Índice Poema Fernán González

Estrofas 536 a 545 del Poema de Fernán González

 

536 Al conde don Fernando llegaron los mandados
commo eran los mejores de los otros finados;
los cristianos estavan tristes e deserrados:
si non los acorria, eran desbaratados.
Al conde don Fernando llegaron las noticias
de cómo a sus mejores los otros matado habían;
los cristianos estaban tristes y apenados:
si no los socorría, serían desbaratados.
537 Quando lo oyo el conde por end fue muy quexado,
aguijo el caballo, acorrio les priado;
fallo de mala guisa revuelto el mercado:
presos fueran o muertos si non fuera llegado.
Cuando esto lo oyó el conde quedó muy preocupado,
espoleó el caballo, les socorrió apresurado;
halló de mala manera revuelto el combate:
presos o muertos serían si no hubiera llegado.
538 Ferio luego el conde en los pueblos paganos,
de los que alcançava pocos se ivan sanos;
dizie:«Yo so el conde; esforçad, castellanos,
ferid los bien de rezio, amigos e hermanos.»
Atacó luego el conde a los pueblos paganos,
de los que alcanzaba pocos se iban sanos;
decía:«Yo soy el conde; esforzaos, castellanos,
atacadlos con dureza, amigos y hermanos.»
539 Los cristianos lazrados, quando aquesto vieron,
aunque eran mal andantes, todo el miedo perdieron;
todos con su señor grand esfuerço cogieron,
en las azes paganas muy de rezio ferieron.
Los cristianos heridos, cuando esto vieron,
aunque andaban maltrechos, todo el miedo perdieron;
todos con su señor gran ánimo cogieron,
a las haces paganas con dureza embistieron.
540 El conde castellano, de coraçon conplido,
dizie:«Ferit, caveros, oy avedes vençido;
non se do falle pan quien oy fuer’ retraido:
mucho le valdrie mas que nunca fues’ nasçido.»
El conde castellano, de ánimo decidido,
decía:«Atacad, caballeros, hoy habéis vencido;
no sé dónde hallará hoy pan quien se fuera retirado:
mucho más le valdría que nunca hubiese nacido.»
541 Non se omne en el mundo que al conde oyesse
que en ninguna manera ser le malo podiesse;
nunca podrie ser malo el que con el comiesse:
mejor devrie ser que otro el que con el visquiesse.
No conozco hombre en el mundo que al conde oyese
que de ninguna manera traicionarle pudiese;
nunca podría ser malo quien con él comiese:
mejor habría de ser el que con él viviese.
542 Quien a Gustio Gonçalez essas oras matara,
del conde, si podiera, de grado se desviara,
si lo guisar podiera, mejor lo baratara:
al señor de Castiella fue se l’ parar de cara.
Quien a Gustios González poco antes matara,
del conde, si pudiera, con gusto se apartara,
si de alguna forma pudiera, mejor lo engañara:
al señor de Castilla fue a parar cara a cara.
543 El grand rey africano oyera lo dezir
que nul omne al conde non se l’ podie guarir;
por tanto, si podiera, quisiera lo foir:
no l’ dio vagar el conde e fue lo a ferir.
El gran rey africano lo había oído decir
que ningún hombre al conde podía resistir;
por tanto, si pudiera, de él quisiera huir:
no le dio ocasión el conde y le fue a embestir.
544 Firio le luego el conde e partio le el escudo,
rompio l’ las guarniçiones con fierro mucho agudo:
de muerte el rey de Africa anparar non se pudo,
de çima del cavallo a tierra fue abatudo.
Hirióle pronto el conde y le partió el escudo,
le rompió las guarniciones con hierro puntiagudo:
librarse de la muerte el rey de África no pudo,
de encima del caballo a tierra fue abatido.
545 Fueron los africanos d’esto mucho pesantes,
ca eran del buen conde todos muy malandantes,
ferieron sobre el conde mas de mill cavalgantes,
el torneo fue vuelto mas firme que de antes.
Quedaron los africanos de esto muy afectados,
pues eran por el conde todos muy hostigados,
cayeron sobre el conde más de mil jinetes,
el combate se volvió más fiero que antes.