Índice Poema Fernán González

Estrofas 588 a 595 del Poema de Fernán González

 

588 Pusieron su lugar do a vistas veniessen,
tovieron por bien amos que a Cirueña fuessen,
de cada parte çinco caveros aduxessen,
fablarien e pornien lo que por bien toviessen.
Fijaron un lugar donde a vistas viniesen,
tuvieron a bien ambos que en Cirueña fuesen,
de cada parte cinco caballeros acudiesen,
hablarían y acordarían lo que a bien tuviesen
589 Tomo Fernan Gonçalez çinco de sus varones,
todos de buen derecho e grandes infançones,
muy grandes de linaje, esforçados varones,
d’un logar eran todos e d’unos coraçones.
Tomó Fernán González a cinco de sus varones,
todos hombres de bien y grandes infanzones,
muy grandes de linaje, esforzados varones,
de un lugar eran todos y de las mismas opiniones.
590 Fueron pora Cirueña assi commo mandaron,
el conde de Castiella con solos çinco uviaron;
el rey e los navarros aquel pleito falsaron:
en lugar de los çinco, mas de treinta llevaron.
Fueron hacia Cirueña tal y como lo mandaron,
el conde de Castilla con solo cinco salió;
el rey y los navarros aquel pleito quebrantaron:
en lugar de los cinco, más de treinta llevaron.
591 Quando vio don Fernando al rey venir guarnido,
entendio que le avia del pleito falleçido:
«Santa Maria, val me, ca yo so aqui traido:
creyendo m’ por palabra, yo mismo so vendido.»
Cuando vio don Fernando al rey venir guarnecido,
comprendió que el acuerdo había sido incumplido:
«Santa María, válgame, pues he sido traicionado:
creyéndome su palabra, yo mismo me he vendido.»
592 El conde dio grand voz commo si fues’ tronido,
diz:«Devie ser agora el mundo destruido,
con tan grand enemiga que el rey ha cometido;
lo que me dixo el monje, en ello so caido.»
El conde dio un gran grito como si fue un trueno,
dice:«Debía ser ahora el mundo destruido,
con tan gran traición que el rey ha cometido;
lo que me dijo el monje, ello me ha sucedido.»
593 Reptando se el mismo de la su mal andança,
non pudiendo tomar nin escudo nin lança,
fuxeron a una ermita, alli fue su anparança,
de man fasta la noche alli fue su morança.
Culpándose a sí mismo de su mala fortuna,
sin poder tomar ni escudo ni lanza,
huyeron a una ermita, allí fue su refugio,
de la mañana hasta la noche, allí estuvo su morada.
594 Fizo su escudero a guisa de leal:
una finiestra vio en medio del fastial,
vino pora la hermita, metio s’ por el portal,
echo les sus espadas, non pudo fazer al.
Se comportó su escudero como hombre leal:
una ventana vio en el medio del soportal,
vino hasta la ermita, entró por el portal,
les acometió con sus espadas, no pudo hacer más.
595 Aquestos escuderos que con el conde fueron,
quando a su señor acorrer no pudieron,
todos en sus cavallos aina se cojieron,
luego con el mandado a Castiella venieron.
Estos escuderos que con el conde fueron,
cuando a su señor socorrer no pudieron,
todos en sus caballos pronto se subieron,
y con el mensaje a Castilla luego vinieron.

588. Cirueña es una localidad de La Rioja. En época de Fernán González pertenecía al reino de Pamplona y estaba cercana a la frontera del reino de León. Una de sus primeras referencias es del año 972, cuando el rey Sancho II Abarca dona la villa al monasterio de San Andrés de la misma localidad.

592. Recordemos que el monje Pelayo de San Pedro de Arlanza le había profetizado que sería preso dos veces, en la estrofa 239.