Índice Poema Fernán González

Estrofas 701 a 705 del Poema de Fernán González

 

701 El conde orgulloso, de coraçon loçano,
vio estar a su cuñado en medio de un llano;
puso se contra el la lança sobre mano,
dixo:«¡Parta se el canpo por nos amos, hermano!».
El conde orgulloso, de corazón lozano,
vio a su cuñado en el medio de un llano;
se lanzó contra él con la lanza en su mano,
dijo:«¡Decídase el combate entre tú y yo, hermano!».
702 Eran uno e otro enemigos sabudos,
fueron se a ferir entramos muy sañudos,
las lanças abaxadas, los pendones tendudos,
dieron se grandes golpes luego en los escudos.
Eran el uno y el otro enemigos experimentados,
se fueron a atacar ambos con saña,
las lanzas bajas, los pendones desplegados,
se dieron grandes golpes de entrada en los escudos.
703 Ferio al rey Garçia el señor de Castilla:
atal fue la herida que cayo de la silla,
metio l’ toda la lança por medio la tetilla,
que fuera de la espalda paresçio la cochilla.
Hirió al rey don García el señor de Castilla:
tal fue la herida que se cayó de la silla,
le atravesó con la lanza por entre la tetilla,
por fuera de la espalda apareció la cuchilla.
704 Don Fernando por fuerça ovo al rey a prender
el pueblo de Navarra no l’ pudo defender;
ovieron le a Burgos, essa çibdat, traer;
mando lo luego el conde en los fierros meter.
Don Fernando por fuerza tuvo al rey que prender,
el pueblo de Navarra no le pudo defender;
y a la ciudad de Burgos le hubieron de traer;
ordenó luego el conde las cadenas poner.
705 Doze meses conplidos en fierros le tovieron;
la presion fue tan mala que peor non podieron,
por ningunas rehenes nunca dar le quisieron,
non era maravilla que negra la fizieron.
Doce meses completos con hierros le tuvieron;
la prisión fue tan mala que peor no pudieron,
por ningún rehén intercambiar le quisieron,
no era de extrañar, que negra ellos la hicieron.