Índice Poema Fernán González

Estrofas 629 a 644 del Poema de Fernán González

 

629 Torno s’ la mensajera luego con el mandado
«de la coita del conde, que esta en grand coydado»;
vino con la respuesta a la infante priado;
dixo commo dexara al conde muy lazrado.
Volvió la mensajera pronto con el recado
«de la pena del conde, que está muy afectado»;
vino con la respuesta a la infanta apresurada;
contó cómo al conde muy lastimado dejara.
630 «De lo que m’ dixo el conde, ove muy grand pesar,
ovo se contra vos a Dios a querellar,
que vos sola l’ queredes d’este mundo sacar,
e si vos lo quisiessedes, el podria escapar.»
«De lo que me dijo el conde, tuve un gran pesar,
contra vos ante Dios se hubo de querellar,
que vos solo le queréis de este mundo sacar,
y si vos lo quisieseis, el podría escapar.»
631 Dixo la dueña:«Infante, por la fe que me devedes,
que vayades al conde e vos lo conortedes;
tal conde commo aqueste non lo desanparedes,
si muere de tal guisa, grand pecado faredes.»
Dijo la dama:«Infante, por la confianza que me dais,
que vayáis al conde y vos le confortéis;
tal conde como aquel no lo desamparéis,
si muere de este modo, gran pecado cometeréis.»
632 Respondio a la dueña essora la infante:
«Bien vos digo, criada, tengo m’ por malandante;
de quantos males pasa mucho so yo pesante,
mas venira sazon que l’ vere bienandante.
Respondió a la dama en ese momento la infanta:
«Bien os digo, criada, que me tengo por desgraciada;
de cuantos males pasa yo estoy muy apesadumbrada,
mas llegará la ocasión de verle confortado.
633 Quiero contra el conde una cosa fazer:
al su fuerte amor dexar me yo vençer,
quiero me aventurar e ir me lo yo ver,
todo mi coraçon fazer le he entender.»
Quiero a favor del conde una cosa hacer:
a su fuerte amor dejarme yo vencer,
quiero aventurarme e irlo a ver,
y con todo mi corazón hacerle entender.»
634 La infante doña Sancha, de todo bien conplida,
fue luego el castiello muy aina sobida;
quando ella vio al conde, tovo se por guarida.
«Señora —dixo el conde— ¿commo es esta venida?»
La infanta doña Sancha, de todo bien cumplida,
fue luego al castillo, pronto conducida;
cunado ella vio al conde, se sintió protegida.
«Señora —dijo el conde— ¿a qué se debe esta visita?»
635 «Buen conde —dixo ella— esto faz buen amor,
que tuelle a las dueñas verguença e pavor,
olvidan los parientes por el entendedor,
de lo que ellos se pagan, tienen lo por mejor.
«Buen conde —dijo ella— así obra el buen amor,
que quita a la señoras vergüenza y temor,
olvidan a los parientes por el amante,
que lo que ellos detestan, lo tienen por mejor.
636 Vos sodes por mi amor, conde, mucho lazrado,
ond’ nunca bien oviestes sodes en grand cuidado;
conde, non vos quexedes, e sed bien segurado,
sacar vos he d’aqui alegre e pagado.
Vos sois, por mi amor, muy lastimado,
pasáis muchos sufrimientos por quien nunca nada tuvisteis;
conde, nos os quejéis, y sentíos calmado,
os he de sacar de aquí alegre y vengado.
637 Si vos luego agora d’aqui salir queredes,
pleito e omenaje en mi mano faredes
que por dueña en el mundo a mi non dexaredes,
comigo bendiçiones e missa prenderedes.
Si vos ahora mismo de aquí salir queréis,
promesa formal en mi mano haréis
que por otra dama en el mundo a mi no me dejaréis,
conmigo bendiciones y misa tomaréis.
638 Si esto non fazedes, en la carçel morredes,
commo omne sin consejo, nunca d’aqui saldredes;
vos, mesquino, pensat lo, si buen seso avedes,
si vos por vuestra culpa atal dueña perdedes.»
Si no hacéis esto, en la cárcel moriréis,
como hombre sin consejo, nunca de aquí saldréis;
vos, mezquino, pensadlo, si buen sentido habéis,
si vos por vuestra culpa a tal señora perdéis.»
639 Quando esto oyo el conde, tovo se por guarido
e dixo entre si:«¡Si fuesse ya conplido!»
«Señora —dixo el conde—, por verdat vos lo digo,
seredes mi muger e yo vuestro marido.
Cuando esto oyó el conde se tuvo por protegido
y dijo para sí:«¡Si fuese ya cumplido!»
«Señora —dijo el conde—, de verdad os lo digo,
seréis mi mujer y yo vuestro marido.
640 Quien d’esto vos falliere sea de Dios fallido,
fallesca de la vida com’ falso descreido;
ruego vos lo señora, en merçed vos lo pido,
que de lo que fablastes non lo echedes a olvido.»
Quien de esto dudara, de Dios también dude,
que pierda la vida como falso descreído;
os lo ruego señora, esta gracia os pido,
que lo que habéis hablado no lo echéis en el olvido.»
641 El conde don Fernando dixo cosa fermosa:
«Si vos guisar podieredes de fazer esta cosa,
mientra que vos visquieredes, nunca abra otra esposa;
si d’esto vos falliere, fallesca m’ la Gloriosa.»
El conde don Fernando dijo una cosa hermosa:
«Si vos de algún modo pudieseis hacer esta cosa,
mientras que vos vivieseis, nunca habrá otra esposa;
si en esto os fallase, que me abandone la Gloriosa.»
642 Quando todo aquesto ovieron afirmado,
luego saco la dueña al conde don Fernando:
«Vayamos nos, señor, que todo es guisado,
del buen rey don Garçia non sea mesturado.»
Cuando todo esto hubieron afirmado,
entonces la señora liberó al conde don Fernando:
«Vayámosnos, señor, que todo está preparado,
del buen rey don García que no sea estorbado.»
643 El camino françes ovieron a dexar,
tomaron a siniestra por un grand enzinar;
el conde don Fernando non podia andar:
ovo le ella un poco a cuestas a llevar.
El Camino Francés tuvieron que dejar,
se dirigieron por la izquierda por un gran encinar;
el conde don Fernando no podía andar:
a cuestas le tuvo ella un poco que llevar.
644 Quando se fue la noche, el dia quier’ paresçer;
ante que ningun omne a ellos podiesse ver,
vieron un monte espesso, fueron se asconder,
e ovieron alli la noche atender.
Cuando se fue la noche, el día quiere aparecer;
antes de que ningún hombre les pudiese ver,
vieron un monte espeso, se fueron a esconder,
y allí tuvieron a la noche que esperar.

634. La infanta Sancha de Pamplona fue efectivamente esposa del conde Fernán González. Sancha Sánchez era hija del rey Sancho Garcés I y hermana de García I Sánchez. Se casó con Fernán González en torno al año 932, siendo este su tercer esposo. Previamente se había casado con Ordoño II de León y luego con el conde de Álava, Álvaro Herrameliz.

643. El camino francés se refiere a la ruta principal del camino de Santiago que una Roncesvalles con Galicia a través de Navarra y La Rioja. En esta región pasaba por Logroño, Navarrete, Ventosa, Nájera, Azofra, Cirueña Santo Domingo de la Calzada y Grañón, por lo tanto por las cercanías del castillo de Castroviejo, donde estaba encarcelado el conde.