Índice Poema Fernán González

Estrofas 546 a 555 del Poema de Fernán González

 

546 Mataron bien quarenta de parte de Castiella,
salie mucho cavallo vazio de su siella;
avie de sus vassallos el condre grand manziella,
coido se que sin duda se perderie Castiella.
Mataron a más de cuarenta de la parte de Castilla,
salía mucho caballo vacío de su silla;
tenía por sus vasallos el conde gran tristeza,
temía que, sin duda, se perdería Castilla.
547 Era en fuerte cuita el conde don Fernando,
iva, si se l’ fiziesse, su muerte aguisando;
alço al çielo los ojos al Criador rogando,
com’ si fuesse con el, assi le esta llamando:
Estaba muy preocupado el conde don Fernando,
iba, por si ocurriese, su muerte preparando;
alzó los ojos al cielo, al Criador rogando,
como si estuviese con Él, así le estaba llamando.
548 «Pues non so venturoso d’esta lid arrancar,
quier que escapar pudiesse, yo non quiero escapar,
nin nunca vere yo mas coita nin pesar,
meter me he en logar do me hayan de matar.
«Pues no tengo la suerte de esta lucha ganar,
aunque escapar pudiese, yo no quiero escapar,
ni nunca veré yo más pena ni pesar,
me meteré en un lugar donde me hayan de matar.
549 Castiella, quebrantada, quedara sin señor,
ire con esta rabia, mesquino pecador;
sera en cautiverio del moro Almançor:
por non ver aquel dia, la muerte es mejor.
Castilla, quebrantada, quedará sin señor,
me iré con esta rabia, mezquino pecador;
quedará en manos del moro Almanzor:
por no ver aquel día, la muerte es mejor.
550 Señor, ¿por que nos tienes a todos fuerte saña?;
por los nuestros pecados, non estruyas a España:
perder se ella por nos semejarie fazaña,
que de buenos cristianos non avria calaña.
Señor, ¿por qué nos tienes a todos tanta saña?;
por nuestros pecados, no destruyas España:
perderse por nosotros parecería una hazaña,
que entre los buenos cristianos no habría semejanza.
551 Padre, Señor del mundo, e vero Jesucriste:
de lo que me dixeron, nada non me toviste:
que me acorrerias comigo lo posiste;
yo non te fallesçiendo, tu ¿por qué me falleçiste?
Padre, Señor del mundo y verdadero Jesucristo:
de lo que me dijeron, nada me concediste:
que a mí me socorrieras, lo prometiste;
yo no te he fallado, ¿por qué Tú lo hiciste?
552 Señor, pues es el conde de ti desanparado,
que por alguna cosa eres d’el despagado,
resçibe tu, Señor, en comienda el condado;
si non, sera aina por suelo astragado.
Señor, pues el conde está de ti desamparado,
que por alguna cosa eres de él desapegado,
recibe Tú, Señor, en encomienda el condado;
si no, será entonces su suelo arrasado.
553 Pero yo non morre assi desanparado:
antes avran de mi los moros mal mercado;
tal cosa fara antes este cuerpo lazrado,
que, quanto el mundo dure, sienpre sera contado.
Pero yo no moriré así desamparado:
antes tendrán de mi los moros un mal recado;
tal cosa hará este cuerpo cansado,
que, mientra dure el mundo, siempre será contado.
554 Si atanta de graçia me queriesses tu dar
que yo a Almançor me pudiesse allegar,
non creo yo que a vida me pudiesse escapar:
yo mismo cuidaria la mi muerte vengar.
Si tamaña gracia me quisieses otorgar
que yo a Almanzor me pudiese acercar,
no creo yo que vivo se me pudiese escapar:
yo mismo trataría mi muerte vengar.
555 Todos los mis vassallos que aqui son finados
serien por su señor este dia vengados,
todos en paraiso conmigo ayuntados:
farie muy grande honra el conde a sus criados.»
Todos mis vasallos que aquí han fallecido
serían por su señor este día vengados,
todos en el paraíso conmigo reunidos:
sería una gran honra del conde a sus criados.