue a herir al conde con furia y voluntad,
no dudó en herirlo sin ninguna piedad.
373 El conde castellano, guerrero natural,
ferio al tolosano de ferida mortal;
cuitado fue el gascon de la ferida mal,
dixo a altas voçes:«Santa Maria, val!»
El conde castellano, guerrero natural,
hirió al tolosano de herida mortal;
se dio cuenta el gascón de grave herida,
dijo gritando:«¡Ayúdame Santa María!»
374 El conde de Tolosa assi fue mal ferido,
fue luego del cavallo a tierra abatido,
dezir non pudo nada, ca fue luego transido;
luego quando el fue muerto su pueblo fue vençido.
El conde de Tolosa así fue malherido,
luego del caballo cayó a tierra abatido,
no pudo decir nada, pues muerto había sido;
en cuanto el conde murió, su pueblo fue vencido.
375 Los pueblos castellanos quando aquesto vieron,
caveros tolosanos trezientos y prendieron:
muchos fueron los otros que estonçes y murieron,
estonçes castellanos en grand preçio sobieron.
Los pueblos castellanos, cuando esto vieron,
a trescientos caballeros tolosanos allí prendieron:
muchos fueron los que entonces allí murieron,
así entonces los castellanos gran fama adquirieron.